Una start-up lanza un crowdfunding para comercializar un traje de captura de movimiento en 3D

  Foto: Chordata Motion

Foto: Chordata Motion

Una tecnología de código abierto dirigida al entretenimiento, la rehabilitación, el análisis deportiva o la ciencia

La tecnología digital ha permitido que el cine del siglo XXI dote de realidad a personajes ficticios como si fuesen de carne y hueso. Monstruos o héroes fantásticos tienen la capacidad de moverse en las historias de la gran pantalla como seres humanos gracias a tecnologías como la de la start-up Chordata Motion, especializada en la captura de movimiento para visualizar en tres dimensiones. Se trata de una técnica —también conocida como mocap— que hasta hace muy poco tiempo solo estaba al alcance de grandes productoras cinematográficas o de la industria de los videojuegos. La empresa apoyada por la UOC pone esta tecnología pionera al alcance de usuarios y empresas que necesitan una solución accesible en una amplia variedad de usos, como el deportivo, la rehabilitación o la investigación científica. Para producir y comercializar su producto, Chordata Motion lanza una campaña de crowdfunding mediante la plataforma Kickstarter.

 

Tecnología de código abierto y adaptable

Chordata Motion posibilita la captura de movimiento mediante un traje con sensores, un sistema textil que sujeta los sensores al cuerpo y un microordenador. «Nuestro producto está dirigido a particulares o empresas que necesiten captar con flexibilidad el movimiento de un humano, animal u objeto», apunta Juancho Casañas, director de negocio de la start-up. «También nos orientamos a grandes empresas que necesiten integrar la captura de movimiento con softwares especializados», añade.

La empresa cuenta con el apoyo de Hubbik, la plataforma de emprendimiento de la UOC, y fue uno de los proyectos ganadores del programa anual SpinUOC, en su edición de 2019. Desde Chordata Motion aseguran que su tecnología es «el primer traje de captura de movimiento open-source —es decir, de código abierto— del mercado, con un grado de personalización mayor que el de otros productos». Además, gracias a la investigación y el desarrollo que realizan desde 2018, apuestan por que sea posible realizar la captura de movimiento directamente desde un teléfono móvil. «Con un teléfono y el traje con los sensores, el usuario podrá registrar movimientos en 3D sin necesidad de llevar su ordenador», aclara Casañas. «El código abierto permite que el usuario tome total control sobre la tecnología y pueda adaptar nuestro software a las necesidades de su proyecto sin costes adicionales», señala. Además, el traje que presenta la start-up es modular, por lo que cada cliente puede implementar la cantidad de sensores que necesite según su proyecto, así como capturar no solo el movimiento humano, sino también el de un animal u objeto.

 

Adaptan su campaña al escenario pospandemia

La empresa de Barcelona tenía previsto el lanzamiento para finales de marzo de 2020, pero la emergencia sanitaria les obligó a posponerlo. Durante el confinamiento estuvieron trabajando en remoto en la reformulación del producto para adaptarse a este nuevo escenario de emergencia sanitaria y crisis económica. La flexibilidad de su tecnología les permitió en tan solo tres meses reformular el hardware de los kits ofrecidos en las recompensas para adecuarlo a las necesidades técnicas y económicas de los usuarios en el escenario pospandemia. Este rediseño les permite mantener las prestaciones más valoradas de sus kits, a la vez que posibilita una reducción de 100 euros en el costo de las recompensas, adaptándose así a los bolsillos de sus usuarios en este nuevo escenario de recesión económica ocasionado por la COVID-19.

 

Apuesta por la financiación colectiva

«Además de acceder a un precio especial de nuestro producto, apoyar esta campaña de coproducción hará posible que nuestra tecnología pueda mantenerse con código abierto, lo que implica que sigamos trabajando en su evolución de manera transparente. De hecho, los datos generados con la captura son propiedad del cliente, que puede acceder y modificar el software según sus necesidades», apunta el director de negocio de Chordata Motion. La start-up se muestra así interesada por el empoderamiento del usuario y por democratizar el acceso a la tecnología.

Desde Chordata Motion apuntan que los fondos recaudados irán destinados a la producción de hardware, al desarrollo de un sistema de fijación textil flexible y modular con el que adherir los sensores al cuerpo, y a la certificación del producto según el estándar europeo y estadounidense, para poder comercializar su traje. En paralelo a la campaña de micromecenazgo, la empresa lleva meses trabajando en concluir el desarrollo de un software que permitirá que el movimiento pueda ser captado directamente desde un teléfono inteligente, así como en nuevas integraciones con programas de videojuegos como Unity, Unreal o Godot. Todas estas mejoras forman parte de su hoja de ruta tecnológica y pueden consultarse en detalle en su web.

La campaña, que se estrenó en Kickstarter el 1 de julio, ya ha alcanzado el objetivo de los 35.000 euros y ahora se trabaja para alcanzar un objetivo más ambicioso. Aun así, «si alcanzamos los 50.000 euros, los sensores y los concentradores (hubs) se producirán usando una máscara de soldadura negra; en cambio, si llegamos a los 100.000, añadiremos dos sensores adicionales a cada recompensa, para que el usuario disponga de una configuración más completa para la captura de movimiento humano», puntualiza Juancho Casañas. En caso de que el margen fuera aún mayor —200.000 euros—, desde Chordata Motion desarrollarían un software de reconocimiento facial que se integraría en su traje de captura de movimiento.

Expertos UOC

Juancho Casañas

Director de negocio de Chordata Motion