Dos de cada cien madres son adolescentes en España

  Foto: Freestocks.org / Unplash (CC)

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06/09/2018
Anna Torres Garrote
Casi 1.800 chicas siguen adelante con la gestación y se convierten en madres. Por el contrario, casi 10.000 jóvenes de hasta 19 años deciden interrumpir voluntariamente el embarazo

Según constata el Movimiento natural de la población. Nacimientos por edad de la madre, mes y sexo del INE, con datos que hacen referencia al primer semestre del 2017, 1.778 adolescentes siguieron adelante con el embarazo y tuvieron un hijo en España de enero a junio del año pasado. Por franjas de edad, 697 chicas tenían 19 años, 483 tenían 18 años, 341 chicas tenían 17, 167 tenían 16 y 90 tenían 15 o menos.

Estas 1.778 adolescentes que se convirtieron en madres representan un 1,95 % del total de madres españolas, que fueron 91.065 en el mismo periodo. Por lo tanto, casi dos de cada cien madres en España son adolescentes. 

Por el contrario, las jóvenes de hasta 19 años que decidieron interrumpir voluntariamente el embarazo en el Estado español en 2016 fueron 9.781. Esta cifra representa un 10,5 % del total de interrupciones voluntarias del embarazo practicadas, que llegan a 93.131 casos. Por lo tanto, el comportamiento es casi idéntico al de Cataluña, en que una de cada diez mujeres que toma esta decisión es adolescente. Y si nos fijamos en la evolución de los datos desde 2010 hasta 2016, la cifra de jóvenes de 19 años o menos que abortan disminuye un 26,2 %. Así lo constata la Interrupción  Voluntaria del Embarazo del Ministerio de Sanidad.

Para el psicólogo José Ramon Ubieto, la disminución de esta cifra es una «gran noticia», pero el interrogante que hay que abordar es por qué continúan produciéndose embarazos precoces. Para el experto, buena parte de estos casos son una falsa salida a una realidad a la que toda adolescente tiene que hacer frente cuando llega a la pubertad: ¿Qué es una mujer? ¿Es alguien que tiene estudios, poder, habilidades para seducir, belleza, hijos...?

Cuando una chica no se da tiempo para responder a estas cuestiones, añade Ubieto, «el embarazo le parece una solución y una manera de llenar el vacío que le produce la pregunta sobre su feminidad». Además, en muchos casos, apunta el psicólogo, la adolescente «repara su propia carencia como hija no deseada o no cuidada».

Cuando la adolescente descubre que está embarazada, Ubieto explica que la decisión de dar a luz o abortar dependerá mucho de su entorno, empezando por la pareja y continuando por la propia familia, sobre todo los padres. Además, la religión, la ideología y las condiciones sociales también la condicionarán en la toma de la decisión final.

Ubieto, que también es profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, apunta que el otro momento delicado para la adolescente es el nacimiento del niño. «Muchas de ellas acaban cediendo voluntaria o involuntariamente el hijo a otra mujer, sea su propia madre o una familia adoptante». «Este hecho puede suceder el mismo día del parto o poco tiempo después, cuando el bebé empieza a realizar sus propias demandas (lloros, sueño...) y esto acaba desbordándolas», añade el especialista.

La solución para evitar embarazos precoces, apunta Ubieto, tendría que recaer en la prevención y en la necesidad de aumentar los recursos asistenciales de salud mental dirigidos a los jóvenes, adecuándolos a sus necesidades.


17 millones de chicas son madres en el mundo cada año

Según datos de El embarazo en la adolescencia de la OMS, unos 16 millones de chicas entre 15 y 19 años y aproximadamente un millón de niñas menores de 15 años paren cada año; la mayoría se concentran en los países de ingresos bajos y medios. El estudio constata también que las complicaciones durante el embarazo y el parto son la segunda causa de muerte entre las adolescentes de todo el mundo. Hay que tener en cuenta que unos tres millones de chicas entre 15 y 19 años se someten a abortos peligrosos. Y que los bebés de las que deciden seguir adelante con el embarazo tienen un riesgo considerablemente superior de morir que los que tienen las jóvenes entre 20 y 24 años.

La OMS constata que el embarazo en la adolescencia continúa siendo uno de los factores principales que contribuye a la mortalidad materna e infantil y al círculo de enfermedades y pobreza. Y alerta de que, a pesar de que los casamientos de menores están disminuyendo, se calcula que 100 millones de niñas se casarán antes de los 18 años durante los próximos diez años. Esto representa un tercio de las adolescentes de los países en desarrollo (excluida China). Las niñas que se casan jóvenes no tienen conocimientos sobre el sexo, ni del riesgo que corren de contraer enfermedades de transmisión sexual.

 

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Foto de José Ramon Ubieto

José Ramon Ubieto Pardo

Profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación

Experto/a en: Síntomas actuales de la adolescencia (acoso escolar, bullying, autolesiones, suicidios, violencias); TDAH; nuevas identidades y desamparo digital en niños y adolescentes.

Ámbito de conocimiento: Salud mental. Infancia, familia y adolescencia.

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