«Contribuir a los objetivos de un futuro sostenible es una tarea urgente y motivadora para las universidades de hoy»

Foto: NordForsk / Flickr (CC)
22/12/2017
Virgínia Sánchez
Sijbolt Noorda, presidente del Observatorio de la Carta Magna


Teólogo de formación, el Dr. Sijbolt Noorda es experto en enseñanza y aprendizaje en la formación superior, ideales y prácticas de internacionalización, y ciencia abierta, entre otros campos. Actualmente preside el Observatorio de la Carta Magna, la fundación que vela por el cumplimiento de los principios fundamentales recogidos en la Carta: la libertad académica y la autonomía institucional como guía para la buena gobernanza y el autoconocimiento de las universidades en el futuro. La UOC, con la implantación del Plan estratégico, quiere convertirse en una universidad global con impacto social, en la línea de otras universidades internacionales que siguen los principios que recoge la Carta Magna de las Universidades.

Recientemente, el Dr. Noorda ha visitado al rector, Josep A. Planell, con motivo de la adhesión de la UOC a la Carta Magna, que se formalizará con la firma de la Carta en septiembre de 2018. Hemos querido profundizar con él en los principios fundamentales recogidos en el documento y el papel de las universidades en nuestra sociedad.

En 2018 la Carta Magna cumplirá treinta años. ¿Cree que los principios que representa todavía son válidos y necesarios? ¿Qué los hace importantes para las universidades? ¿Y para la sociedad en general?

A pesar de que el entorno (político) ha cambiado en muchos lugares, la Carta Magna de 1988 es tan válida y urgente hoy como lo era entonces. La misión fundamental de las universidades, tanto en educación como en investigación, está en relación con el futuro de nuestras sociedades y con una vida sostenible en nuestro planeta. Para cumplir bien esta misión, las universidades deben tener autonomía y respetar los principios de integridad y equidad. Solo así pueden constituir un verdadero apoyo para la sociedad.

Uno de los objetivos de la UOC es hacer que la institución se convierta en una universidad global que tenga un impacto social. Dado su conocimiento de las universidades de todo el mundo, ¿podría explicarnos cuáles son las tendencias de las diferentes universidades a la hora de saber el papel que deben tener estas instituciones en la sociedad? ¿Cree que ha aumentado el interés de las universidades por reforzar su presencia social?

En todo el mundo veo tendencias muy diversas. Por un lado, existe una clara tendencia hacia una mayor responsabilidad social. Objetivos como los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU inspiran a las comunidades de educación superior e investigación de numerosos lugares. La innovación social, y lo que las universidades pueden hacer para que esta se produzca, es una realidad en muchos lugares. Por otro lado, veo movimientos orientados hacia un control político más fuerte, que limita la libertad de las universidades y que emplea una agenda política como guía de las estrategias académicas. En algunos países existe un claro riesgo de que las universidades se vean como instituciones posicionadas junto a las élites sociales más que junto a la sociedad en general. En este sentido, el principio de equidad sufre, tanto en cuanto al acceso a la universidad como a los programas y los beneficios de la investigación. Al final, está claro que todas y cada una de las instituciones tienen la responsabilidad de tomar las decisiones correctas y decidir qué tienen que hacer y qué pueden hacer dados los problemas de su propio contexto social. Mi opinión es que contribuir a los objetivos de un futuro sostenible tanto a escala local como regional, nacional e internacional es una tarea urgente y motivadora para las universidades de hoy. Las universidades deben trabajar en esta dirección con libertad, con un gran sentido de la responsabilidad, respetando los principios de equidad e integridad.

Además del compromiso institucional de las universidades con los principios de la Carta Magna, ¿qué más pueden hacer estas instituciones para fomentar sus valores?

Desde el Observatorio de la Carta Magna, lo que querríamos es que las universidades reflexionaran seriamente sobre sus valores, tanto en relación con las declaraciones de misión y elección como, sobre todo, en relación con la práctica. ¿Qué valores comparte la comunidad académica? ¿Sobre qué base de valores los educadores y los investigadores elaboran y eligen sus programas? ¿Cómo se integran los valores en los currículums y de qué manera los estudiantes desarrollan los valores y las virtudes esenciales que necesitarán en su vida profesional? Magna Charta está a punto de presentar una nueva herramienta (llamada Living Values) que se ha diseñado para ayudar a las universidades a hacer este tipo de autorreflexión. En este momento el proyecto se encuentra en la fase piloto. En la reunión que tendrá lugar en Salamanca (septiembre de 2018) con motivo del octavo centenario de su universidad, espero que podremos presentarla a nuestra comunidad.

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