JOAN LLACUNA             LA CRÍTICA: SEBASTIÀ SÁNCHEZ JUAN              

"(...) Hasta las composiciones más libres de medida y cadencia tienen su música y su emoción. Y más que darnos un mundo, el del poeta, nos dan su alma. Su alma de niño, más bien diríamos de ángel, enamorado de las cosas que llaman la atención, y, más que de las cosas, de sus nombres. Por eso Llacuna es poeta, y muy original, en un medio en que se desconoce casi todo lo que no son tópicos.
Con asombrosa originalidad, Llacuna junta palabras que no significarán nada para quienes lo tengan una sensibilidad muy fina y despierta. [...] Esta sensibilidad de Llacuna hecha infancia espiritual nos lleva de la mano a comprender que nuestro poeta descubre, como por primera vez, las maravillas de la naturaleza, y la gracia de la palabra, reflejo del verbo de Dios. En la palabra, precisamente, ve Llacuna el nervio de la poesía y por eso se complace en ella nuestro poeta. La poesía no es, para Llacuna, filosofía o, lo que es peor, filosofismo -ni preocupación sociológica. La poesía, para nuestro poeta, es amor, limpio, nítido, diáfano amor.
Habrá que volver sobre este libro."

Sebastià Sánchez Juan (1961) Literatura Catalana. Aurora de l'Aragall. (text mecanoscrit conservat a l'arxiu Llacuna de Montserrat. ms. 1302)