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MIEDO |
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Salvajismo |


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Extracto |
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El hombre se siente seguro en la sociedad, donde las leyes, las reglas y las costumbres que conoce bien le indican su lugar y le ofrecen garantías acerca de su integridad. Sin embargo, esta sociedad civilizada y segura es apenas una apariencia que se mueve siempre en los brumosos límites de la realidad; múltiples factores son ajenos a esas reglas, y las garantías no siempre pueden mantenerse. El miedo a aquello que se mueve más allá de la “civilización” siempre ha estado presente en la literatura. Los griegos llamaron bárbaros a todos los que no supieran hablar su lengua, y tres milenios después seguimos aplicando la misma definición; todo aquello con lo que no podamos hablar es un peligro, algo salvaje. En la amplísima categoría de todo lo que escapa a los estrechos márgenes de la sociedad encontramos fieras, monstruos, seres desconocidos o deformes, animales antropomorfos, toda clase de depredadores y, cómo no, hombres salvajes. A veces, todo ello junto; The island of Dr. Moreau (1896), de H. G. Wells. |