El presidente de la Asociación Europea de Universidades (EUA) y rector de la Universidad de Viena,
Georg Winckler, ha destacado que la formación a lo largo de la vida es uno de los temas más
importantes que tienen que impulsarse como objetivos de las universidades después del 2010.
Winckler ha declarado que el porcentaje de estudiantes de entre treinta y cincuenta años es sólo
del 2% en Europa, cantidad muy inferior a la de países como Estados Unidos. En este sentido, el
rector austríaco ha asegurado que el proceso de Bolonia favorece este tipo de formación. Winckler
ha afirmado que los objetivos de las universidades europeas tienen que inscribirse también en una
doble dimensión: la social, para promover la enseñanza entre los menos favorecidos, y la
internacional, para dar respuesta a los retos de la sociedad del conocimiento y la globalización.
Según el presidente, «el proceso de Bolonia creó un marco de enseñanza atractiva a escala
internacional, pero se olvidó de definir su propio papel en la escena global». Para afrontar estos
retos, Winckler cree que la universidad europea debe conseguir más autonomía, más responsabilidad y
una mejor financiación.
El conocimiento, valor social
El presidente de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE), Ángel
Gabilondo, ha coincidido con Winckler en el reforzamiento del papel internacional de la EUA y, por
eso, ha destacado la participación en la conferencia de los representantes del Consejo
Iberoamericano de Universidades (CUIB). También ha elogiado el papel de la movilidad
interuniversitaria europea. «El plan Erasmus ha hecho más por la construcción europea que muchos
discursos políticos», ha declarado. Gabilondo cree que la universidad pública tiene el deber de
transferir el conocimiento a la sociedad en la que se fundamenta: «el conocimiento procura
bienestar, económico y social. Sólo a partir del conocimiento podemos crear un mundo más libre y
más justo».
Màrius Rubiralta, rector de la Universidad de Barcelona, ha afirmado que la universidad tiene
que ser en la actualidad «la solución en la nueva Europa basada en el conocimiento» y debe
establecer un «compromiso en el respeto por su diversidad y sus pueblos».
Discurso inaugural
Varias personalidades del mundo político han participado en la ceremonia de apertura de la
conferencia de primavera. El presidente de la Generalitat, José Montilla, ha abogado por «una
universidad que lidere el cruce en el que nos encontramos hacia la sociedad del conocimiento». En
este sentido, ha indicado que la llamada «tercera misión de la universidad» es la formación a lo
largo de la vida. A su vez, la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, ha puesto el
énfasis en la gestación del EEES y de su carta magna, en la que se remarca «la independencia moral
de las universidades respecto de los poderes políticos y su papel como depósitos del humanismo
europeo». El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, ha calificado la capital catalana de «un gran
campus del conocimiento».