El chino no es difícil de hablar, sino de escribir
16/04/2015
Anna Sánchez-Juárez

De todas las lenguas sinotibetanas, el chino mandarín es la más extendida y la que hoy en día hablan más de 1.000 millones de habitantes del mundo; y, como advierte Prado, «no es una lengua inherentemente difícil, sino que tiene más dificultad para los hablantes de lenguas que están alejadas». Martínez-Robles añade que «aprender a hablarla no es más complicado que aprender cualquier otra lengua», y recuerda que «no hay que confundir el aprendizaje de la lengua con el de la escritura».

Según estos expertos, el estudiante de chino se enfrenta siempre a dos dificultades básicas: la escritura, que realmente pide un esfuerzo continuo durante años para memorizar entre 2.500 y 3.000 caracteres, y su sistema fonético, que es una dificultad que los estudiantes superan después de unos meses, un año o, si no se tienen oportunidades de practicar la lengua, más tiempo, pero que en todo caso es una dificultad inicial.

«En China y en Occidente, la enseñanza del chino orbita excesivamente alrededor de la escritura, puesto que los estudiantes aprenden normalmente la lengua al mismo ritmo que la escritura, porque así lo indican los currículos de las escuelas», explica Martínez-Robles. En los últimos años han empezado a aparecer escuelas «en las que el aprendizaje de la lengua no depende tanto del de la escritura y se ha demostrado que el ritmo de adquisición de la lengua, a nivel oral, es mucho más rápido», añade el experto.

La literatura china: autores y obras reconocidos

Hablar de lengua es hablar también del arte de expresarse en esa lengua, de su literatura. Hoy en día, según el informe Global Trends in Publishing 2014, China se ha convertido en el segundo mercado más grande de libros del mundo, de modo que supera a Alemania y Japón, que habían sido rivales para esta posición durante décadas. Prado comenta que la literatura china «conforma un conjunto muy variado, con múltiples tendencias y autores interesantes» y recuerda que «aparte de la literatura producida en China, hay literatura en lengua china escrita fuera del país y autores chinos o de origen chino, pero que escriben en inglés u otras lenguas».

Desde que ese país asiático tiene más presencia en nuestras sociedades, hay un cierto interés por leer autores chinos. «En general es un interés marcado por la voluntad de entender China y su gente y, por lo tanto, pone más atención en hechos históricos o sociales que en aspectos puramente literarios (de estilo, voz narrativa, etc.)», subraya Prado. «Esto hace que los autores que tienen obras que muestran esa historia y sociedad tienen más probabilidades de suscitar la atención del lector occidental». De todos modos, este hecho, a su vez, «genera disparates como por ejemplo que no se perciban recursos como la ironía o incluso la propia ficción de muchas obras: todo se toma al pie de la letra, como si fuera un documental real», añade el experto.

Según estos expertos, algunos de los autores contemporáneos más leídos en Europa son Gao Xingjian, premio Nobel 2000 (La montaña del alma, El libro de un hombre solo), Mo Yan, premio Nobel 2012 (Sorgo rojo, Cambios) y Yu Hua (¡Vivir!, Crónica de un vendedor de sangre, China en diez palabras). Hay también escritores de la primera mitad de siglo xx que se están recuperando, como Qian Zhongshu (La fortaleza asediada), Shen Congwen (Calma, La ciudad fronteriza), Ding Ling (El diario de la señorita Sofía) y Lu Xun (Diario de un loco y otros relatos).

 

Aplicaciones y webs para aprender chino

Pleco: una de las apps (en inglés) más descargadas en dispositivos móviles. Hay muchos diccionarios en línea, webs con juegos de vocabulario, flash cards, etc. Es gratuita, pero para disfrutar de todas sus funcionalidades, hace falta pagar.

Wenlin: es una herramienta de pago en inglés para trabajar a partir de textos, que indica la pronunciación y significado de los caracteres y palabras.

Mandarin tools: web en inglés donde se compilan recursos para aprender chino.

Ejercicios de la UOC para hacer prácticas de vocabulario: Este recurso permite visionar caracteres, pinyin o la traducción de cada palabra.

Digital Dialects: actividades para aprender chino mandarín.

China traducida y por traducir: espacio dedicado a la traducción de la literatura china al castellano. Se puede encontrar una relación de los libros que están traducidos a este idioma.

 

David Martínez-Robles

Carles Prado