Spotify se consolida a pesar de las pérdidas económicas

Foto: Photo Mix / Pixabay (CC)
La plataforma líder de música en reproducción en continuo (streaming), que supera los sesenta millones de usuarios de pago, probablemente potenciará las suscripciones y dará el salto a la bolsa

Parece que fue ayer, pero ya hace nueve años que los ciudadanos del Estado español descubrían una nueva plataforma para escuchar música por internet sin descargarla y gratis. En ese momento, si la probabas era solo porque alguien te había invitado. Eran los inicios de la expansión de la compañía sueca Spotify, que incluyó España en el club de los elegidos para probar su producto. La plataforma supera hoy los 140 millones de usuarios de unos sesenta países, más de 60 millones de los cuales son suscriptores de pago: se ahorran la publicidad entre canciones y pueden reproducirlas sin límite de tiempo. Pero, a pesar de su avance fulgurante y aunque los ingresos de Spotify aumentan y se calculan en miles de millones de euros anuales, también crecen las pérdidas de este gigante de la música en reproducción en continuo, un mundo en el que compite con Apple Music, Deezer, Napster, Amazon Music, Tidal o, en EE. UU., con Pandora. ¿Por qué Spotify, líder del sector, tiene pérdidas? ¿Y qué hace la empresa escandinava para sostenerse?

«Es una cuestión de márgenes. El beneficio de Spotify es proporcional al número de usuarios de pago y los ingresos publicitarios de la versión gratuita», argumenta Elena Neira, profesora de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y experta en nuevos modelos de distribución audiovisual. «La compañía atribuye las pérdidas a los elevados pagos que debe realizar a las discográficas por licencias de contenido. Y los artistas se quejan de que los derechos de autor recibidos son irrisorios. Pero uno no puede vivir sin el otro, es el pez que se muerde la cola», añade. «Por ejemplo, ahora la gran fuente de ingresos de los artistas son los conciertos en directo, pero a ello también ayuda la reproducción en continuo: que un artista se escuche mucho lo pone en órbita, hace que la gente desee verlo en directo, y también acaba apareciendo en más listas de Spotify», ilustra. Asimismo, artistas combativos con la plataforma como Taylor Swift «han terminado sucumbiendo, porque estar disponible solo en un lugar y no en otro como Spotify acaba perjudicando a su público», subraya.

Se trata, pues, de tres actores que se necesitan para seguir viviendo de su trabajo, en un contexto en el que la reproducción en continuo se presenta como una gran oportunidad. Lo dicen los números: los ingresos de la industria en este ámbito aumentaron un 60,4% en 2016 y fueron el vehículo para que el mercado musical global creciera un 5,9%, la tasa de incremento más rápida desde 1997. Así lo indica el informe mundial de la música (Global Music Report 2017) de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI).

En este contexto, según Neira, Spotify está bien situada y enfocada, a pesar de que las deudas parezcan encender alarmas. «Su prioridad es mantener a los usuarios que tiene y conseguir a otros nuevos», asegura. La profesora de la UOC indica que, para fidelizar a todo tipo de usuarios, es clave que se concentre en hacer buenas recomendaciones y, por lo tanto, en potenciar las herramientas de inteligencia artificial que lo hacen posible: «Las recomendaciones tienen implícito el elemento sorpresa, que gusta mucho», dice.


Salir a bolsa y potenciar la suscripción de pago

Paralelamente, subraya, la compañía ataca otros frentes que deben permitirle avanzar a paso firme para sostener sus finanzas. Uno es el salto de Spotify a la bolsa, que parece inminente y que hace meses que se comenta: «Es su confirmación como jugador sólido en su área de negocio. Además, en la práctica les permite hacer una oferta pública inicial a inversores externos, lo que podría suponer una inyección de capital antes de su salida a bolsa, y establecer importantes sinergias con otros "unicornios tecnológicos"», explica Neira.

De hecho, para que la salida a bolsa sea más viable, en los últimos meses Spotify ha llegado a acuerdos con grandes discográficas como Universal, Warner o Sony. La experta de la UOC detalla que estos tratos probablemente buscan pagar algo menos a las discográficas a cambio de potenciar los suscriptores de pago, que gozan de ventajas, como estrenos en exclusiva, y «en los que la clave será la usabilidad y el aumento de ventajas». Con todo, Neira no cree que, como ya hacen otras plataformas de consumo en reproducción en continuo de música o vídeo, Spotify termine siendo solo de pago con opción a la gratuidad tan solo en la versión de prueba: «No creo que eliminen la versión gratuita, creo que seguirán como ahora, porque el negocio de la publicidad hoy en día también es muy interesante».

Por lo tanto, según los pronósticos que hace la profesora de la UOC, los usuarios de Spotify pueden estar tranquilos a pesar de las pérdidas económicas de la compañía europea: se mueve a paso firme para saltar a la bolsa y crecer; quienes utilicen la versión gratuita es poco probable que pierdan esta opción y los que sean suscriptores de pago seguramente irán encontrando mejoras, ya que la compañía quiere fidelizarlos.


¿Absorbida? Es probable

De momento, Spotify no forma parte de ninguna gran corporación, a diferencia, por ejemplo, de Apple Music. «Es posible que la acaben comprando», aventura la profesora de la UOC. «O, como mínimo, que los usuarios europeos nos encontremos con que la compañía nos hace ofertas como las que ya propone en EE. UU., donde ha creado una tarifa social para estudiantes que incluye los servicios de Spotify y los de Hulu, una compañía de contenidos de vídeo en continuo», remarca la experta.


El futuro de la música, una evolución de la actual reproducción en continuo

Y es que la situación y las relaciones empresariales actuales en torno a la música en continuo seguirán evolucionando. «Para los ejecutivos de la industria y los mismos artistas, la reproducción en continuo no ha reemplazado, ni de lejos, los beneficios que reportaba la venta de formato físico o del digital por descarga, el modelo de iTunes. Pero también es verdad que servicios como Spotify, Pandora o Apple han conseguido instaurar una cultura de pago después de más de una década de sangría derivada de las descargas ilegales. Yo diría que la reproducción en continuo ha sentado las bases para otros modelos de difundir y explotar comercialmente la música», aventura Neira, que recomienda a cualquier músico, pequeño o grande, estar presente en plataformas de este tipo.

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Elena Neira

Experto/a en: Profesora de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya

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