«Los hombres son tan víctimas como las mujeres»
IV Congrés Espanyol de Victimologia
18/10/2013

Esta mañana el profesor de sociología, fundador y codirector del Laboratorio de Investigación de la Familia de la Universidad de New Hampshire (Durham), Murray A. Straus, ha demostrado con datos procedentes de diferentes estudios internacionales –algunos de ellos son recientes– que la violencia familiar no es ejercida tan solo por los hombres sino que es bidireccional entre los dos sexos. Straus, todo un referente en el ámbito de la victimología, ha sido el ponente de la conferencia inaugural del IV Congreso Español de Victimología que tiene lugar entre hoy y mañana en el Cosmocaixa y que está organizado por la Universitat Oberta de Catalunya, la Sociedad Científica Española de Victimología y la Sociedad Catalana de Victimología.

En su conferencia este reconocido experto ha dado a conocer los resultados de diferentes trabajos sobre violencia familiar que utilizan una metodología en que se pregunta a los diferentes miembros de la familia. Los resultados son similares en todo el mundo. A grandes rasgos, en la mitad de los casos la violencia es ejercida por los dos miembros de la pareja mientras que en el resto se divide a partes iguales entre la violencia perpetrada por los hombres y la perpetrada por las mujeres.

Un ejemplo de ello es una encuesta nacional en los EE. UU., con una muestra de más de 8.000 entrevistas, en la que los casos de agresión física en la pareja se distribuyen en un 24 % de casos de violencia perpetrada por un hombre, un 23 % casos de violencia perpetrada por una mujer y un 54 % donde hay violencia bidireccional.

Incluso en algunos casos hay más mujeres agresoras que hombres, como en dos estudios transnacionales en relaciones de pareja de estudiantes universitarios realizados en diferentes países –entre ellos España– en los que se muestra que la violencia en cualquier tipo de agresión por parte de las mujeres es casi el doble que la masculina. Entre los que han recibido castigo corporal por parte de sus padres en España, en un 54 % de los casos la violencia ha sido perpetrada por el padre y en un 62 % por la madre.

Por otro lado, los datos de estudios elaborados en Estados Unidos y Canadá muestran como en los casos en que la violencia acaba con la muerte de uno de los dos cónyuges, en dos terceras partes la víctima es una mujer. «Pero en un tercio de los casos son hombres, y esto no se puede pasar por alto. Tenemos que asistir a las víctimas en ambos casos», ha asegurado. En este sentido, ha criticado a quienes dicen que las mujeres agreden como respuesta a una agresión anterior del hombre: «Los casos de autodefensa se dan en una minoría a veces, son la excepción».

Respecto a los estudios en la violencia perpetrada a los hijos, lo más usual también es que los dos miembros de la pareja ejerzan esa violencia. Así, en la mitad de casos hay violencia de padre y madre, en un 25 % la violencia es tan solo del padre y en un 25 % tan solo de la madre.

Straus también ha advertido que «por lo que respecta a la salud mental, las agresiones en el ámbito de la pareja afectan tanto al perpetrador de la violencia como a la víctima» y que una tercera parte de los niños agredidos se convierten en agresores cuando son adultos.

Este experto ha criticado la metodología de muchos estudios en los que no se contempla que las mujeres puedan ser perpetradoras de violencia. «No se conocen estos datos porque no se estudian», ha explicado. «Las agencias de las Naciones Unidas no preguntan sobre si las mujeres que son víctimas también han sido agresoras, no se plantean que los hombres puedan ser las víctimas. Y, por lo tanto, siempre les sale que las mujeres son el 100 % de las víctimas». Por todo esto, Straus ha concluido que «se tiene que sustituir esta mirada en la violencia familiar en que tan solo los hombres perpetran la violencia y tenemos que ver que es bidireccional. Tenemos que sustituir los programas de prevención dirigidos tan solo a hombres y niños y hacerlos neutros en cuanto al género. Y tenemos que tener en cuenta que las víctimas pueden ser perpetradoras y que los perpetradores también pueden ser víctimas. Tenemos que determinar el tratamiento a seguir en los casos de violencia doméstica sobre la base de un cribado y no sobre presuposiciones», ha concluido.

Straus, galardonado en diferentes ocasiones por sus trabajos de investigación, fue pionero en estudios sobre violencia doméstica. Pero los numerosos datos de sus trabajos, elaborados a lo largo de tres décadas, chocan frontalmente con el discurso oficial sobre este tema en países como España. Tanto él como otros investigadores como Suzanne Steinmetz y Richard Gelles llevan mucho tiempo concienciando sobre el hecho de que los hombres también son víctimas de la violencia familiar, por lo que se han ganado muchas críticas y han llegado a recibir amenazas de muerte por parte de grupos feministas radicales, con amenazas de bomba incluidas.

Enlaces relacionados