La accesibilidad de las apuestas en línea capta a los menores

Foto: Flickr / Kanijoman (CC)
16/06/2016
David Táboas

La ley prohíbe a los menores de edad jugar a los juegos de azar de las casas de apuestas. Sin embargo, el fácil acceso a este tipo de juegos gracias a las aplicaciones, el anonimato que permite internet y las ganancias inmediatas hacen que un 20 % de los menores de edad accedan a esta práctica. El profesor de Psicología de la UOC José Ramón Ubieto y la profesora de los Estudios de Derecho y Ciencia Política Irene Rovira lo analizan.

Aunque hay pocos estudios que cuantifiquen el número de usuarios menores de edad que acceden a las apuestas en línea, un estudio de laUniversidad de Valencia y la Fundación Codere revela que el 20 % de los jóvenes que aún no ha cumplido 18 años participan en apuestas. Acceden a algunas casas de apuestas sin ningún tipo de control y, en otras, utilizan el DNI de un intermediario mayor de edad para registrarse.

En este contexto, la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR) ya ha solicitado a las casas de apuestas, tanto físicas como en línea, un control exhaustivo para evitar que los menores accedan a esta práctica.

«Es importante que los padres tengan un control sobre la actividad que tienen sus hijos en internet y que sean capaces de concienciarles de los riesgos que pueden suponer las apuestas», puntualiza el psicólogo y profesor de la UOC José Ramón Ubieto. El experto alerta de que el fácil acceso que tienen los menores a las aplicaciones de las casas de apuestas hace que aumente el número de jugadores. Sin embargo –añade–, el problema no solo radica en que apuesten en línea, sino también en que no controlen ni detecten los efectos de este tipo de juego a corto y a largo plazo.

Y es que, según el experto, las posibilidades que ofrecen las TIC hacen aumentar el número de jugadores que participan en las apuestas. La Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) habla de un incremento del 72,44 % de los participantes de apuestas deportivas en directo en el último trimestre de 2015, respecto del mismo período del año anterior.

Según Ubieto, factores como la crisis y el anonimato que proporciona internet también han fomentado este incremento de jugadores de apuestas en línea. «El hecho de que se sepa inmediatamente el resultado de cualquier modalidad de apuesta aumenta la adicción a este tipo juego y, a su vez, los riesgos que puede comportar este hábito a largo plazo», añade el experto.

Por las ganancias hay que tributar

La mayoría de los jóvenes desconoce las condiciones tributarias que afectan a las ganancias que pueden obtener en este tipo de apuestas. Irene Rovira, experta en procedimientos tributarios y profesora de Derecho Financiero y Tributario de la UOC, explica que los jugadores, aunque no obtengan otros rendimientos, «están obligados» a declarar los beneficios en el IRPF si superan los 1.000 euros anuales y las pérdidas de menos de 500 euros. «Esto no significa necesariamente que tengan que pagar, pero sí están obligados a hacer la declaración de la renta», insiste.

La experta subraya que desconocer la ley no exime de cumplirla. «Los jugadores que no lo declaren pueden enfrentarse a una sanción por parte de Hacienda», concluye.

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José Ramón Ubieto

Psicólogo y profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación.

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Irene Rovira

Profesora de Derecho Financiero y Tributario de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC.

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