La capacidad de la fotografía para captar el instante le permite ser eficaz en su ligamen con todo aquello, de tiempo corto o muy corto, que tiene que ver con los actores urbanos, con la sociedad urbana, con los ciudadanos. Las fotografías detienen el tiempo en el espacio y permiten descubrir elementos, gestos, situaciones, actitudes, emociones, que, por extraordinariamente efímeros, no nos resultan fácilmente visibles, aunque formen parte de nuestro entorno más cercano y familiar. Esta disección de la realidad urbana en infinitos momentos sucesivos y huidizos, la consideración aislada de cada una de las situaciones temporales, no construyen un mundo anecdótico, sino que permiten entender mejor la estructura de la sociedad urbana.