Inicio En tres palabras Inma Tubella | La universidad conectada con el futuro de la sociedad

La universidad conectada con el futuro de la sociedad

El curso 2010-2011 es el curso de la consolidación.

 

Imma Tubella
Rectora de la UOC
 
 

Recientemente he tenido ocasión de presentar el modelo educativo de aprendizaje virtual y de gobernanza de la UOC en foros internacionales de universidades en rincones del mundo tan distintos como Washington, París, Singapur, Qatar o Kenia, ante públicos muy heterogéneos de los ámbitos académico, científico, empresarial y gubernamental, y en todos he sentido con orgullo como tanto los ponentes que nos conocían como los que nos acababan de descubrir se dirigían a la UOC como punto de referencia para las universidades en línea. Es una gran satisfacción, pero una mayor responsabilidad al mismo tiempo, ver como allí donde vamos nos recomiendan como ejemplo para las universidades que quieren desarrollarse y crecer en la red de internet, conectadas con la nueva sociedad del conocimiento, adaptadas a los estudiantes de la generación digital y orientadas a una formación a lo largo de la vida cada vez más indispensable en este ciclo de crisis que tenemos que sufrir y afrontar.

Nos lo dice el profesor Castells en el vídeo institucional que encontraréis enlazado al final de esta memoria: «Que sepamos, la UOC es la primera universidad en la red». Y ahora, más allá de nuestra misión pionera, debemos aceptar la responsabilidad de devolver a la sociedad el conocimiento y la experiencia acumulada a lo largo de todos estos años.

Por eso en el último curso hemos puesto todos los esfuerzos en hacer la UOC todavía más abierta y accesible; más flexible y adaptada a las necesidades de la sociedad; más móvil, multilingüe y multiformato, para responder al estilo de vida de nuestros estudiantes.

Este compromiso nos obliga también a reinventarnos constantemente y a fijar bien el rumbo de nuestra organización para poder atravesar con valentía las tormentas de la crisis y, sobre todo, incorporar los cambios culturales y de hábitos que irá dejando en las playas de la educación y la formación continua la consiguiente resaca. Hará falta, pues, que nosotros mismos seamos más camaleónicos, capaces de trabajar en red, de forma colaborativa y transversal, con flexibilidad y eficacia, más implicados en el impacto de nuestros proyectos en beneficio de la sociedad y con una alta dosis de creatividad.

Nos miran, por nuestro modelo educativo, y estamos en su punto de mira (que no es exactamente lo mismo) por nuestra capacidad de adaptarnos a los nuevos tiempos sin poner en peligro la sostenibilidad de la UOC. Insisto: es un orgullo y también una enorme responsabilidad. Por eso, como dice el proverbio, no queremos ir deprisa (es decir, solos), sino que queremos ir lejos (en colaboración con nuestra sociedad y a su servicio).

El dato

60.876 estudiantes