La enseñanza virtual no es una novedad en el sistema universitario catalán. Desde hace tiempo, expertos de diferentes instituciones han trabajado para hacer realidad el hecho de aprender por medio de la red. Ahora se da un paso más y, de forma conjunta, todos ellos trabajan para llevar adelante el proyecto Campus, que permitirá campus virtuales propios pero con un lenguaje de programación compartido.
Por tanto, la compatibilidad es uno de los conceptos básicos: hacer que todos los campus virtuales de las universidades, independientemente de su plataforma base, puedan conectarse entre ellos para intercambiar mejoras o servicios, para un aprendizaje tanto virtual como semipresencial. Esta realidad sólo es posible si se crean plataformas compartidas entre las instituciones que sean versátiles, accesibles y polivalentes. La importancia de esta conectividad explica que para el proyecto se haya contado con actores públicos y privados relacionados con el aprendizaje virtual para poner en común las herramientas que permitan elaborar este lenguaje compartido que facilite la posibilidad de interacción entre los entornos educativos.
Una de las características de la plataforma que impulsa el proyecto Campus es su base de software libre desde el comienzo. Tener un sistema basado en código abierto permite compartir su funcionamiento interno entre todos los desarrolladores, de modo que, además de constituir un ahorro para las organizaciones, puede estudiarse y modificarse para mejorarlo, ya que está publicado con licencia GPL (General Public License). Éste también es el caso de las dos plataformas de aprendizaje virtual en las que se basa el proyecto Campus: Moodle y Sakai. Estos dos sistemas son de los que se utilizan más en el mundo y, como son programas de código libre, pueden adaptarse y modificarse. La comunicación de estas dos plataformas entre sí y con los elementos que configurarán los entornos de aprendizaje virtual se hará siguiendo el lenguaje estándar OKI (Open Knowledge Initiative), promovido por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Precisamente, esta institución también colabora en el proyecto catalán garantizando y certificando la calidad.
Otra de las características que se destacará de estas plataformas es la usabilidad y la accesibilidad, ya que, entre otros aspectos, permiten el acceso a dichos campus a personas con discapacidades. La tecnología de este proyecto también hace posible el acceso a los entornos educativos con cualquier dispositivo tecnológico. Así, por ejemplo, el mismo contenido de una asignatura puede leerse en documento HTML o escuchar por medio de un programa que lee las palabras, además de poder hacerlo desde un ordenador, con teclados adaptados, libros de tinta electrónica, programas que leen los textos o impresoras de relieve, entre otras herramientas.
Un encuentro para poner en común el conocimiento
En el marco de este proyecto, entre el 3 y el 5 de octubre de este año se organizaron, en la sede de Barcelona Activa de la capital catalana, las Jornadas University Campus. La divulgación y el debate del futuro de la enseñanza virtual y la tecnología educativa tuvieron durante tres días su propio espacio de encuentro, además de la puesta en común del trabajo desarrollado en el proyecto. Expertos de prestigio mundial en enseñanza no presencial y tecnología aplicada al aprendizaje participaron en las diferentes conferencias, debates e, incluso, talleres prácticos. El director de Computación Académica del MIT, Vijay Kumar, abrió este encuentro junto con el consejero delegado del Consorcio Global de Aprendizaje (IMS), Rob Abel. Éste también participó en otra jornada que trató de los estándares, el código abierto y las plataformas de aprendizaje virtual, en la que estuvieron presentes el ex director ejecutivo de la Fundación Sakai, Charles Severance, el director del proyecto Open Knowledge Initiative (OKI), Jeff Merriman, y un consultor de OKI, Tom Coppeto. La otra jornada que completó este encuentro tuvo como eje central temas como la usabilidad, la accesibilidad y el diseño, con ponencias de Julio Abascal, de la Universidad del País Vasco, Emmanuelle Gutiérrez, del Seminario Iberoamericano sobre Discapacidad y Accesibilidad en la Red, Nigel Bevan, experto en usabilidad, y Dan Formosa, consultor sobre diseño e investigación de producto.
Este encuentro, sin embargo, tuvo un valor añadido al margen de servir para compartir planteamientos técnicos, ya que iba "acompañado de ponentes de instituciones importantes de aprendizaje virtual de todo el mundo que aportaron su visión sobre la enseñanza por medio de la tecnología", en palabras del vicerrector de Tecnología de la UOC, Llorenç Valverde. Según éste, la presencia de los ponentes de la jornada ha proporcionado una "validación internacional" al proyecto Campus, que se ha desarrollado siguiendo diferentes "estándares de calidad mundial". Con estos debates se comparten experiencias y conocimientos sobre la contribución de los avances tecnológicos en la mejora del proceso de aprendizaje y la calidad de vida de los estudiantes universitarios.
Durante estos tres días, en el encuentro también hubo una exposición que ejemplarizó visualmente diferentes formas de acceder a los entornos virtuales: desde una máquina de gimnasio con un iPod hasta un ordenador con teclado adaptado al lenguaje Braille, pasando por un móvil desde una playa. Todos estos dispositivos servirán para acceder a entornos virtuales de aprendizaje que están "pensados para los estudiantes", explica el director de Tecnología Educativa de la UOC, Magí Almirall. Asimismo, expone que el estudiante actual se ha "acostumbrado a utilizar la tecnología", pero también "a hacer multitareas", es decir, a hacer diferentes actividades al mismo tiempo. Este principio también es el que permite el acceso a personas con discapacidades. En este sentido, los estándares de accesibilidad de la Web Accessibility Initiative (WAI) permiten que se puedan utilizar para acceder al campus virtual diferentes dispositivos adaptados.
Desarrolladores y observadores
El proyecto Campus, inaugurado oficialmente el 1 de abril de 2006, ha generado un marco de colaboración entre las universidades catalanas y los actores públicos y privados relacionados con el aprendizaje virtual que después de dieciocho meses de trabajo obtendrá dos tipos de resultados: unos relacionados de manera genérica con la usabilidad o la legalidad del proyecto, entre otros, y otros más prácticos como la generación de los módulos funcionales con el objeto de que se configuren para cada entorno educativo. La UOC es la universidad que lidera el proyecto, aunque los actores públicos y privados realizan un trabajo común que comparte esfuerzos y evita duplicidades. Entre los diferentes socios del proyecto, se cuentan los que tienen funciones de desarrollo "en concreto siete de las universidades participantes", mientras que el resto hacen de observadores. La iniciativa se lleva a cabo partiendo de la base ya desarrollada que cada socio pueda aportar. Cada uno de los actores decide también cuál es la parte del proyecto que desarrolla técnicamente, siempre siguiendo las especificaciones técnicas globales del mismo.
El sistema tiene como base los entornos en colaboración de aprendizaje, que se podrían comparar con la base de un sistema operativo cualquiera, que en este caso corresponden al uso indistinto de las plataformas Moodle y Sakai, que podrán compartirse y conectarse por medio de un sistema de adaptador OKI. Al mismo tiempo, este estándar comunicará las dos bases con los servicios o módulos que necesite cada universidad, es decir, las aplicaciones específicas que necesite, como mensajería, foros, chats y sistemas de traducción.
Moodle es un sistema de gestión de cursos de libre distribución (course management system, CMS) creado en 2002 por Martin Dougiamas. Con una interfaz sencilla e intuitiva permite a los educadores crear comunidades de aprendizaje en línea con una filosofía cooperativista. Actualmente cuenta con más de 75.000 usuarios registrados y es traducido a más de 70 idiomas.
El proyecto Sakai es una comunidad basada en el desarrollo de software libre que se esfuerza en diseñar, construir y desplegar un nuevo entorno de colaboración y aprendizaje (CLE) para la enseñanza superior. También sigue el modelo en que se basa el movimiento de código libre. Su origen es la Universidad de Michigan y la Universidad de Indiana, que empezaron a trabajar independientemente en el ámbito código libre. Poco después, el MIT y la Universidad de Stanford se unieron y, junto con la Iniciativa de conocimiento abierto (OKI), el consorcio uPortal y una generosa ayuda de la Fundación Mellon, formaron el proyecto Sakai.
Proyectos desarrollados
UAB - Universidad Autónoma de Barcelona
UPC - Universidad Politécnica de Cataluña
UOC - Universitat Oberta de Catalunya
URL - Universidad Ramon Llull
UIC - Universidad Internacional de Cataluña
UdG - Universidad de Girona