La universidad del futuro será más digital, flexible y especializada

Foto: UOC
20/04/2016
Jordi Rovira

La universidad del futuro será más digital, más flexible y más especializada. Estas son algunas de las conclusiones principales de un proyecto de investigación presentado este miércoles sobre la universidad del futuro que durante todo un año han elaborado una quincena de investigadores del eLearn Center, centro de investigación e innovación en educación en línea de la UOC, en colaboración con unos cincuenta expertos internacionales y el MIT de Boston.

Lluís Pastor, director del eLearn Center de la UOC, ha advertido de que, según algunos estudios, se acercan tiempos convulsos en la educación superior y dentro de diez años podrían no existir la mitad de las universidades actuales. Por ello se ha querido analizar los cambios y tendencias de la universidad, tanto presencial como en línea, y qué escenarios se dibujan a partir del año 2020.


Proyecto innovador

Por primera vez un análisis como este se aborda desde una triple perspectiva: social, pedagógica y tecnológica. Así, un primer estudio, Future Scenarios for Digital Learners, profundiza en las necesidades del consumidor de formación digital; un segundo,Future of University Teaching:Update and a Roadmap for Advancement, se centra en las tendencias educativas y pedagógicas del futuro, y, finalmente, el tercer estudio, Future Learning Environments, desarrollado con el MIT de Boston, focaliza la arquitectura web que se necesitará para dar cobertura a estas necesidades.


Decálogo de conclusiones

Los investigadores que han liderado los estudios -Francesc Santanach, responsable del laboratorio de experimentación en aprendizaje virtual del eLearn Center; Xavier Mas, investigador del eLearn Center, y Lourdes Guàrdia, directora del máster universitario de Educación y TIC (e-learning) de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación e investigadora del eLearn Center- han resumido las conclusiones principales en este decálogo:

  1. Educación más práctica, tangible e interactiva

    Los estudiantes actuales piden una educación en línea que sea más tangible. Por lo tanto, que sea más práctica y que esté basada en la experiencia y con una mayor interacción social entre alumnos.
     
  2. Segunda brecha digital: las competencias

    Los investigadores alertan de que nos encontramos ante la segunda brecha digital, esta vez no provocada por el acceso a la tecnología, sino por el dominio de la competencia digital. Esta brecha es independiente del factor generacional y puede obedecer a muchos factores. Así, se observa una diferencia creciente entre las habilidades, sobre todo digitales, demandadas desde el mundo profesional y las que se obtienen actualmente en el sistema educativo formal.
     
  3. Aprender en todas partes

    La penetración de los teléfonos inteligentes y de los dispositivos móviles como principales vías de acceso a la red y a la tecnología, así como la proliferación de herramientas de computación en la nube, de redes sociales, de plataformas de los medios sociales y de nuevas aplicaciones móviles y servicios gratuitos, junto con una mayor demanda de inmediatez, abre la puerta a formas de aprendizaje más ubicuas y deslocalizadas.
     
  4. El fin de la exclusividad de la universidad

    Universidades, administraciones y empresas deberán desarrollar un sistema compartido de evaluación y acreditación de competencias profesionales. La universidad no debe ser su único actor, ya que el contexto profesional será clave en este proceso. La educación operada por nuevos agentes -open microcredentials- puede generar un fuerte impacto en un ámbito desarrollado hasta ahora casi con exclusividad.
     
  5. Una mayor implicación de las empresas

    El aprendizaje debe reproducir al máximo los escenarios reales donde los estudiantes pondrán a prueba sus competencias. Hay que diseñar currículos con las empresas, metodologías aplicadas en contextos simulados o reales, etc. ayudándose de tecnologías que superen el aula física y las plataformas en línea, como la realidad virtual y aumentada, la ludificación, las simulaciones y las herramientas de comunicación y colaboración. Los acuerdos universidad-empresa romperán las barreras de los espacios.
     
  6. Formación a medida sin calendarios y con tutores 24 horas al día

    La formación deberá ser a medida: formaciones específicas que resuelvan necesidades concretas y de forma inmediata. Se necesitará flexibilidad y agilidad para una oferta más modular y granular, no sujeta a calendarios, gratuita -recursos educativos abiertos (OER), cursos en línea abiertos y masivos (MOOC)-, pero que se pueda reconocer en el marco de programas formales y con tutores 24 horas al día. Una oferta de servicios concretos de acuerdo con las necesidades -módulos, contenidos, tutoría, evaluación, certificación, personalización, etc.
     
  7. Internacionalización y especialización

    Fruto de una creciente internacionalización de la educación, serán necesarios convenios con instituciones locales y del extranjero que ofrezcan titulaciones conjuntas e intercambios. Hay que buscar las fortalezas de cada uno; no todo el mundo tiene que ofrecer de todo. Es necesario que todos se especialicen y que sean excelentes en alguna disciplina, lo que permitirá una mejor formación y ser más competitivos en el mercado laboral.
     
  8. Más allá de las asignaturas

    El modelo clásico de formación, un conjunto de asignaturas para lograr una titulación, deberá diversificarse. La universidad tendrá que ofrecer un nuevo abanico de servicios como las microacreditaciones -de competencias, conocimientos, etc.-, la evaluación en línea (e-assessment) -observación y recogida de datos para evaluar actividades, no solo en exámenes- o la formación a lo largo de la vida -personalizada, discontinua y a diferentes ritmos.
     
  9. Modelos menos rígidos

    La rigidez de las plataformas educativas actuales, que reproducen los modelos presenciales -estructura de cursos, recursos didácticos, explicaciones del profesor e interactividad-, será sustituida por aplicaciones LMX -Learning Method eXperience-, en las que se implementarán metodologías de aprendizaje y se adaptará la experiencia de uso a los requisitos de cada institución. Así, será posible aplicar metodologías emergentes.
     
  10. El uso de aplicaciones móviles agrupadas en repositorios

    En los entornos educativos del futuro se deberá poder formar mediante aplicaciones profesionales y educativas agrupadas en repositorios similares a los mercados de aplicaciones actuales y que podrán ser seleccionadas e incorporadas fácilmente como recursos de aprendizaje.
     

Expertos internacionales

Estos estudios han recogido la participación de unos cincuenta expertos reconocidos de los Países Bajos, Suecia, Canadá, Alemania, Irlanda, Australia, Estados Unidos, Reino Unido e Italia, entre otros países, a los que se ha entrevistado o han participado en talleres. Además, los investigadores de las vertientes social y pedagógica han identificado más de un centenar de casos prácticos en todo el mundo y han analizado numerosa literatura científica, así como las motivaciones y necesidades de los estudiantes y decenas de informes de la OCDE, la Unesco, la Comisión Europea, Deloitte, New Media Consortium, informes Gartner, etc.

La presentación de estos estudios ha tenido lugar en el marco de la UOC Research Week, que entre el 18 y el 22 de abril, y bajo el título «Imagine the university of the future», reúne en Barcelona a investigadores de la UOC y a expertos internacionales para reflexionar sobre la universidad del siglo XXI.