Apps de salud: ¿el futuro del sistema sanitario?

01/03/2017
Ainhoa Sorrosal

La UOC impulsa un nuevo proyecto de investigación con el objetivo de evaluar la introducción de aplicaciones para móviles como un elemento más en los sistemas de salud. El estudio, que arranca este mes de marzo, incluye una prueba piloto con 250 pacientes y cuenta con la implicación de profesionales de cinco instituciones sanitarias del Estado. La investigación, que lleva por título «mSalud: retos y oportunidades para los sistemas de salud», está financiada por el programa RecerCaixa de la Fundación La Caixa.

En un contexto de intenso debate sobre el futuro del sistema sanitario español, este estudio analizará también la efectividad de las aplicaciones como elemento de refuerzo de las políticas de salud. ¿Podemos controlar a nuestros enfermos crónicos mediante una aplicación? ¿Qué impacto positivo puede tener? ¿Podría ser un instrumento para descongestionar las urgencias?

Los impulsores del proyecto ven en las aplicaciones móviles «una oportunidad para incrementar la calidad de vida, mejorar el estado de la salud y aumentar la calidad asistencial» y, a la vez, garantizar la sostenibilidad, la equidad y la accesibilidad de los sistemas de salud.

«Ahora mismo sabemos que las aplicaciones móviles existen y que pueden ser un elemento de cambio; pero tenemos que ver cuáles son los elementos de resistencia si se quieren implementar en el sistema de salud y, en esta línea, detectar los retos y las oportunidades», asegura Francisco Lupiáñez, coordinador de la investigación y profesor de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UOC. 


Elementos de debate

Lupiáñez, también director de Open Evidence, una empresa derivada (spin-off) de la UOC, remarca que «el sistema de salud público español es una maquinaria muy grande y el efecto de la introducción de una tecnología determinada tiene múltiples variables». Es por eso que el análisis tiene también múltiples parámetros a tener en cuenta: «No es solo una aplicación tecnológica, sino una innovación que afecta a la práctica asistencial y a cómo se relacionan todos los actores del sistema».

  • ¿Qué uso hacen los pacientes? ¿Puede el usuario favorecer cambios en el funcionamiento del sistema de salud?
  • ¿Cómo reciben los profesionales del sector la implementación de las aplicaciones? ¿Serán prescriptores potenciales de tales aplicaciones? ¿Las incorporarán en las dinámicas de seguimiento del paciente?
  • ¿Quién tiene que asumir el coste de implementación y en función de qué parámetros hay que valorar su coste?
  • ¿Por qué queremos implementar aplicaciones? ¿Queremos reforzar políticas preventivas? ¿De control de enfermos crónicos? ¿De fomento de hábitos saludables?


Confianza

Una cuestión relevante que aborda la investigación es la de la confianza. Es decir, cómo podemos distinguir aquellas aplicaciones que los expertos consideran que son eficientes y un recurso válido, de las demás. «La confianza se tiene que basar en la seguridad del paciente, la calidad asistencial, la ecuación coste-efectividad y la accesibilidad al sistema», afirma Lupiáñez. Aun así, el también investigador y profesor de la UOC apunta que el debate sobre esta cuestión es complejo: «El coste de validar una app sanitaria es muy alto pero no puedes matar la innovación».


Metodología

El proyecto de investigación de la UOC empezará este mes de marzo y consta de cuatro fases.

  • Análisis de la situación actual.
  • Grupos de trabajo con todos los actores implicados en el sistema de salud (colegio de médicos, patronales, pacientes, mutuas, enfermeros...). El trabajo en esta fase es contestar esta pregunta: «Aplicaciones en el sistema sanitario, ¿para qué?»: ¿curar, prevenir, descongestionar urgencias, promocionar hábitos saludables...?
  • Encuesta. Cuestionario y experimento para contrastar, desde el punto de vista práctico, qué factores han de ser objeto de mejora. 800 personas de la comunidad sanitaria (pacientes, médicos, patronales, administración, mutuas, enfermeros...).
  • Análisis del uso de una aplicación en concreto (Tcapp, de la empresa HealthApp) para 250 pacientes, para evaluar su eficacia clínica, coste y efectividad.


Entidades colaboradas

Hospital Parc Taulí (Sabadell), Sant Joan de Déu i Sant Rafael (Barcelona), Servicio de Salud de las Islas Baleares, Hospital Infantil Universitario Niño Jesús. Grupos de trabajo interdisciplinarios de la sección de salud en línea del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, Centro de Competencia en mHealth de la Mobile World Capital Barcelona, Asociación Catalana de Entidades de Salud y la empresa HealthApp.

 

#expertosUOC

Francisco Lupiáñez

Profesor de los Estudios de Ciencias de la Información y la Comunicación.

Experto/a en: director de Open Evidence, una spin-off de la UOC.

Ámbito de conocimiento: