Entrevista con Susan d'Antoni
"La apuesta por los contenidos abiertos es un factor de cambio en las universidades"
Julio de 2006 / Por Àngels Doñate (UOC)
La canadiense Susan d'Antoni se considera afortunada. Cuando acababa los estudios de Arte viajó a
París con los compañeros y profesores. Visitaron la sede de la UNESCO y pensó: "Aquí me gustaría
trabajar". Desde 1995 vive en la capital francesa y es una de las expertas en temas de nuevas
tecnologías y educación de esta organización mundial miembro de la ONU.
D'Antoni dirige el Instituto Virtual del Instituto Internacional de Planificación de la Educación.
Susan d'Antoni trabaja actualmente sobre contenidos abiertos (open contents), de los que es una
gran defensora y sobre los que habló en la UOC. Los contenidos abiertos son cualquier trabajo
creativo (artículos, fotos, audios o vídeos) que sea publicado en un formato que permite
explícitamente la copia, sin prohibiciones de ningún tipo. Los contenidos pueden ser de dominio
público o con una licencia como Creative Commons.
¿Cuáles cree que son las ventajas que pueden suponer los contenidos abiertos para la
comunidad universitaria?
Yo diferenciaría los beneficios para los estudiantes de los beneficios para los profesores.
Los primeros son el centro de lo que deben hacer las universidades, de su función principal. Pero,
evidentemente, los contenidos abiertos pueden ser utilizados por la gente para autoformarse sin
estar matriculados en una institución de este tipo. El momento de nuestra vida en que se produce la
explosión de nuestros conocimientos y de nuestra educación se va alejando con el paso del tiempo.
Sus efectos no serán suficientes para toda la vida, sea profesional o personal. Por eso es muy
importante tener a nuestro alcance posibilidades de aprendizaje tanto formal como informal.
A pesar de que los utilizamos de una manera informal para incrementar nuestros conocimientos
y herramientas, estos contenidos educativos abiertos a los que podemos acceder provienen de la
universidad. Por ello tienen estructura en el formato. Si el estudiante necesita un título, se
tendrá que matricular en una universidad. Sin embargo, si no lo hace, puede aprender en cualquier
lugar.
Eso abre muchas puertas a los ciudadanos de determinados países...
Creo que este tipo de aprendizaje es importante para cualquier país, pero evidentemente más
para los que están en vías de desarrollo. En ellos el porcentaje de la población en edad de
estudiar que tiene la posibilidad de ir a la universidad es muy pequeño. Con los contenidos
abiertos en la red, puede haber más información al alcance de estas personas. Si tienen la
infraestructura mínima para acceder a los contenidos -¡éste es un punto importante!-, nosotros
podemos contribuir al desarrollo de sus capacidades desde nuestros países.
¿Los profesores también pueden beneficiarse?
Pienso que los profesores pueden sacar provecho de dos maneras. Ellos son los proveedores de
contenidos, son quienes los desarrollan y los hacen accesibles. Pero también son los que utilizan
los materiales desarrollados por otros para enseñar. Hacer tus contenidos accesibles te proporciona
visibilidad: si los pones en la web, tus ideas, competencias y trabajos gozan de un nivel mucho más
alto de accesibilidad para los otros. Uno de los objetivos de la universidad es compartir
conocimiento, que es el camino para hacer crecer la acción de compartir de los nuevos
conocimientos. Si piensas utilizar el trabajo de otras personas, tienes la oportunidad de buscar
información entre propuestas de diferentes académicos, instituciones, con tradiciones culturales y
lingüísticas de todas partes. Puedes servirte de su conocimiento y añadir el tuyo para preparar las
clases: adoptas y adaptas lo que te interesa para traducirlo a tus necesidades educativas. Espero
que sea un proceso más eficaz que el hecho de que cada académico del mundo cree individualmente sus
propios contenidos. Una vez más quiero destacar que constituye un beneficio para los países en vías
de desarrollo: sus profesores no tienen el apoyo de un sistema educativo universitario tan extenso
o foros como los de sus colegas de países desarrollados.
Algunas instituciones pueden ver con recelo esta actitud...
Si piensas que la universidad es una institución social en que la sociedad tiene que
proporcionar apoyo para conocerse, una iniciativa así tiene sentido. Si la universidad hace sus
contenidos abiertos, devuelve a la sociedad el contenido intelectual y cumple su misión. Nosotros,
en la UNESCO, decimos que la universidad desempeña la función de crear nuevos conocimientos,
traspasarlos a las nuevas generaciones y dar servicio a la sociedad, para que se pueda conocer.
Compartir los contenidos y conocimientos en la red es un modo de servir la sociedad en general, más
allá de las propias fronteras. Eso hace a las instituciones universitarias más abiertas. Los
recursos educativos abiertos se hacen accesibles internacionalmente.
Hasta ahora, se han expuesto todas las ventajas, sin embargo... ¿qué riesgos pueden
comportar los contenidos abiertos o qué problemas se plantean?
Los que pueda comportar se producen en situaciones muy específicas. El problema principal, si
piensas como usuario (estudiante o profesor), es saber si los materiales que consultas son de
calidad. Así, si proceden de una institución con reputación mundial, ya te haces una idea sólo con
el nombre de la fuente; sin embargo, si lo hacen de una institución o de un académico que no
conoces, no sabes qué tienes entre manos. Creo que éste es el principal punto de discusión en este
momento al hablar de estos temas. Necesitamos la manera de saber la calidad de los recursos
abiertos en la red.
¿Piensa que una apuesta por este modelo provoca cambios en las instituciones universitarias
tal como las conocemos?
¡Absolutamente! Los movimientos invitan siempre a las organizaciones a reflexionar y a
replantearse las relaciones con el personal académico. Poner los contenidos gratis y abiertos en la
web es un nuevo modelo: se necesitan decisiones políticas y planes, hay implicaciones legales y se
requieren recursos. ¡Y tanto que es un factor de cambio!
¿Cómo ve a la UOC en este nuevo panorama universitario?
La UOC es un nuevo modelo de universidad, interesante e ilusionante. Tiene dos caras: está
vinculada a una sociedad local, pero... tiene la capacidad y el deseo de ir más allá. A causa de
este innovador modelo, que tras once años ha demostrado que funciona, tiene la obligación de
contribuir a las discusiones que se plantean ahora en otras organizaciones. Es importante compartir
los conocimientos que sus profesionales han aprendido, sus experiencias... La universidad siempre
ha estado implicada, a lo largo del tiempo, en los sistemas y políticas educativos. Y el sistema
siempre trata de encontrar nuevas demandas y soluciones. Creo que la UOC es un nuevo modelo de
institución con una visión específica de cómo se sirve a la sociedad.
- Experta en temas de enseñanza a distancia y uso de las tecnologías en la enseñanza superior.
- Actualmente es responsable de la Universidad Virtual del Instituto Internacional de Planificación de la Educación, centro de formación e investigación de la UNESCO especializado en planificación y gestión de la educación.
- Dirigió el Proyecto de educación por correspondencia del Gobierno canadiense.
- Fue responsable de proyecciones y análisis en la División de Educación, Cultura y Turismo de su país.
- Posteriormente se convirtió en directora de la División de Investigación, Política y Planificación de la Asociación de Universidades y Colleges de Canadá.