Número 66 (mayo de 2017)
Feliz no día de la creatividad, la innovación, el diseño...
Sílvia Sivera

En un mundo de cuento podríamos celebrar la importancia de la creatividad, de la innovación o del diseño cada día del año. Todos nos sentiríamos como Alicia en su no cumpleaños y atravesaríamos espejos para saber qué pasa al otro lado. Pero en el mundo real, nos cuesta mirar por la ventana para saber qué pasa a nuestro lado. Y pasa que dedicamos días a reivindicar causas que deberíamos normalizar en nuestro día a día… para transformarlo.  

La Reina Blanca de A través del espejo y lo que Alicia encontró al otro lado reprocha a la protagonista que no cree en cosas imposibles y se atreve a decirle que le falta práctica, que ella de pequeña se obligaba a pensar seis cosas imposibles antes de desayunar. Todo un jaque mate intelectual del creador del cuento, Lewis Carroll, al lector, y una gran recomendación de ejercicio creativo.
 
Casi un siglo y medio después de la publicación de la secuela de Alicia en el país de las maravillas, Alison Gopnik, profesora de psicología de la Berkeley UC, se ha dedicado a estudiar cómo construimos la imaginación, y en sus investigaciones ha constatado que los niños que juegan a “creer en lo imposible” tienden a desarrollar una capacidad cognitiva más avanzada. 
 
El sistema educativo que ha imperado en los últimos siglos ha privilegiado el pensamiento racional por encima del creativo y los niños que han dejado de pensar cosas imposibles, al hacerse mayores, han creído que la creatividad era una capacidad reservada para los artistas.
 
Albert Einstein, uno de los creativos más fascinantes de la historia —y menos reconocidos como tal— se obligaba a imaginarse viajando a la velocidad de la luz. Parece que tenía claro que el pensamiento creativo no se equivoca nunca, sino que abre caminos y posibilidades. 
 
En una sociedad como la nuestra, en la que aún penalizamos el error, en lugar de enaltecerlo como una oportunidad para el aprendizaje auténtico y la superación, debemos atravesar el espejo y ponernos el sombrero de la creatividad y la innovación para diseñarnos un futuro con nuevas perspectivas.
 
En la UOC estamos trabajando en programas formativos transversales en los que la competencia creativa es inherente e imprescindible. Como dice la impulsora del Día Mundial de la Creatividad y la Innovación, Marci Segal, la creatividad es la vitalidad que provoca deseos de mejorar y transformar el statu quo, de manera significativa, responsable, sabia y con impacto. 
 
Desde 2002 se celebra cada 21 de abril de manera visible esta vitalidad y justo este año la Asamblea General de las Naciones Unidas ha reconocido oficialmente esta iniciativa. Solo unos días después, el 27 de abril, tiene lugar el Día Mundial del Diseño por iniciativa del International Council of Design y este año el lema vehicular de los actos conmemorativos ha sido “Start Young”. Por todo el mundo se han organizado talleres destinados a presentar conceptos básicos de diseño para los más pequeños.
 
En las aulas del Grado de Diseño y Creación Digitales o del Grado de Comunicación de la UOC, por poner solo dos ejemplos de programas en que imparto docencia, intentamos que los estudiantes —adultos— recuperen y potencien sus capacidades creadoras con materiales no convencionales, con dinámicas no previsibles, con herramientas docentes no habituales… Porque cada día debería ser un feliz no día de la creatividad, de la innovación y del diseño. 

 

creatividad;  diseño;  eventos; 
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