El coche del futuro: autómata, conectado y de alquiler a la carta

Foto: Unsplash/Redd Angelo
04/05/2017
Ainhoa Sorrosal
Los expertos alertan de que el coche eléctrico también contamina

Casi 50 millones de vehículos inteligentes se venderán este año en todo el mundo y a partir de 2025 se prevé la aparición de coches con conducción autónoma. Las empresas tecnológicas y las del motor se han convertido, pues, en compañeras de viaje de un negocio que, según la multinacional de componentes Bosch, crecerá un 25 % cada año en los próximos cinco años. Algunos de los futuros prototipos se podrán ver en el Salón Internacional del Automóvil de Barcelona del 11 al 21 de mayo.

«Actualmente, todo se orienta a la asistencia a la conducción: ya sea la conducción autónoma o los sistemas para mejorar la asistencia como el eCall», apunta Xavier Vilajosana, experto en internet de las cosas (IoT) de la UOC. El eCall es una llamada de emergencia inteligente diseñada para ayudar a los conductores en caso de accidente en carretera, y será un sistema obligatorio para todos los coches en Europa a partir del año 2018.

Japón, EE.UU. y Alemania lideran la carrera del vehículo eléctrico, mientras que en el conjunto de España, SEAT es pionera en conectividad dentro del grupo Volkswagen. En muy poco tiempo los vehículos estarán conectados a la red y a las infraestructuras. «Todo está relacionado, para apoyar la conducción y la seguridad y, al mismo tiempo, incorporar nuevos servicios de entretenimiento y multimedia en el vehículo». Vilajosana, investigador del grupo de investigación WiNe de la UOC, apunta que el internet de las cosas es una disciplina que también desempeña un importante papel en la concreción del coche del futuro. «Uno de los ejes de la investigación en internet de las cosas es la movilidad», añade.


Un océano azul, un nuevo mercado sin competencia

En cuanto a la conectividad, las premisas en las que se trabaja, según Vilajosana, son las de cambiar el modelo de movilidad y reforzar la seguridad vial. ¿El objetivo? Que el coche sea capaz de circular sin conductor, evitar atascos, recordar recorridos, comunicar incidencias... Todo ello representa un reto, pero también una oportunidad de negocio muy interesante para las empresas de telecomunicaciones.

«El clúster tecnológico y financiero de Silicon Valley conoce bien el funcionamiento del mercado y ha detectado una oportunidad con un gran potencial», añade Mireia Hernández, profesora del máster de Gestión de la Ciudad y Urbanismo de la UOC.

«A diferencia de la conducción asistida —la apuesta inicial de las empresas automovilísticas—, el coche sin conductor no requiere infraestructura auxiliar. Dispone de sistemas propios de localización y guía, y no es necesario realizar una inversión adicional. En términos de innovación empresarial es lo que se llama un océano azul. Es decir, la creación de un nuevo mercado sin competencia. Y esta es la oportunidad que buscan los grandes inversores tecnológicos», argumenta Hernández.

Por otro lado, otra industria hermana que verá cómo el negocio aumenta potencialmente es la del entretenimiento. El coche del futuro, por qué no, puede ser una extensión del salón de casa.


El coche eléctrico también contamina

Una de las ideas asociadas al coche del futuro es que será más eficiente y menos contaminante. Más eficiente porque optimizará cada uno de los desplazamientos. Que contamine menos no está tan claro. De hecho, los expertos insisten en que no es cierto que el coche eléctrico no contamine. «El motor eléctrico no será una solución hasta que las fuentes de generación de energía no sean limpias. No deja de ser una forma de traspasar el problema a otro lado donde se genera la energía de manera contaminante», advierte Vilajosana.

En la misma línea se expresa Hernández: «Cuando se habla de la automatización del vehículo no se trata la otra gran carrera tecnológica: los combustibles. El vehículo eléctrico compite con el vehículo de hidrógeno, aunque ambas tecnologías tienen todavía puntos débiles. Hablar de mayor eficiencia sin tener en cuenta este proceso paralelo es ilusorio».


El coche de alquiler a la carta

El vehículo autónomo alterará también el concepto de propiedad. Un estudio de la Universidad de Harvard ya destaca que el 98 % del tiempo, los coches están aparcados. Y, tal como argumenta Mireia Hernández, ahora los jóvenes prefieren pagar por el consumo puntual de servicios.

«De hecho, ya hay compañías que ofrecen flotas de coches eléctricos para realizar desplazamientos puntuales. ¿Cuándo llegarán las empresas que ofrezcan desplazamientos personalizados con vehículos sin conductor? Personalmente, pienso que todavía tiene que pasar un tiempo para verlo», afirma Hernández.


Debate urbanístico

Expertos en movilidad, urbanistas y Administración pública debaten qué impacto tendrá la generalización del vehículo autónomo en las ciudades. Para Hernández, el cambio, sin embargo, no será rápido. «La vida útil de un vehículo sigue estando por encima de los 10 años. Esto limita considerablemente la velocidad a la que puede renovarse completamente la flota. Hasta que esto no ocurra, pensar en una ciudad sin semáforos o con aparcamiento completamente asistido es una utopía.»

 

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Xavier Vilajosana

Investigador del grupo WINE de la UOC.

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Mireia Hernández

Profesora del máster de Gestión de la Ciudad y Urbanismo de la UOC.

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