Las mujeres en la política paquistaní

 

1. El marco histórico | 2. APWA | 3. El nacimiento del WAF | 5. Situación actual

 

4. Primeros pasos del WAF

Como un signo simbólico, la primera firma para formar WAF era la de Begum Ra´ana Liaqat Ali Kan, siendo la primera mujer que luchó por los derechos de la mujer, fundadora de APWA y de muchas otras organizaciones femeninas. (Fátima Yina, hasta su muerte, siempre actuó en el partido político de su hermano, el Muslim League.) Inmediatamente después de empezar su campaña de firmas, WAF recibió el apoyo de 5 organizaciones en Karachi y durante los 6 meses siguientes, abrió sedes en Lahore, Islamabad y Peshawar. También obtuvo 10,000 firmas de todo el país. Estaba claro que el gobierno central ya no era un protector de los derechos de la mujer. Igualmente claro era que las mujeres mismas tenían que ser activas políticamente en contraste con las mujeres de la generación anterior que formaron APWA. La nueva generación tenía que unirse y luchar para defender sus derechos ahora en peligro de ser totalmente perdidos.

Venta de pescado en la calle 

En muchos casos, las mujeres miembros de WAF eran hijas de las mujeres que habían formado APWA y estaban acostumbradas al servicio social voluntario. Tenían entre 30 y 40 años, vivían en las ciudades principales, tenían buena educación y la mayoría eran profesionales, abogadas y profesoras. WAF fue una plataforma para unir a las mujeres y a organizaciones con el motivo de defender los derechos de la mujer. También empezaron el proceso de concienciación por los derechos humanos en general, empezando por los de la mujer. WAF es no-político, sin jerarquía, no-gubernamental y es un grupo de presión y un lobby. Tiene muy clara la diferencia entre ser no-político y apolítico. No acepta ningún apoyo económico y se mantiene sólo con las pagas anuales de sus miembros. Cada una de sus sedes tiene una junta ejecutiva, cuyos miembros son seleccionados anualmente por los miembros. La junta ejecutiva se reúne por turnos en la casa de los miembros ejecutivos, una vez cada semana. Para tomar decisiones al nivel de la sede, necesita el voto de las dos terceras partes de sus miembros en general.

Desde su fundación en 1981, WAF se preocupó más por la acción que por su estructura. Su posición no-política significaba que no era un partido político y no actuaba en la política parlamentaria. Esa posición le ayudó a no ser prohibida por la ley marcial de la época. Pero WAF era muy inexperta a la hora de sacar partido de sus acciones. Por ejemplo, después de obtener 10,000 firmas durante su primera campaña, ¡no supieron qué hacer con la petición! Quisieron presentarla al presidente militar, pero tampoco supieron cómo hacerlo. Finalmente, lo hicieron durante su visita a un festival popular en Lahore, pero la acción no tuvo ningún impacto o resultado.

La primera acción de WAF que llamó la atención del público tuvo lugar en Lahore en mayo de 1982. Organizó una yalsa, que es como una manifestación popular y un festival, con un tema central. El tema central de esa yalsa era contra la discriminación de las mujeres deportistas y la polémica reaccionaria de hombres religiosos, en particular el Dr. Israr Ahmed, que sermoneaba contra las mujeres en la televisión estatal. Durante esa yalsa no hubo muchas charlas y el mensaje lo escenificaron con una sátira. Tampoco había invitados “especiales,” asientos reservados o cualquier tipo de protocolo. La meta era borrar la línea que divide las clases económicas y sociales, entre los organizadores y la audiencia, y no aburrir a las mujeres cuyas vidas cotidianas eran pesadas.    

K2, la montaña más alta de Pakistán

La yalsa fue un éxito total. Los dramas eran de alta categoría y muy profesionales porque muchas artistas famosas actuaban en la televisión. También vinieron sus colegas, añadiendo mucho glamour. Naturalmente, la prensa acudió masivamente. Todos se relajaron y rieron. En el coro al final de la yalsa participaron todos y el éxito dio a los miembros de WAF un gran sentimiento de confianza. Continuaron experimentando con nuevas maneras de manifestar y realizar sus metas, aunque no siempre con éxito. Cuando llegó la siguiente crisis, en 1983, WAF estaba mucho más preparada para la acción efectiva que durante la primera crisis de 1981, con el caso de Fehmida-Allah Bux.

En 1983 los periódicos publicaron el caso de Safia Bibi, ya que es normal escribir memorias de las sentencias en los tribunales. Esa joven de 18 años fue condenado por adulterio. La pena era de 15 golpes en público, tres años de encarcelamiento y una multa de 1000 rupias (aproximadamente 4.000 pesetas). WAF se puso en acción inmediatamente. Sus miembros investigaron los hechos y descubrieron que Safia era hija de un pobre campesino, casi ciega, y trabajaba como mujer de limpieza en la casa de un rico terrateniente. Fue violada por el hijo del terrateniente y luego por él mismo. Como resultado, quedó embarazada. Un poco después del parto, se murió el bebé. El padre de Safia denunció a los terratenientes por la violación. Pero el juez, basando la sentencia en el testimonio de la misma Safia que estuvo embarazada sin casarse, la culpó de adulterio. Según él, la pena era suave, dado su juventud y su ceguera. Dejó libre a los terratenientes por falta de pruebas evidentes.

WAF publicó toda esta información en la prensa nacional e internacional. Por primera vez, el nuevo tribunal islámico, el Federal Shariat Court (FSC) asumió el caso. Mientras tanto, WAF movilizó a casi todos los abogados del país y otra vez, el grupo de abogados que defendía a la muchacha incluía a Khalid Ishaq. La defensa fue un éxito total. También el FSC ganó prestigio con su sentencia justa e igualitaria. Desde entonces, las mujeres pakistaníes prefieren llevar sus denuncias al FSC, creyendo en la justicia progresista.  

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