Número 11 (mayo de 2012)
Afrontar la inteligencia colectiva
Estefanía Aguilar Moreno

¿Es un grupo de personas restringido capaz de localizar, filtrar y dar respuesta a todas las necesidades de información dentro de una organización? Tradicionalmente los departamentos de vigilancia o de inteligencia se ocupaban de suministrar información para toda la organización pero, en la actualidad, las organizaciones, buscando la diferenciación, se sitúan cada vez más en los umbrales de su propio ámbito de conocimiento, y conceptos como hibridación o interdisciplinariedad hacen más complicado dar respuesta a las necesidades de información desde un único departamento.

Al contrario, la información debe fluir, activando mecanismos que posibilitan procesos de inteligencia distribuida y amplían el horizonte a más personas dentro de la organización. El establecimiento de redes de observadores en nuestra organización multiplicaría considerablemente nuestro poder de captación de señales, aunque eso requiriera de una buena planificación y seguimiento con un equipo responsable que defina las líneas a seguir, experimente con nuevas utilidades y software, realice el seguimiento del sistema e implemente las correcciones oportunas.


No estamos hablando de eliminar los departamentos de inteligencia, sino de dar entrada a nuevas formas de colaborar y compartir la información con toda la organización.


Las herramientas 2.0 se perfilan como útiles a la hora de compartir las tareas de vigilancia y es importante conocer cómo sacar partido de estas herramientas para nuestro sistema de inteligencia. Utilidades reconocidas como Del.ici.ous, que permite compartir enlaces, es una buena y fácil manera de crear un repositorio de fuentes de información conjuntamente. El mantenimiento de blogs o videoblogs, que nos sirve como vía para comunicarnos, también facilita enormemente una inteligencia distribuida. Del mismo modo que, con el uso de Twitter que hacen los empleados de la organización, podemos recuperar informaciones muy útiles que hasta el momento quedaban aparcadas en los ordenadores de cada trabajador.


Pero, yendo más allá de las fronteras de nuestra propia empresa o institución, ¿por qué no extender los límites de los sistemas de inteligencia? Cada vez son más los que apuntan que open innovation  y crowdsourcing tendrán un papel más relevante dentro de la práctica de la inteligencia competitiva. Los términos open innovation y crowdsourcing se identifican con la importancia de incluir la opinión y la participación de personas externas a nuestra organización en la concepción de proyectos nuevos, intercambios comerciales, y otros tipos de colaboraciones en cualquier paso del proceso de búsqueda e investigación, de manera que las organizaciones dejen de estar encerradas en sí mismas y pasen a colaborar asiduamente en sus procesos de investigación con otros agentes.


Estos dos conceptos nos dan la posibilidad de incorporar ideas, conocimiento e información desde fuera de nuestras fronteras y aplicarlos en la toma de decisiones. Se trata de integrar aquella otra información que circula fuera pero que escapa al alcance de los métodos de inteligencia utilizados tradicionalmente.


Así, los departamentos de vigilancia o de inteligencia asumirán las funciones de hacer de aglutinador de estas dos vías de información. Su papel debe desplazarse hacia una visión más integrada de la gestión de información ampliando las fuentes, recursos y agentes que participan en el proceso.


Poner en marcha sistemas de inteligencia colectiva supone un coste, principalmente en tiempo y cambio de cultura organizacional. Por un lado, para garantizar la efectividad del sistema, es necesario poner en conocimiento de todos los niveles de la organización de algunas técnicas básicas, como el manejo de herramientas informáticas o técnicas de tagging o indexado. Por otro lado, hay que hacer un esfuerzo para explicar la utilidad de compartir la información en el seno de la organización y la importancia de tener en consideración las visiones externas sobre nuestro propio negocio.


Sin embargo, constatamos que la inteligencia colectiva –el poder de la aportación de muchos frente a las parcelas de conocimiento individuales– gana valor a la sociedad actual y se ve verdaderamente impulsada con la web 2.0.

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

inteligencia competitiva;  gestión de la información;  medios sociales; 
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