Entrevista con Felice Dassetto
"Hay pluralidad en el mundo islámico europeo"
Junio de 2007 / Por Paco Soto, periodista en la agencia de prensa Colpisa (grupo Vocento).
Felice Dassetto nació en Italia en 1941, pero reside en Bélgica, donde trabaja de profesor en la
Universidad Católica de Lovaina desde 1998. Buen conocedor del islam europeo, Dassetto se ha
especializado en la socioantropología del mundo islámico en el viejo continente e investiga facetas
tan complejas de esta realidad como los sistemas simbólicos religiosos y la relación entre elite e
inmigrantes musulmanes. Es fundador y coordinador de la Red Bibliográfica y Documental sobre
Inmigración y director de la colección "Musulmans d'Europe", de la editorial francesa L'Harmattan.
Dassetto ha participado en el ciclo de debates "El islam en el siglo XXI. Identidad, modernidad y
globalización", organizado por el Instituto Europeo del Mediterráneo y la UOC, y en el seminario de
investigación de la Universidad Investigando el islam en Europa. En esta entrevista analiza la
complejidad del mundo islámico europeo, destaca sus problemas y aspectos positivos y pone de
manifiesto los retos que debe alcanzar para entrar plenamente en la modernidad.
¿Cree usted que el islam europeo puede convertirse en un elemento decisivo para la
modernización del mundo islámico?
Creo que sí. Pienso que el islam europeo será fundamental para el conjunto del mundo
islámico. Lo que ocurre es que el islam europeo sigue siendo débil en cuanto a elaboración teórica
y doctrinal. Faltan especialistas islámicos y un corpus teórico sólido y bien elaborado.
¿Por qué motivos?
En todo sistema religioso, y en este sentido el islam no es una excepción, el trabajo
teológico es importante y difícil. Para que el islam europeo pueda tener un impacto positivo en el
mundo islámico tiene que haber antes un trabajo de producción intelectual sólido, sistemático y
bien elaborado. Los sabios del islam europeo tienen todavía un largo camino que recorrer. Ahora
bien, creo que hay un factor positivo a favor de esta modernización del islam a través de los
musulmanes que viven en Europa, y es que éstos viven en sociedades plurales y democráticas. Tienen
que adaptarse a la realidad europea, y acaban siendo pragmáticos. Aunque no lo quieran, acabarán
cuestionando muchos dogmas rigoristas y abrirán sus creencias a la modernidad.
De todos modos, ¿no le parece que es un error hablar de la comunidad musulmana europea como
si fuera una realidad homogénea y sin fisuras?
Sin lugar a duda, es un error. Pero también es un error hablar de comunidad musulmana. Es un
término impropio. Desde el punto de vista sociológico, no tiene sentido hablar de comunidad. Otra
cosa distinta es que la mayoría de los musulmanes tenga conciencia y voluntad de pertenecer a la
umma, a la comunidad de creyentes. El sentimiento de pertenencia y de fe común existe, pero también
existen grandes diferencias entre los musulmanes. Hay pluralidad en el mundo islámico europeo,
aunque no siempre lo reflejen los medios de comunicación.
¿Cómo se manifiestan las diferencias?
En muchos casos se manifiestan con tensión. Creo que esto se debe a la ausencia de
instituciones potentes en el mundo islámico que regulen la doctrina de la fe, las normas y ritos y
el comportamiento como, por ejemplo, ocurre entre los cristianos. Hay grandes divergencias entre lo
que piensa y hace la mayoría de los musulmanes y la actividad que llevan a cabo determinados grupos
radicales.
Muchos investigadores occidentales aseguran que el islam europeo es mayoritariamente
moderado y esencialmente religioso. ¿Comparte esta visión?
Yo suscribo esta tesis. Muchos musulmanes europeos están hartos de la asociación entre islam
y política o islam y terrorismo. Los musulmanes europeos, mayoritariamente, quieren seguir siendo
musulmanes. Intentan adaptarse con mayor o menor fortuna a su nueva realidad, pero no quieren
abandonar sus creencias y sentimientos. Pero los musulmanes europeos no viven al margen de lo que
ocurre en el mundo, y también son víctimas del terrorismo de los grupos islamistas radicales. Los
musulmanes europeos se ven salpicados a diario por los acontecimientos internacionales negativos y
que dan una mala imagen del islam. Me parece que también hay que destacar que a muchos musulmanes
les cuesta marcar distancias y adoptar una posición crítica con lo que hacen algunos grupos en
nombre del islam. Actúan demasiadas veces a la defensiva y caen en el victimismo. Esto tampoco les
ayuda a mejorar su imagen, a hacerla comprensible para los no musulmanes.
Todo parece indicar que la corriente islámica europea que defiende el terrorismo es muy
minoritaria, aunque tiene un gran peso simbólico entre los musulmanes.
Efectivamente, los partidarios del terrorismo son una ínfima minoría. Así lo afirman los
servicios de seguridad. Pero, sin embargo, a muchos musulmanes les cuesta marcar distancias y
condenar con absoluta claridad el uso de la violencia indiscriminada. Suelen culpar de sus miserias
con demasiada facilidad a los demás: Estados Unidos, Israel, occidente... Lo que nadie puede negar
a estas alturas es que existe una relación entre el terrorismo islamista y las ideas y la práctica
de algunos musulmanes. Hay una relación, aunque sólo sea intelectual, entre lo que dicen algunos
predicadores salafistas y ciertas corrientes que beben de las aguas de los Hermanos Musulmanes
egipcios y lo que hacen los terroristas. El discurso rigorista y radical islámico legitima de
alguna forma el terrorismo, sobre todo entre algunos jóvenes.
El politólogo marroquí Mohamed Berdouzi considera que, aunque no todos los islamistas son
terroristas, y algunos incluso condenan el terrorismo, existen conexiones sociales, intelectuales,
sentimentales y emocionales entre unos y otros. ¿Le parece satisfactoria esta tesis?
Me parece que en muchos casos es lo que suele ocurrir. No es una relación mecánica,
evidentemente, pero hay algún tipo de conexión, aunque sólo sea intelectual y afectiva, entre lo
que dice y hace Al-Qaeda y el pensamiento y discurso de ciertos grupos del islam político más o
menos radicalizados. El islamismo radical no funciona exactamente como una red, porque no existe
una verdadera conexión entre todos sus elementos, pero es un caldo de cultivo del que salen muchos
fenómenos violentos.
¿Cuáles son en la actualidad las grandes tendencias del islam europeo?
El islam europeo es complejo y contradictorio. Existen varias corrientes. Hay diferencias
entre las corrientes del islam de origen árabe y las de origen turco o pakistaní. Creo que entre
las principales corrientes cabe destacar el islam de tradición mística, que se organiza en
cofradías. El misticismo musulmán está muy presente en Europa. También existen grupos que proceden
del islam político como los Hermanos Musulmanes, Al-Jaama, Al-Islam y otros grupos salafistas. Su
islam es esencialmente político y sus objetivos también son políticos. Dentro de esta corriente hay
grupos muy radicales y activos, aunque son minoritarios. El islam piadoso es otra corriente
bastante arraigada, que tuvo mucha fuerza en los años ochenta del siglo pasado; es un islam que se
basa en el purismo ritual y la norma. Las corrientes neosalafistas, además de políticas, son
también muy rigoristas en cuanto a normas y ritos. Hay también un islam que emerge de las nuevas
generaciones de musulmanes de clase media. No se basa tanto en el rito y la norma como en la mejor
manera de ser musulmán en una sociedad europea democrática y laica en el siglo XXI. Es un islam
desenfadado y reformista que suele plantear la necesidad de reinterpretar los textos y abrir las
puertas al ijtihad (el debate y el pensamiento). Algunas corrientes de este islam de clase media
compaginan la tradición con valores abiertamente postmodernos.
Existe también el islam de las banlieus, en Francia, en palabras del investigador Gilles
Kepel.
Cuando Gilles Kepel escribió sobre este islam, hace unos años, se refería al islam de los
grupos piadosos que actúan en los barrios periféricos de las grandes ciudades francesas, donde sus
moradores son mayoritariamente familias magrebíes. Hoy en día, en Francia y en otros países hay
muchos jóvenes musulmanes que quieren seguir siéndolo pero también quieren ser ciudadanos de
primera y no de segunda o de tercera categoría. Denuncian la discriminación que sufren y quieren
ser ciudadanos franceses o belgas, pero no quieren dejar de ser musulmanes. El velo islámico es una
forma de afirmación, a veces obsesiva, de algunas chicas musulmanas. El interés por la caligrafía y
la estética árabe ha crecido entre estos jóvenes musulmanes. Lo mismo ocurre con los grupos de
músicos musulmanes, de rap o de hip-hop. Son formas de expresión nuevas que tenemos que analizar
detenidamente.
En este contexto que ha descrito, ¿qué piensa de algunos pensadores musulmanes europeos
como Tariq Ramadam? ¿Son verdaderos reformistas o islamistas camuflados?
Creo que Tariq Ramadam es un reformador. En Francia, pero también en Bélgica, se equivocan
quienes afirman todo lo contrario. Creo que lo que plantea Tariq Ramadam es hacer evolucionar el
conjunto doctrinario musulmán sin cuestionar los fundamentos. También lo hacen otros pensadores
como Mohamed Arkoum y Mohamed Mestiri, pero no tienen seguidores entre los musulmanes de a pie.
Tariq Ramadam sí que tiene seguidores y su labor es positiva, aunque no significa que yo esté de
acuerdo con algunas de sus afirmaciones. Me atrevería a decir que Tariq Ramadam y otros como él son
bomberos que apagan el fuego provocado por el islamismo político más radical. No hay que disparar
contra los bomberos. Es un error político de gran calibre.
¿Piensa que también es un error afirmar que las grandes revueltas de jóvenes musulmanes hace
dos años en Francia tuvieron su origen en la manipulación de grupos neosalafistas
radicales?
Totalmente. No es cierto. Las revueltas obedecían a otras causas, sociales y económicas. Y si
hubo manipulación fue de grupos de delincuentes organizados que querían seguir controlando los
barrios periféricos de las grandes ciudades. No tiene ningún sentido afirmar otra cosa. No hay en
el islam europeo una corriente con la suficiente fuerza y coherencia para predicar una revolución
islámica interna como, por ejemplo, plantearon en su momento los "Black Muslim" en Estados Unidos.
Hay grupos pequeños que cometen atentados terribles como los de Madrid y Londres, pero no han
conseguido un levantamiento popular musulmán.
¿Cuál es el gran desafío de los musulmanes en Europa?
Me parece que es seguir siendo musulmanes, pero adaptándose a la realidad europea y aceptando
sus valores y normas. No es fácil seguir siendo musulmán y sentirse orgulloso de ser religioso en
una sociedad que desprecia o tiene poco en cuenta el factor religioso. En este sentido, creo que
personajes como Tariq Ramadam desempeñan un papel positivo. La evolución del islam europeo no será
lineal, tendrá altos y bajos y dependerá de factores externos como los conflictos internacionales.
La islamofobia y el auge de la extrema derecha, pero también ciertos comportamientos
violentos como las movilizaciones contra las famosas caricaturas de Mahoma son fenómenos
preocupantes que no actúan a favor de una evolución serena del islam europeo.
No me parece correcto hablar de islamofobia en Europa. Francamente, las conclusiones de
Naciones Unidas sobre la islamofobia no me convencen. Islamofobia significa "reacción irracional y
general de los no musulmanes contra los musulmanes". Esta no es la realidad europea. Ha habido
brotes de xenofobia y racismo hacia los musulmanes en Francia, España, Holanda, Bélgica o Reino
Unido, pero no una reacción general. Otra cosa es que el islam provoque inquietud entre los
europeos no musulmanes. Hay gente perpleja, que tiene miedo y carece de los instrumentos
intelectuales necesarios para analizar fenómenos complejos. También hay fenómenos de discriminación
social y económica. Es evidente que las jóvenes musulmanas que llevan el velo islámico tienen más
dificultad para encontrar trabajo que las que no lo llevan. Hay problemas sociales y de convivencia
y por eso es necesario que en cada país se lleve a cabo un debate general para encontrar soluciones
razonables. Sobre la segunda parte de la pregunta, de alguna forma ya he contestado antes. Muchos
musulmanes están a la defensiva, caen en el victimismo y no son lo suficientemente autocríticos.
Otra carencia es que los grupos de intelectuales y pensadores musulmanes en Europa no son muy
sólidos y no han sabido responder a los desafíos que les plantean los propios musulmanes. Hay que
potenciar el debate y la apertura de espíritu para poder dialogar. Creo en el diálogo, pero para
que sea fructífero tiene que ser sincero y sin tapujos. En Bélgica, hemos conseguido sentar en una
misma mesa a gente de todo tipo, desde islamistas hasta extremistas nacionalistas flamencos,
pasando por laicos radicales. El resultado fue positivo. Para que haya debate hay que construirlo y
encontrar los interlocutores adecuados.
¿Cuáles son sus objetos de investigación en la actualidad?
Hemos creado un centro de estudio sobre el islam en el mundo contemporáneo y hemos acabado
una larga investigación sobre la relación entre el islam local y la globalización islámica. Pronto
iniciaremos una investigación sobre la identidad islámica. Yo estoy acabando un libro sobre una
cofradía musulmana en Burkina Faso.
- Felice Dassetto nació en Italia el 26 de septiembre de 1941.
- Reside en Bélgica, donde trabaja de profesor en la Universidad Católica de Lovaina desde 1998.
- Es director del Centro Interdisciplinario de Estudios del Islam en el Mundo Contemporáneo (CISMOC) de la Universidad Católica de Lovaina.
- Es especialista en socioantropología del mundo islámico en el viejo continente. Ha investigado facetas muy complejas de esta realidad como los sistemas simbólicos religiosos y la relación entre la elite y los inmigrantes musulmanes que viven y trabajan en Europa.
- Ha coordinado diversos estudios sobre el espacio público musulmán en Europa y las organizaciones islámicas en el viejo continente.
- Es fundador y coordinador de la Red Bibliográfica y Documental sobre Inmigración y director de la colección "Musulmans d'Europe", de la editorial francesa L'Harmattan.
- Es director de la colección "Sybidi-papers", de la editorial Academia, y codirector, junto con Michel Poulain, de la colección "Migrations", de esta misma editorial.
- Del 17 de mayo al 20 de junio se celebró el ciclo de debates “El islam en el siglo XXI. Identidad, modernidad y globalización”, organizado por el Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMED) y con la colaboración de la UOC.
- El 6 de junio, el director del Centro Interdisciplinario de Estudios del Islam en el Mundo Contemporáneo (CISMOC) de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y Tariq Ramadam, profesor de islamología y Senior Research Fellow de la Universidad de Oxford, participaron en la sesión "Diásporas, identidades y confesionalidades. Comunidades musulmanas y vínculos transnacionales", en la que abordaron cuestiones relacionadas con los derechos y deberes, la representatividad y la identidad de las comunidades musulmanas en Europa.
- El 7 de junio tuvo lugar el seminario de investigación Investigando el islam en Europa, organizado conjuntamente por el programa de investigación Inmigración y Sociedad de la Información del IN3 y el Gabinete de Relaciones Internacionales de la UOC. El seminario tenía como objetivo conocer y comparar las realidades de investigación europea sobre el islam. El profesor Dasseto realizó la presentación "Perspectivas de la investigación europea sobre el islam".