"Se han obtenido conclusiones de gran importancia. Dichas conclusiones se apoyan en la constatación previa de que tres fuerzas están operando para modificar el uso de las lenguas naturales y sus relaciones recíprocas:

El choque que supone el paso de la civilización industrial, localizada, a la civilización de la comunicación, del conocimiento y de la inteligencia, que es una civilización mundializada. Este choque provoca modificaciones profundas en la gestión de los flujos y reservas de información, que se han convertido en gigantescos e inestables.

El choque de los nuevos conceptos y productos generados por el desarrollo de las tecnologías. Durante los últimos cincuenta años se han creado millones de palabras y siguen surgiendo continuamente. Aparece la necesidad, desconocida hasta ahora, de un lenguaje sin ambigüedad con objeto de dominar sin errores la complejidad de las ciencias y técnicas, clave del éxito económico.

El choque de las nuevas tecnologías de la información, especialmente de la informática, en el uso de las lenguas maternas a causa del paso de la "cultura de la escritura" a la "cultura de la pantalla". De hecho, este choque es mucho más intenso, repentino y revolucionario que todos los demás acontecimientos anteriores, sobre todo más que la aparición de la imprenta. Solo se puede comparar al que supuso el paso de la "civilización de la palabra" a la "civilización de la escritura".

Para los pueblos europeos, estos tres choques constituyen una novedad capital en el entorno de sus lenguas maternas. La respuesta puede ser positiva por el efecto de una evolución adaptativa de origen técnico cuyas dimensiones no deben subestimarse. La respuesta puede ser negativa por resistencia a la movilidad. En este último caso, la lengua considerada ya no podrá seguir siendo el vehículo del pensamiento científico y técnico y, por ende, económico e, incluso, cultural. Ésta es  la opinión de los expertos.

La Europa de Maastricht debe adoptar las disposiciones necesarias para resolver este problema si quiere preservar su diversidad y triunfar económica y socialmente. No se trata sólo de salvar obstáculos de comunicación entre ciudadanos de una misma unión. Se trata de dar a todos la oportunidad de poseer una lengua materna adaptada a los retos del siglo XXI"

 

Hacia una infraestructura lingüística europea. Informe presentado por A. Danzin y el Grupo de reflexión estratégica para la Comisión de las Comunidades Europeas (D.G. XIII). 31.03.1992. pp. 6-7.