 | Juegos de manos. Juegos de lenguaje. |
| El lenguaje sutil y enigmático de la magia, de la prestidigitación o del ilusionismo siempre fascinó a Joan Brossa. Muchos de los elementos habituales de los juegos de manos, como los naipes, los dados o los sombreros, forman una parte imprescindible del imaginario poético de Brossa. Verdadero homo ludens, el poeta considera que el juego, el enigma y el azar constituyen elementos esenciales de la persona y de la actividad creativa. En toda su obra poética, desde las formas tradicionales como el soneto o la sextina, la poesía escénica, los poemas visuales, los objetos o las instalaciones, los juegos de lenguaje, las sorpresas, son constantes y se convierten en el arma más eficaz de las transgresiones formales y significativas del poeta. |
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