La consejera Neus Munté hace un llamamiento a visibilizar la tarea social de los mediadores
L'ofici de la conflictologia
28/11/2013

La consejera Munté ha destacado la función social que tiene la resolución alternativa de conflictos «para evitar que los pequeños conflictos se hagan más grandes» y ha expuesto diferentes casos en que el Departamento de Bienestar Social y Familia ha finalizado exitosamente procesos de mediación, tanto en realojos familiares, en el ámbito comunitario, de atención a la infancia, de acción cívica, etc. Según la consejera, «el mediador garantiza, con su talante imparcial, neutral e invisible, que sin imponer una solución, dos partes lleguen a un acuerdo».

Del libro, Eduard Vinyamata, el director del Campus por la Paz de la UOC, ha destacado las ventajas que ofrece el uso de las técnicas y fórmulas de la conflictología en la práctica diaria de muchas profesiones. «El uso de la resolución pacífica de los conflictos se impone cada vez más en las instituciones, la policía, las administraciones de justicia, las empresas y organizaciones, las escuelas, los barrios... Por su utilidad, es una profesión en auge en muchos campos». El experto ha ejemplificado la fuerza del oficio del conflictólogo para «evitar litigios, fomentar el entendimiento en las comunidades de vecinos, gestionar luchas de poder, evitar el acoso laboral, resolver problemas crónicos entre dos partes, etc.».

Resolución de conflictos en los colegios profesionales

En el acto de presentación han intervenido los representantes de los colegios profesionales que han colaborado en la publicación digital, que desde sus campos han puesto de manifiesto las claves del oficio de la conflictología.

Según Elisabet Barnadas, que ha intervenido en representación del Colegio de Administradores de Fincas de Barcelona-Lérida, la crisis ha incrementado la fuerza de la conflictividad en las comunidades de vecinos y ha surgido la necesidad de formarse en mediación para gestionar conflictos como los desahucios.

Mercè Claramunt, del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona, ha destacado los beneficios que proporcionan la mediación y el arbitraje dentro de su profesión: «Tendríamos que evitar la inercia de acudir a los tribunales. Con un proceso de mediación, la ejecución de las sentencias viene dada por sí misma, no determinada por un juez». Para la abogada, la mediación tiene un «papel imprescindible».

La coautora del libro Mercè Rotllan, como representante del Colegio de Economistas de Cataluña, ha evidenciado la necesidad urgente de conocer las técnicas de la resolución de conflictos para hacer frente y saber gestionar adecuadamente los impagos, los temas concursales, acuerdos entre acreedores, y otros problemas propios de los economistas. El economista ha celebrado que la nueva ley de emprendimiento tenga prevista la figura del mediador concursal.

¿Herramienta, profesión o especialización? Para Andreu Peláez del Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de Cataluña, la mediación es una suma de las tres cosas y también tiene claro que su futuro se tiene que leer «en clave intercolegial». Peláez ha reconocido que la mediación ya no es un «elemento marginal» en su campo, como por ejemplo hace veinte años. Hoy en día, la profesión reconoce que «los procedimientos sancionadores no sirven» y que las herramientas de mediación mejoran la práctica cotidiana.

Josep Armengol, en representación del Colegio de Pedagogos de Cataluña, ha defendido la formación específica en mediación dentro de su profesión, a pesar de que los pedagogos, por tradición, intuitivamente han hecho uso de estas técnicas para promover la cultura de paz y la conciliación entre los alumnos.

Enric Frigola ha repasado la gestión de los conflictos más frecuentes que se llevan a cabo en el Colegio de Periodistas de Cataluña. Muchos de estos problemas tienen que ver con la libertad de expresión a pesar de que, como ha informado Frigola, «se está revisando el código deontológico del gremio, que data del 1992, porque internet ha modificado el escenario».

«La politología es una disciplina muy transversal que trata el conflicto desde varias perspectivas como los procesos de paz o los conflictos internacionales», ha asegurado Mercè Kirchner, que ha hablado en representación del Colegio de Politólogos y Sociólogos de Cataluña. Por su parte, Conxa Escobar, del Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña, ha querido destacar el papel de las «emociones por encima de los acuerdos» y la importancia del saber «escuchar, escucharse y empatizar», cuando se trabaja para resolver un conflicto.

Para el trabajador social, el conflicto «está normalizado». Rosa M. Carrasco, del Colegio Oficial de Trabajo Social de Cataluña, ha defendido el conflicto, «que no se tiene que evitar sino disponer de las herramientas para que no genere sufrimiento». «El diagnóstico social es clave para entender qué está pasando», ha asegurado el especialista, que piensa que es «esencial» trabajar en un equipo interdisciplinario.
 

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