MONOGRÁFICO - ‘Perspectiva social del e-learning en la educaicón superior: universidad y desarrollo en la era de la información’
Con la llegada de las tecnologías y su implementación de forma más o menos masiva en los contextos y las prácticas educativas, han surgido narrativas que exaltan Internet y sus múltiples posibilidades de salvación. El problema de esta perspectiva es que en la mayoría de los casos únicamente se centra en las dimensiones tecnológicas y se olvida de su dimensión social. La propuesta de este artículo es situar, a partir de la revisión de textos y contextos, otras posibilidades de mirar el e-learning, puesto que, en realidad, son múltiples las miradas que se pueden realizar al e-learning y muchas las perspectivas y los enfoques que de ellas se desprenden.
La tendencia mercantilista y tecnofílica que, en cierto modo, rodea el presente y el futuro del e-learning debe ser balanceada por una mirada que acentúe su dimensión ambivalente y política, así como su papel motor en la construcción de engranajes sociales, en su dimensión social y cultural y, sobre todo, en su papel en la conformación de una nueva justicia social que permita hacer frente, con y a través de la educación, a los retos y las desigualdades crecientes que viven nuestras sociedades.
De este modo y frente al discurso excesivamente publicitario y triunfalista de las posibilidades que abren las tecnologías educativas, es bueno tomar en consideración su dimensión social. Es necesario recoger un acervo importante de prácticas, ejemplos y realidades capaces de articular un sentir y un sentido común sobre la necesidad, la idoneidad del e-learning para el desarrollo, la mejora y la innovación de nuestras empresas, organizaciones y sociedades, o para la formación, sin precedentes, constante y de calidad, de nuestros ciudadanos.
La mirada social al e-learning forma parte de lo que podríamos denominar el compromiso de la universidad en la transformación de la sociedad, aunque más allá de los aspectos ligados a la investigación, entendemos que la universidad debe implicarse en la sociedad, y una forma clara de hacerlo es a través del e-learning.
Existen diferentes formas de analizar las perspectivas sociales y culturales del e-learning, pero lo más significativo es estar abierto a la dimensión social del e-learning, porque detrás aparecen los rostros de personas que con ilusión, esperanzas y utopías, creen en la posibilidad de mejorar sus vidas y sus relaciones y de transformar aquellos aspectos más problemáticos de su entorno. Y toda esta mejora que tiene la posibilidad real de transformar a la sociedad puede ser posible a partir de incorporar en las prácticas, reflexiones, políticas e investigaciones lo que hemos denominado social e-learning.