"Las cooperativas son sociedades, con plena autonomía y con los principios de libre adhesión y de baja voluntaria, con capital variable y gestión democrática, que asocian personas físicas o jurídicas que tienen necesidades o intereses socioeconómicos comunes, con el propósito de mejorar la situación económica y social de sus componentes y del entorno comunitario, haciendo una actividad empresarial de base colectiva, en la que el servicio mutuo y la aportación pecuniaria de todos los miembros permitan cumplir una función que tiende a mejorar las relaciones humanas y a poner los intereses colectivos por encima de toda idea de beneficio particular". Así define la Ley catalana de cooperativas un tipo de iniciativas económicas aparecidas a mediados del siglo XIX y que en Cataluña han tenido y tienen una gran implantación.
Para encontrar el origen de este tipo de organización económica hay que remontarse a Rochdale, una ciudad textil inglesa de Lancashire, donde las condiciones de vida difíciles, la protección inadecuada de los consumidores y la falsificación regular de los alimentos por parte de algunos comerciantes incitaron a 28 obreros a crear, en 1844, una sociedad cooperativa (Rochdale Equitable Pioneers Society) con el fin de suministrar a los obreros los alimentos y otros bienes necesarios y con el de facilitarles instrumentos educativos y sociales.
Desde entonces las cooperativas se rigen por los principios de Rochdale y por las teorías de Owen sobre la cooperación: la adhesión libre y voluntaria, el control democrático con el principio "una persona, un voto", el pago de intereses limitado al capital, el retorno cooperativista y el acceso a la educación para todos los miembros.
LLa Fageda, Abacus, Pica-Tapas y la cooperativa de consumo creada por la UOC, La Virtual, son algunos ejemplos de cooperativas que han desarrollado estos principios en Cataluña, la comunidad autónoma española que cuenta con un mayor número de este tipo de sociedades.
Algunos datos estadísticos revelan la importancia de este sector: en Cataluña hay más de un millón de personas vinculadas al cooperativismo, en la suma de personas socias de trabajo y de consumo; el 15% de los catalanes son socios de alguna cooperativa, sea como socios trabajadores o como socios consumidores; las cooperativas catalanas producen actualmente cerca del 6% del PIB de Cataluña.
Como todos los negocios, las cooperativas tienen que innovar y buscar nuevas maneras de crecer. La creación de grupos de cooperativas es una de estas vías. " Cataluña cuenta con un rico tejido de cooperativas y otras empresas o entidades de economía social. Así, encontramos cooperativas de diferentes tipos en sectores muy diversos y, lo que es más importante, con una situación en el mercado bastante buena; pensamos, por ejemplo, en Abacus o en La Fageda. En el sector o ámbito educativo y cultural, las cooperativas están presentes casi sistemáticamente, tanto con ejemplos de trabajo asociado como de consumidores. Creo que en estos momentos la economía cooperativa en nuestro entorno va madurando y va consolidándose con la unión de esfuerzos y el establecimiento de grupos como fórmula de crecimiento para ser más competitivos y aportar más valor en los sectores donde se está presente", explica el nuevo presidente del Consejo Rector de La Virtual, Agustí Mañosa.
Agruparse en cooperativas o en colectivos de cooperativas sirve para comprar a mejor precio y también para vender a mejor precio. Sin embargo, las cooperativas aportan muchas más cosas. Por ejemplo, son también una forma de garantizar un trabajo estable y de conseguir determinados beneficios sociales que en otra empresa son difíciles de alcanzar. Sònia Gimeno es una trabajadora de una de las cooperativas más importantes de Cataluña, Abacus. "Estudié Ciencias Empresariales y Dirección y Administración de Empresas en la UOC. Me sentí atraída por una sociedad como Abacus, de manera que envié un currículum. Tengo que hacer una aportación, que puedo ir entregando poco a poco y que me permitirá optar a ser socia de trabajo. A cambio, dispongo de un trabajo estable en una entidad con carácter e historia y de una serie de beneficios sociales y de formación que generalmente no se dan en otros tipos de empresas".
Sònia trabaja de responsable de selección y compra de productos, un trabajo de mucha importancia en una sociedad cooperativa que tiene por objetivo vender material educativo, cultural y de ocio en las mejores condiciones posibles de calidad y precio. "Los productos se seleccionan por el valor educativo y de calidad, dejando de lado cuestiones puramente comerciales o modas", explica.
EEn una cooperativa el socio trabajador es una figura parecida al propietario de una empresa, pero con algunas limitaciones. "El socio cooperativo no podrá transmitir su participación en la cooperativa. Sólo podrá transmitir su posición en ella, si los estatutos lo permiten, en algunos casos de baja voluntaria justificada y, de hecho, sus aportaciones no serán tampoco embargables por los acreedores del socio cooperativo. A pesar de estos límites, el socio cooperativo tendrá derecho a causar baja, de acuerdo con el contenido de los estatutos, y derecho, por tanto, a la liquidación de su aportación", explica Lourdes Ferrando Villalba, profesora titular de Derecho mercantil en la Universidad de Valencia y consultora de Derecho de la UOC.
La Virtual, la cooperativa de la UOC
Las cooperativas se agrupan en doce tipos: de vivienda, de trabajo asociado, agrarias, de explotación comunitaria de la tierra, de servicios, del mar, de transportistas, de seguros, sanitarias, de enseñanza, de crédito y de consumidores y usuarios. En este último bloque es donde encontramos la Xarxa Virtual de Consum, Sociedad Cooperativa Catalana, conocida popularmente como La Virtual (www.lavirtual.com). "En virtud de sus estatutos tiene por objeto facilitar productos y servicios a la comunidad de personas que están o han estado vinculadas a la Universitat Oberta de Catalunya", explica Mònica Vilasau, profesora de Derecho civil en los Estudios de Derecho de la UOC.
La Virtual se creó en 1997 al amparo de la UOC. Actualmente cuenta con 30.000 socios y se ha convertido en una de las cooperativas catalanas con más asociados. "Los socios pueden disfrutar de ventajas que van desde promociones especiales de equipamientos informáticos e Internet hasta acuerdos comerciales que puedan resultarles interesantes (electrónica de consumo, viajes, seguros, diarios, entradas de teatro, etc.). El rasgo diferencial de la cooperativa queda ya reflejado en su nombre: es una cooperativa de consumo fundamentada en la utilización de un entorno virtual para llevar a cabo su objetivo", explica el presidente de su Consejo Rector, Agustí Mañosa. Además, siguiendo la línea de relación con otras cooperativas, La Virtual mantiene un acuerdo con Abacus, que permite a los socios proveerse de los materiales que ésta comercializa.
El pasado mes de junio la asamblea general extraordinaria eligió un nuevo Consejo Rector, que se ha marcado como reto hacer de La Virtual una cooperativa más comprometida con la UOC, con la sociedad en general y muy especialmente con los socios. "La Virtual que veremos en los próximos meses es una cooperativa que fomenta la adhesión de nuevos socios, refuerza la conciencia de socio de los que ya lo son, mejora la oferta de ventajas para los socios y mejora especialmente la comunicación con ellos, lo que favorece nuestra implicación en la gestión de La Virtual como socios cooperativistas que somos", afirma Agustí Mañosa.
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