En 2025 habrá 100.000 millones de móviles conectados a internet gracias al 5G

Foto: Why Kei / Unsplash (CC)
Esta tecnología hará posible la conducción autónoma de los vehículos y evitará los accidentes

Descargarse una película de cien minutos en el móvil en menos de un segundo, hacer videollamadas en 3D con hologramas, ver la serie favorita desde el coche en tiempo real y un impulso a la conducción autónoma o a la telemedicina son solo algunas de las múltiples opciones que ofrecerá la tecnología 5G, la nueva generación de redes de comunicación inalámbrica, que sustituirá la 4G y que se podría comenzar a desplegar a partir del año 2020. Según la compañía de telefonía Huawei, de los siete mil millones de móviles que actualmente están conectados a internet se pasará a cien mil millones de dispositivos en 2025 gracias a esta tecnología y a la conexión a la red de muchos más objetos de la vida cotidiana, como coches, electrodomésticos, relojes, etc.

Los expertos sostienen que la tecnología 5G es una necesidad teniendo en cuenta que el número de dispositivos que se conectan a la red móvil no para de crecer y que el tráfico de datos crece a un ritmo de un 45 % al año. «La capacidad actual de las redes quedará obsoleta en los próximos años debido principalmente a la conexión masiva de miles de millones de dispositivos a la red, lo que se conoce como internet de las cosas», explica Joan Melià, profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación. Xavier Vilajosana, también profesor de estos estudios e investigador del grupo de investigación Wireless Networks (WiNe), añade que «el espectro de telecomunicaciones no es infinito» y, si hay un crecimiento sostenido de datos como el que existe actualmente, dejará de funcionar. La tecnología 5G dará respuesta a este escenario que implicará una revolución, ya que cambiará la manera de vivir, de comunicarse o incluso de trabajar.


Mejora en la velocidad de conexión

Una de las ventajas que percibirá el usuario final es que ganará velocidad de conexión, cien veces más rápida que con la tecnología actual, según destaca Vilajosana. «Esta velocidad de conexión será más estable y de mayor capacidad, y llegará a los diez gigabytes por segundo de manera puntual, velocidad que permitirá, por ejemplo, la transmisión de vídeos en resoluciones más altas que los actuales televisores 4K», añade Melià. El formato 4K, o de ultra alta definición, es un tipo de tecnología que incorporan algunos televisores, que dan más profundidad, contraste y sensación de movimiento real porque ofrecen imágenes de hasta ocho millones de píxeles y cincuenta fotogramas por segundo en vez de los veinticinco habituales.

La velocidad real de las conexiones de los usuarios con 5G podría llegar a 1.000 Mbps. Con 4G es de 300. Así, por ejemplo, una película en formato 4K con la tecnología 5G tardaría en descargarse cinco segundos. Con la tecnología 4G tarda cinco minutos.

Una de las principales mejoras de la tecnología 5G será la reducción de la latencia, el tiempo de respuesta que tarda un dispositivo desde que se le da una orden hasta que la ejecuta, que se prevé que sea de solo un milisegundo. El profesor Melià explica que con la tecnología actual pueden pasar aproximadamente cincuenta milisegundos desde que un usuario hace una petición a la red hasta que recibe la respuesta. «Esta diferencia, que para una persona es imperceptible, es vital para el correcto funcionamiento de aplicaciones que requieren una respuesta inmediata, como la conducción autónoma, aplicaciones de seguridad o la operación de dispositivos de gran precisión a distancia como puede ser el caso de la telemedicina», explica.

La reducción del 90 % del consumo de energía de la red permitirá que los objetos conectados funcionen más tiempo. Las baterías de las máquinas tendrán una vida de hasta diez años.


Los coches del futuro

La reducción de la latencia será vital para el buen funcionamiento de los coches autónomos y evitar accidentes. El profesor Vilajosana explica que ya existen vehículos que disponen de servicios de conectividad a la red. El nuevo Ibiza, por ejemplo, dispone de detector de fatiga, control de distancia automático con frenado de emergencia automático o protección de peatones. Vilajosana explica que la tecnología 5G hará que vía y coche estén permanentemente comunicados por medio de unos sensores y permitirá cosas nunca vistas hasta ahora: por ejemplo, el vehículo te avisará si a seiscientos metros hay un atasco o si tienes que frenar bruscamente porque veinte metros más adelante hay hielo en la calzada. Que la latencia, el tiempo de respuesta, sea de solo un milisegundo es vital para poder reaccionar rápidamente. «La actual tecnología no permite dar respuesta a estas necesidades y la 5G se está diseñando para poder hacerlo», afirma Melià. Los juegos en línea, las videoconferencias o las operaciones quirúrgicas remotas también se beneficiarán de esta reducción de la latencia.


El internet de las cosas

Pero al margen de las mejoras en la velocidad de datos, esta tecnología permitirá conectar un amplio abanico de dispositivos a la red, lo que se conoce como internet de las cosas. Por ejemplo, según un informe de la empresa mundial de seguridad digital Gemalto, la tecnología 5G multiplica por cien el número de dispositivos conectados por unidad en comparación con la 4G LTE: electrodomésticos, sistemas de riego de plantas, alarmas, relojes, dispositivos ponibles como pulseras, ropa o gafas, etc.


En 2018, primeras pruebas en Asia

Las fechas de implantación del sistema 5G varían según los países. Se estima que en el año 2020 se podrían ver las primeras antenas en Europa de esta nueva generación celular, si bien los Estados Unidos o los países asiáticos podrían convertirse en los primeros en implantarla. Corea del Sur trabaja para lanzar una prueba durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang, el próximo año. Según explica el profesor Vilajosana, en Europa se están haciendo algunas pruebas en países como Holanda y Alemania. En España, según los expertos, podría llegar alrededor del año 2020, si bien actualmente la previsión del Gobierno español es completar la cobertura de 4G y de la banda ancha fija. Este mes de octubre, el Gobierno español ha aprobado ayudas para extender la banda ancha en zonas de baja densidad de población. El programa, cuya implantación está prevista hasta el 31 de diciembre de 2020 con dos años prorrogables, está destinado a facilitar de manera inmediata el acceso a internet de alta velocidad en áreas que tienen una cobertura inferior a 10 Mbits/s. Se estima que esta deficiencia de cobertura afecta al 10 % de la población, unos 1,8 millones de casas, cuyo 70 % está en pueblos de menos de cinco mil habitantes.

En América del Sur, la tecnología podría llegar dos años después del primer lanzamiento a escala mundial, es decir, hacia el año 2022. Según el sindicato de telecomunicaciones Foetra, actualmente la mayoría de usuarios utiliza redes móviles 3G, si bien la 4G va creciendo. En 2016 lo hizo un 121 %, y pasó de 51 millones de conexiones a 113. El 92 % tiene conectividad 3G y el 69 %, 4G.

Según un informe del fabricante de teléfonos Ericsson, en 2022 habrá más de quinientos millones de usuarios en todo el mundo con servicios de 5G. En Estados Unidos y Canadá, el 25 % de los usuarios dispondrá de esta tecnología, en la región de Asia y el Pacífico será del 10 % y en Europa, del 5 %. En América Latina, África y Europa del Este la cifra será solo del 2 %. El profesor Vilajosana explica que la implantación de esta tecnología será «progresiva», ya que se empezará por grandes ciudades y luego se irá cubriendo el resto del territorio.


¿Subirá la factura de móvil?

¿Afectará la implantación de la tecnología 5G al bolsillo del usuario? Según el profesor Vilajosana esta tecnología no hará que suba la factura de móvil. «Las facturas crecen más por temas políticos que por la capacidad del teléfono», explica.


Aparición de nuevos trabajos

Vilajosana subraya que la conectividad a alta velocidad hará que aparezcan nuevos empleos que ahora mismo no nos podemos imaginar, y que aprovecharán la oleada de esta tecnología desde fabricantes de chips y personas que los integrarán en los teléfonos móviles hasta nuevas aplicaciones que pueden surgir en campos como el de la automoción o la telemedicina. Según Qualcomm, el principal fabricante mundial de procesadores, la tecnología 5G propiciará la creación de 22 millones de puestos de trabajo antes del año 2035.