Solo un tercio de las patentes españolas son impulsadas por mujeres

  Foto: UOC/Cèlia Atset

Foto: UOC/Cèlia Atset

24/04/2018
Luca Tancredi Barone
Investigadoras alertan que la discriminación en el mundo tecnológico es un problema sistémico

«Socialmente se asocia la masculinidad con las profesiones tecnológicas, y la feminidad con las tareas sociales o relacionadas con la salud y la atención», explica Maria Olivella, antropóloga y miembro de la Unidad de Igualdad de la UOC. Y es que, según un informe de la OCDE, en España, entre los años 2012 y 2015, solo el 14 % de las patentes fueron impulsadas por mujeres. Aun así, se trata de la segunda cifra más alta de los países que integran esta organización, solo por detrás de Portugal (15 %). El promedio europeo, en el mismo periodo, se situaba en el 7 %, y en países como Estados Unidos, las inventoras solo representaban el 10 % del total, una realidad que ha mejorado en los últimos años, ya que en España en 2017 las patentes impulsadas por mujeres supusieron más del 30 %. Expertas de la UOC en materia de género y tecnología, con motivo del Día Internacional de las Niñas en las TIC (27 de abril) y del Día Internacional del Trabajo (1 de mayo), analizan esta situación. 
 
¿Dónde radica el problema? Según Olivella, la escuela es el punto de partida, puesto que «la preferencia por asignaturas tecnológicas por parte de los chicos, a diferencia de las chicas, viene determinada por los roles de género establecidos en nuestra sociedad». La antropóloga añade que existen estudios que confirman que «las chicas tienen una autopercepción más negativa, con respecto a los chicos, en cuanto a sus aptitudes para los estudios tecnológicos o las matemáticas», una realidad que confirman las cifras de mujeres matriculadas en carreras de este ámbito.


La “paradoja nórdica”
 
A diferencia de lo que cabría esperar en los países del norte de Europa, a pesar de las políticas aplicadas en estos para poner fin a la discriminación salarial entre los hombres y las mujeres o el apoyo que dan a la maternidad, la brecha de género en la tecnología también es muy marcada. De hecho, según el mismo informe de la OCDE, en Noruega o Suecia las patentes con autoría femenina entre los años 2012 y 2015 no llegaban ni siquiera al 7 % del total. «Es la llamada “paradoja nórdica”», aclara Olivella. «Según lo que apuntan diferentes análisis, cuanta más igualdad de género existe en un país, peores resultados escolares en materias tecnológicas obtienen las chicas, que acaban eligiendo menos carreras de este ámbito en la universidad», apunta.

Aunque en muchos países estudiar una carrera tecnológica se percibe como una salida profesional con más garantías de conseguir una remuneración salarial elevada, «en el norte de Europa, con buenos niveles salariales en general y con igualdad de género, no existe este incentivo económico», indica Olivella. Además, «la igualdad de género en los países nórdicos no ha ido acompañada de una transformación social que comporte erradicar los estereotipos sexistas».
 
 
Sexismo tecnológico en Silicon Valley
 
«Existe una cultura sexista dentro de los espacios tecnológicos», sentencia. Olivella pone como ejemplo la situación vivida en el año 2017 en Estados Unidos, donde un ingeniero de Google que había redactado un informe sobre las pocas capacidades biológicas de las mujeres fue despedido, y muchas trabajadoras de firmas afincadas en Palo Alto —ciudad de la región estadounidense de Silicon Valley, uno de los principales polos tecnológicos del mundo— empezaron a denunciar situaciones de fuerte discriminación dentro de sus empresas tecnológicas.

«Actualmente, muchas compañías tecnológicas de California están inmersas en su propio #MeToo», señala Olivella, haciendo referencia a la famosa campaña transversal contra el machismo propagada especialmente desde Estados Unidos. «La ciencia no es ajena a esta realidad y ha sido uno de los instrumentos para la consolidación de los roles de género desiguales», concluye.
 
 
Soluciones
 
A pesar de que la Comisión Europea cada vez financia más proyectos para abordar la desigualdad de género, «la solución de la brecha entre mujeres y hombres en el mundo tecnológico es muy compleja, porque es un problema sistémico», indica la miembro de la Unidad de Igualdad de la UOC. Para la experta, algunas de las soluciones deberían aplicarse al mundo de la ciencia: «La subjetividad personal debería contemplarse en la práctica científica. Si las personas que hacen ciencia la aplicaran, se demostraría que las experiencias de las mujeres no están presentes en los actuales discursos científicos», añade. Olivella pone de relieve que hay que fijarse en qué peso tienen las mujeres entre las personas que enseñan contenidos científicos o tecnológicos, y en el hecho de que «no solo las niñas deben acercarse a la ciencia, sino que también hay que acercar la ciencia a las niñas».

La UOC trabaja para romper esta brecha de género en la ciencia y la tecnología, y es una muestra de ello la campaña con la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) que el pasado año se realizó para fomentar la matriculación de chicas en las carreras de este ámbito. A raíz de esta iniciativa, la profesora de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC, Maria Antònia Huertas, aclara que «ha habido una mejora en la sensibilización acerca de esta problemática y una mayor predisposición a colaborar entre diferentes instituciones para promover la equidad en las TIC». A su vez, Huertas, también investigadora del grupo TEKING (Technology-Enhanced knowledge and interaction group) de la UOC, destaca el Premio equit@T de la UOC, que pretende dar visibilidad a las acciones exitosas llevadas a cabo para reducir esta brecha.

En cuanto al abanico de acciones que pueden desarrollarse para reducir la brecha de género, Huertas apunta «los talleres y las acciones en los estudios de primaria y secundaria, el aumento de mujeres en cargos de responsabilidad en el mundo de las TIC, las mentorías de mujeres académicas o profesionales para alumnas en las universidades y fomentar comités de selección paritarios».

 

#expertosUOC

Foto de la profesora Maria Antonia Huertas Sánchez

Maria Antonia Huertas Sánchez

Experto/a en: Aprendizaje virtual (e-learning) de las matemáticas, y representación del conocimiento y del razonamiento.

Ámbito de conocimiento: Aprendizaje en línea (e-learning) y representación del conocimiento.

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Maria Olivella

Antropóloga y miembro de la Unidad de Igualdad de la UOC.

Experto/a en:

Ámbito de conocimiento: Aprendizaje en línea (e-learning) y representación del conocimiento.