La UOC analiza los retos de la educación superior a distancia de Perú antes y después de la COVID-19

  Unsplash - Campaign Creators

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Aunque nadie eligió educar o aprender en estas circunstancias, y las expectativas y el temor hacen difícil avanzar, estudiantes y docentes tienen como reto adaptarse y avanzar

Con la llegada de la pandemia, el rediseño de los procesos educativos, la eficacia de las medidas adoptadas por los gobiernos y la implementación de las estrategias creadas por las instituciones educativas para hacer frente a la crisis, se han generado en los docentes, los estudiantes y la sociedad en general un sinfín de incógnitas, entre las cuales está el futuro de la educación una vez finalice la pandemia, así como las acciones que surgirán. A partir de esto, y con el objetivo de reflexionar sobre los desafíos y las oportunidades de la educación superior a distancia en esta emergencia sanitaria, Carles Sigalés, vicerrector de Docencia y Aprendizaje de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), participó en el seminario web (webinar) «Educación superior a distancia antes y después de la COVID-19 en Perú».

Durante el encuentro digital, organizado por la IPAE Asociación Empresarial —en el que participaron, además, la Dirección General de Educación Superior Universitaria del Ministerio de Educación de Perú y la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina - UCAL—, se generaron propuestas y reflexiones para la mejora del sistema educativo en el país, pues, hasta hace poco, se contaba con una regulación que limitaba el uso de la formación en línea, lo que evidencia la necesidad de transformar los procesos educativos y su reglamentación. «Sería interesante cambiar esa visión y pensar en términos de calidad: no se trata de si la formación en línea ocupa un 30 % o un 80 % del programa, se trata de ver si esa formación tiene la calidad necesaria para ser impartida, y, si es así, la formación en línea puede estar en el mismo plano que la educación presencial», afirma Sigalés.

Tradicionalmente, la educación de «calidad» se impartía de manera presencial en las aulas de clase, donde el estudiante tenía contacto con el docente y sus compañeros en el mismo espacio, respetando la jerarquía entre maestro y alumno. Sin embargo, con la llegada de la COVID-19, las instituciones se vieron obligadas a desarrollar programas de docencia en línea de emergencia, implementando mediante pruebas piloto estrategias y acciones para poder continuar con los procesos de aprendizaje y evitar así la deserción escolar. «Para hacer formación en línea no es recomendable trasladar la presencialidad al entorno en línea, como si lo único que cambiáramos fuera el espacio físico por el virtual. Cada formación tiene sus criterios de calidad y requiere de un enfoque distinto para que esa calidad pueda manifestarse en toda su extensión. En todo caso, el elemento clave es la capacidad de interacción y de relación entre profesorado y estudiantes en un entorno seguro y que permita una conexión rápida y eficaz, necesaria en la comunicación», resalta el vicerrector de la UOC.

De acuerdo con Jorge Mori, director general de Educación Superior Universitaria del Ministerio de Educación de Perú, desde el inicio de la pandemia se han desarrollado dos líneas de acción para afrontar la situación. Abordando, por un lado, la contención de la emergencia mediante acciones inmediatas: suspensión de clases presenciales, orientaciones pedagógicas para la continuidad de la educación y el financiamiento de la conectividad digital en beneficio de estudiantes en situación de pobreza; y, por otro lado, la construcción y consolidación de capacidades para la educación virtual, de manera que se promueva el proceso de virtualización de las universidades públicas del país, construyendo sus capacidades en el marco de una modalidad virtual de calidad. A partir de esto, además de atender la emergencia, se tiene el objetivo de construir el futuro de la educación superior pública en el marco de una transformación digital.

 

Educación en línea de calidad para evitar la deserción

Mediante acciones por parte del Estado como facilitar la conectividad a jóvenes, otorgar becas para estudiantes con escasos recursos por medio de PRONABEC, trasladar estudiantes entre universidades, etcétera, se pretende evitar una posible deserción escolar, la cual, de acuerdo a FIPES, podría ser de al menos 650.000 estudiantes de los 2 millones de alumnos de educación superior que hay actualmente en el país. «Los estudiantes deben revalorizar la experiencia educativa y entender que con la educación en línea aprenderán a organizarse, a tener autonomía, a desarrollar habilidades digitales y su capacidad para aprender a aprender. Se trata de competencias que les servirán para mantenerse vigentes para toda su vida. Esta experiencia se tiene que revalorizar, pues todo esto hace que el espacio físico pierda relevancia», incluye Carla Olivieri, rectora y CEO de la UCAL.

Para Sigalés, es importante que las instituciones no confundan la educación en línea con la enseñanza remota de emergencia, de manera que aprovechen la crisis para atender y planificar el futuro con base a la emergencia, ya que la educación en línea se planifica con más tiempo y es sofisticada. Por eso es importante comenzar a plantear el reforzamiento de toda esta metodología por parte de las universidades presenciales. «La calidad se expresa de una manera distinta en un ámbito o en otro, pues la organización de la universidad debe estar pensada para esa modalidad en concreto. En el caso de la no presencial, es importante la adaptación de los estudiantes en la llegada a la universidad, el entorno y material de aprendizaje para las interacciones, el acompañamiento a los estudiantes, contar con profesorado suficiente y formado digitalmente y un entorno tecnológico que sustente la actividad», indica el vicerrector de la UOC.

 

Colaboración de la UOC con las instituciones peruanas

La participación del vicerrector Sigalés en este foro virtual se enmarca dentro de la variedad de acciones que la UOC ha estado llevando a cabo en el contexto de la COVID-19 para fortalecer distintas instituciones peruanas en sus ámbitos de formación en línea de calidad. En ese sentido, cabe destacar el apoyo brindado al Ministerio de Educación en la puesta en marcha de un proyecto de largo alcance para facilitar y fortalecer las universidades públicas del país en el paso a la educación no presencial de emergencia, y la línea de becas UOC Perú, que cuenta con la difusión de PRONABEC. La UOC también está acompañando de forma individual a distintas instituciones peruanas para hacer posible este paso.

Asimismo, la UOC desarrolló un ciclo formativo de docencia no presencial de emergencia, en forma de seminarios web (webinars), en los que han participado activamente profesores de América Latina y han adquirido conocimientos para afrontar de la mejor manera posible este paso apresurado a la educación en línea.

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Foto del vicerrector Carles Sigalés Conde

Carles Sigalés Conde

Vicerrector de Docencia y Aprendizaje

Experto/a en: Integración de las TIC en la educación.

Ámbito de conocimiento: Políticas educativas.

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