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Lección inaugural del curso 2002-2003
Las nuevas tecnologías, una oportunidad para la acción humanitaria

5. Internet: ¿herramienta útil para el tercer sector?

En Internet encontramos cada vez con más frecuencia portales especializados en la solidaridad, el voluntariado y las ONG y, sobre todo, cientos de ONG y organizaciones solidarias. La mayor facilidad para "colgar" páginas en la Red y su acceso han hecho de Internet un espacio cada vez más importante para el tercer sector. La crisis de las empresas.com no parece haber llegado a la solidaridad.com o al tercer sector.com, sin duda porque sus planteamientos eran mucho más modestos y se encontraban mucho menos desarrollados con inversiones infinitamente menores.


Internet, sin duda, tiene ventajas que pueden ser aprovechadas por el tercer sector:


La comunicación es casi instantánea, la información se puede poner en pocos minutos en red.


Los documentos en Internet pueden actualizarse y cambiar rápidamente.


La toma de pedidos, la consulta a bases de datos, las donaciones, etc., las realiza el usuario cómoda y fácilmente, bien sea éste interno o externo a la organización.


La información es viva, gráfica e interactiva, puede contener texto, imágenes, color, menús, documentos descargables, vídeo, sonido, etc.


Tiene un bajo costo con relación a los documentos impresos (no hay que comprar papel, imprimirlo, distribuirlo, etc.), ya que lleva muy poco tiempo producirlos en comparación con las formas tradicionales de publicación.


No tiene fronteras. Cualquier usuario en cualquier parte del mundo puede acceder a la información.

Una vez más, y en Internet no podría ser de otra manera, el mundo anglosajón nos lleva una gran ventaja en cuanto a la presencia de páginas solidarias en la Red. Hace muy pocos años (si bien es cierto que esto en la Red es mucho tiempo) en castellano nos encontrábamos escasamente con algunas páginas personales, generalmente realizadas por voluntarios que trataban temas diversos relacionados con este ámbito, páginas de algunas asociaciones más o menos extensas, que, en la mayoría de las ocasiones, se limitaban a reproducir material impreso de la entidad y algunas universidades, en que algún profesor o alumno que tenia interés por el tercer sector y la solidaridad mantenía información dentro del servidor de la universidad. Eran páginas muy estáticas, en muchas ocasiones poco cuidadas en el diseño y contenido y que, sin duda, no aprovechaban la interactividad de Internet. En esos primeros momentos era habitual que los proveedores de acceso a Internet ofrecieran pequeños espacios en que las asociaciones podían poner poco más que su dirección, teléfono y objetivos.

Pero quizá el acontecimiento que demostró las enormes posibilidades de Internet para el tercer sector español fue el huracán Mitch. Internet se convirtió en una fuente de información para las ONG sobre la situación que se vivía en el terreno y, al mismo tiempo, demostró ser una herramienta muy eficaz para la captación de fondos. La información de lo que estaba ocurriendo en el terreno llegaba vía Internet a las sedes centrales de las organizaciones, éstas la ponían en red inmediatamente y las personas interesadas accedían a ella y realizaban sus donativos en línea. Al mismo tiempo, recibían información sobre el destino de sus fondos a través de la red. Sin duda el desastre provocado por el huracán Mitch abrió los ojos a las ONG españolas sobre la potencialidad de la Red. Las ONG comenzaron a ser conscientes de la importancia de Internet.





Actualmente la solidaridad en Internet está presente en todos los ámbitos –información, foros, chats, venta de productos solidarios, captación de fondos, sistema para relacionarse con los socios y voluntarios de la organización, etc.– con más o menos fortuna. Las ONG son conscientes de las posibilidades que se abren ante ellas. Los organizadores del Foro Social Mundial de Porto Alegre esperaban a unos 2.000 participantes en las previsiones más optimistas, y acudieron más de 5.000. Ellos lo atribuyen al "efecto Internet". Un mes antes del foro habían abierto una página web. Internet tiene la capacidad de conectar rápidamente a grupos en todo el mundo, formando una base de personas sensibilizadas, dispuestas a actuar. Grupos de defensa de los derechos humanos, medioambientales y, sobre todo, el movimiento antiglobalización consideran que la utilización de Internet es fundamental para la difusión de sus ideas. Sin duda, el papel de muchos grupos está siendo enormemente potenciado gracias a la Red.

Ofrecer información sobre las características de la organización es quizá uno de los aspectos más clásicos y que las ONG han desarrollado con mayor frecuencia en la Red (datos sobre los objetivos, proyectos, áreas de trabajo, etc.). Miles de organizaciones aparecen con este tipo de información, grandes y pequeñas, del norte y del sur. Normalmente esta información suele ser bastante estática y no se actualiza con la frecuencia necesaria.

Internet ofrece a las organizaciones cada vez de un modo más fiable información sobre lo que sucede en el mundo. Las ONG cuentan con su propia red de delegados y contrapartes que, a través del correo electrónico, envían información actual sobre lo que está ocurriendo en los países en que desarrollan sus proyectos. Esta facilidad de comunicación ha supuesto una importante reducción de costes en las comunicaciones de las ONG. Por otro lado, permite informar inmediatamente sobre lo que está ocurriendo. La Cruz Roja Americana, a los pocos minutos de la ola de atentados en Estados Unidos, ya tenía en su página web información, que fue complementando con llamamientos a la población sobre cómo podían colaborar.

Por otro lado, cada vez con mayor frecuencia aparecen agencias de noticias especializadas en facilitar información sobre aspectos humanitarios, solidarios, de participación ciudadana, movimientos sociales, y sobre aquella información generada por las propias organizaciones, como por ejemplo Alertnet, Canal Solidario, info-ONG, o One World.

Las campañas de sensibilización en la Red también han demostrado su efectividad, tanto como un elemento exclusivamente de sensibilización, como promoviendo la participación activa de los ciudadanos en torno a alguna causa, como en la recaudación de fondos. Para promover la participación activa es quizá donde Internet se muestra con toda su potencia. Por ejemplo, la campaña de American Heritage Forest, cuyo objetivo es prohibir la construcción de carreteras en los parques nacionales, logró enviar a la Casa Blanca unos 170.000 correos electrónicos generados por personas aficionadas al aire libre. Con una campaña a través de Internet, los pequeños grupos pueden tener un gran impacto, impacto que no lograrían por otro medio. Incluso se crea la posibilidad de que grupos de defensa existan exclusivamente en el ámbito virtual.

Quizá últimamente nos viene a todos a la memoria la campaña organizada por Amnistía Internacional para salvar a Safiya y más recientemente a Amina, mujeres condenadas en Nigeria a morir por lapidación, y la campaña Juntos por África.

Espacios dedicados a la captación de fondos aparecen cada vez con más frecuencia en las páginas de muchas ONG con sistemas más o menos sofisticados. La donación a través de la Red se encuentra con algunos problemas, como el temor todavía existente a facilitar los datos bancarios a pesar de estar en un entorno seguro. En cambio, permite que la donación sea más reflexiva. El potencial donante entra en la página web, puede leer datos sobre la organización, conocer los proyectos que se están desarrollando, comprender los problemas que está sufriendo un determinado colectivo o país y, ante esa información, decide contribuir económicamente al desarrollo de un determinado proyecto o a los gastos generales de la organización. Al mismo tiempo, para la ONG se simplifican enormemente los trámites al realizarse la donación, pudiendo facilitar de un modo muy simple al donante su certificado de donativo y periódicamente información sobre el destino del dinero donado. El donante puede conocer exactamente en qué se emplea su dinero, por lo que la transparencia de la organización se incrementa enormemente. Similar sería el caso para la captación de socios, agregándose la ventaja de poder variar la cuota en el momento en que se desee.

Además, para el internauta, la solidaridad puede ser gratuita. Los acuerdos entre ONG y las firmas comerciales permiten que se patrocinen proyectos donde las empresas abonan una cantidad a cambio de que el internauta haga un "clic" en un icono y mire un banner de la empresa patrocinadora. La página web Clic solidario recoge una gran parte de todas las iniciativas existentes para donar dinero a cambio de un simple clic.





Para la captación de voluntarios, también puede tener grandes ventajas. Por un lado, permite al potencial voluntario conocer los puestos disponibles: ya no me "apunto" de modo genérico a una organización, sino que a priori puedo elegir el ámbito de la organización donde trabajar. En el ámbito anglosajón encontramos los Centros de Voluntariado, donde diferentes organizaciones de una determinada localidad, como si de una oficina de empleo se tratase, sitúan sus ofertas de puestos vacantes; los potenciales voluntarios acceden a ellos y, a través de buscadores, seleccionan la opción que más les interesa. En España nos encontramos con afortunadas inactivas como hacesfalta.org, risolidaria.org o voluntariado.net. Algunas organizaciones también cuentan con este sistema. Por otro lado, a la organización le facilita los trámites, los datos se encuentran ya en una base de datos introducidos por el potencial voluntario y de un modo automático se pueden emitir carnés, certificados, convocatorias para la formación, etc.

Uno de los campos con más futuro es quizá la formación. Se puede utilizar para la formación de voluntarios, personal remunerado, tanto en sede como en el terreno y para la formación de personal externo, que pueden pagar por la formación recibida. La facilidad de poder formar a un gran número de personas aparece como una importante ventaja. Sin embargo, contrariamente a lo que muchos piensan, los costos de la educación no se reducirán. La instalación de las infraestructuras, la compra de ordenadores y la preparación del personal docente, entre otros, harán que no pueda pensarse en estos sistemas como la solución para reducir costos.

Básicamente existen dos modalidades de formación de autoaprendizaje, donde el alumno va siguiendo el curso a través de Internet y él solo se marca el ritmo de aprendizaje. El nivel de conocimientos se valora a través de cuestionarios que el propio sistema corrige. En la otra modalidad, un monitor se encarga de hacer el seguimiento de los alumnos, marcando el ritmo de aprendizaje, propone trabajos, se establecen contactos periódicos entre los alumnos y el profesor, se pueden realizar consultas en línea, existe biblioteca virtual, etc. En España, quizá uno de los líderes de la formación virtual es la UOC, que ha desarrollado para Cruz Roja Española diversos materiales formativos como el Taller de prevención de accidentes, el Curso de formación básica institucional o el Curso de primeros auxilios.

La venta de productos a través de la Red, si bien no ha respondido a las expectativas, puede ser también un ámbito adecuado para las organizaciones. Algunas cuentan con interesantes páginas en que se vende material publicitario de la organización (llaveros, camisetas, pósters, etc.), publicaciones y estudios, etc. Bien es cierto que, en este ámbito, las asociaciones no escapan de las dificultades que ha encontrado el comercio virtual.

Una de las ventajas que pronto se apreció fue la facilidad que ofrecía Internet para trabajar en red y comenzaron a surgir tímidamente iniciativas que facilitaban el trabajo y el intercambio de información entre diferentes ONG. Se pone a su disposición recursos en línea, ofertas de trabajos para voluntarios, puestos para personal remunerado, documentación, foros, chats, etc. Quizá las dos iniciativas más interesantes en esta línea son: Risolidaria y Voluntariado.net. Posiblemente este tipo de iniciativas son las que más aprovechan las potencialidades de la Red; ya no se aparece de un modo aislado, sino que juntos ofrecen servicios de interés para las ONG, los voluntarios y las personas interesadas en cuestiones humanitarias. Otras trabajan en red de un modo muy original, como la Fundación AyudandoAyudar, que trata de poner en comunicación en línea a posibles donantes y posibles receptores. El receptor de cualquier tipo de ayuda a su vez pasa a ser donante, ya que se compromete a dar un 10% de la ayuda recibida a otro colectivo o proyecto que considere que pueda necesitarlo. De este modo se favorece que se creen redes de solidaridad económica, entrando en una dinámica ya no dualista (dar-recibir), sino en una vía de extenderse de forma más global.

Internet también aparece como un medio para facilitar asesoramiento a las ONG. Surgen iniciativas como Solired, que presta asistencia profesional gratuita a ONG, con el respaldo de profesionales voluntarios –cualificados en diferentes temas técnicos, legales, organizativos, comerciales, etc. El canal para el intercambio de esta información es Internet y se da una información personalizada a las consultas de las entidades. Otras asesoran a través de la Red aportando material que las organizaciones pueden consultar, como Guía de gestión de entidades sin ánimo de lucro o Idealistas.org.

Pero Internet no sólo puede ser útil a las asociaciones, sino que sus beneficios pueden repercutir directamente en los beneficiarios de la organización. Por ejemplo, puede contribuir a complementar los proyectos de teleasistencia domiciliaria, con aspectos como la telemedicina o la videoconferencia, que permiten una comunicación más personal y directa con los beneficiarios para conocer su estado. Éste es un ámbito todavía no suficientemente desarrollado pero en el que esperamos un progreso muy importante.

Pero la Red también puede contribuir enormemente a la gestión interna de las ONG que funcionan descentralizadamente. El trabajo descentralizado de muchas organizaciones puede ser un problema en la gestión diaria, ya que disponer de las sedes conectadas a través de la Red facilita que todos compartan la misma información en tiempo real. Pedidos, gestión del personal, actualización de bases de datos, realización de trámites internos, etc., pueden realizarse de un modo más eficaz en organizaciones que funcionan en red. Intranets con herramientas de gestión y con información de interés para todos los miembros se irán desarrollando progresivamente en el tercer sector.

También debe tener un espacio importante de participación. Por ello, la participación de socios y voluntarios puede ser un aspecto fundamental. En muchas ocasiones es difícil conocer la opinión de nuestros socios y voluntarios, ya que las organizaciones, aunque disponen de canales de participación, no siempre funcionan como sería deseable. Internet aparece como un espacio fundamental de participación, la realización de encuestas, los foros y chats, el acceso a áreas privadas con información sólo para miembros, etc., puede hacer que los socios y voluntarios se sientan más importantes dentro de la organización y más cercanos a sus decisiones. Bien es cierto que, hasta la fecha, las experiencias en esta línea en ocasiones no tienen los resultados esperados; por ejemplo los chats, salvo que se cuente con una persona destacada de la organización como ponente, cuentan con muy poca participación.

Sin duda, el tercer sector sólo ha aprovechado una mínima parte de las potencialidades que ofrece la Red. Aprovechar realmente la Red supone unas inversiones importantes que lógicamente no están al alcance de todos. Las ONG del sur no podrán realizar estas inversiones, pero tampoco muchas del norte. La crisis de las empresas.com ha provocado una cierta desconfianza a la hora de invertir los escasos recursos con que se cuenta en este ámbito.

Poner una página en Internet es barato, aprovechar todas sus potencialidades, no. Esto hará que la mayoría no pueda disfrutar, por lo menos a corto plazo, de esta tecnología. Cada vez contará más la actualidad y vigencia de la información, esto hará que páginas muy atractivas pero difícilmente actualizables vayan cayendo en desuso, frente a páginas más "sobrias" pero fácilmente actualizables.

El tercer sector, una vez más, tendrá que utilizar su creatividad para estar adecuadamente en Internet y esto pasa, también una vez más, por el trabajo en red. Los portales de Internet donde participan múltiples organizaciones posiblemente sean la solución para muchos. Estos portales enriquecidos por las aportaciones de diferentes organizaciones y con un buen soporte tecnológico serán la alternativa para muchos, que de otro modo no podrían estar en la Red.

Por otro lado, tendrán que comenzar a incluir las ONG del norte proyectos de desarrollo que tengan en cuenta el desarrollo tecnológico de sus contrapartes. El desarrollo y fortalecimiento de las ONG del sur, entre otros aspectos, pasará por el aprovechamiento de las nuevas tecnologías de la información.

Posiblemente la atención a nuestros usuarios no se ha beneficiado suficientemente de Internet. Tendremos que analizar cómo Internet puede repercutir directamente en la mejora de la calidad de los servicios que estamos prestando. No debemos olvidar que inversiones en Internet por parte de las ONG tendrán sentido en la medida en que seamos capaces de volcar sus beneficios directamente en nuestros beneficiarios.

Por último, Internet ofrece unas condiciones idóneas para fomentar la participación. Las ONG tendrán que ser creativas y audaces para potenciar la participación de la sociedad civil en la Red, creando nuevos espacios de solidaridad y compromiso. Solamente convirtiendo nuestras páginas en un espacio de participación y de opinión nos diferenciaremos de otras formas de estar en la Red y podremos convertir Internet en un espacio de solidaridad y compromiso.
[Data de publicació: octubre de 2002]

© FUOC, 2002