«Hemos creado tecnologías para desarrollar fármacos innovadores que salvan vidas»

23/11/2016
Anna Torres
Ignasi Belda, director general del Parque Científico de Barcelona

Ignasi Belda es el mejor ejemplo de que se puede ser joven, emprendedor y llegar muy lejos profesionalmente. Este científico de Alicante dejará huella internacional. Con 37 años, es el director general del Parque Científico de Barcelona (UB). Y en 2007 fundó la empresa Intelligent Pharma, dedicada al desarrollo de nuevas tecnologías computacionales para el descubrimiento de fármacos. Después de haber abierto filiales en todo el mundo, fue considerada por el MIT como «una de las compañías de referencia mundial en el ámbito de la química computacional». Se ha formado en Cambridge, Ramon Llull, la UPC y, la última, la UOC, donde ha cursado el máster universitario de Fiscalidad, dirigido por la Dra. Ana María Delgado. Su trabajo final ha sido galardonado como el mejor de su promoción.

¿Cómo encaras esta nueva etapa en el Parque Científico de Barcelona?

Con mucha ilusión y ganas de emprender nuevos proyectos, como también de cerrar algunos temas pendientes que requieren soluciones improrrogables. El reto que asumo es el de potenciar el papel del Parque como herramienta útil para la universidad, la sociedad y la comunidad de empresas biotecnológicas del país.

¿El gran drama de la investigación es la falta de financiación, o de buenas ideas?

Hemos vivido años difíciles para la investigación debido a unos recortes inexorables que ha habido que aplicar a todos los ámbitos de la sociedad. Aun así, una buena idea combinada con un buen equipo siempre tiene el apoyo necesario.

¿Cómo podemos atraer talento internacional?

Posicionándonos como un país serio que apuesta firmemente por la investigación y el talento.

Con la empresa biotecnológica Intelligent Pharma conseguisteis que las empresas farmacéuticas españolas usaran vuestras tecnologías para diseñar nuevos medicamentos. ¿Pensabas que llegaríais tan lejos?

Es difícil que los emprendedores que empiezan sepan a ciencia cierta dónde estará el límite de su idea. Por eso es tan importante utilizar metodologías ágiles y de lean management en el emprendimiento, puesto que así, si te equivocas, puedes corregir sin perder demasiado tiempo ni dinero. El secreto es dejar que el propio mercado haga de guía en el desarrollo de tu proyecto emprendedor.

¿Hasta dónde crees que ha llegado tu contribución al sector farmacéutico?

En la escala más directa, algunas de las contribuciones científicas hechas por Intelligent Pharma están ya en el mercado o a punto de entrar en el mercado para salvar vidas humanas. En la escala más indirecta puedo decir, modestamente, que he contribuido como modelo para que otros emprendedores desarrollen empresas similares y que entre todas impactan notablemente en el sector farmacéutico. Desde que fundé Intelligent Pharma, en nuestro país se han creado más de una docena de empresas de bioinformática y química computacional que, en cierto modo, siguen el mismo modelo.

Eres doctor en inteligencia artificial aplicada al diseño de fármacos. ¿Nos puedes explicar con más detalle cómo se aplica la inteligencia artificial en el ámbito farmacéutico?

La inteligencia artificial es la disciplina tecnológica que trata de implementar conceptos como la creatividad o el aprendizaje en computadoras. Cuando se diseña un nuevo fármaco, sobre todo en las etapas iniciales, se necesita mucha creatividad basada en la experiencia de años de trabajo. Por eso los químicos médicos y químicos farmacéuticos son profesionales tan cotizados. Simplificando un poco, esta inteligencia humana es la que intentamos imitar mediante inteligencia artificial.

 

«Cuando se diseña un nuevo fármaco, se necesita mucha creatividad.»

 

En cinco años, Intelligent Pharma ha abierto filiales en Alemania, Inglaterra y Estados Unidos. Viendo esto, parece fácil crear un negocio e internacionalizarlo...

Hoy en día, efectivamente, es fácil internacionalizar un negocio, sobre todo si ya se diseña desde un inicio con una óptica internacional. Lo mejor de todo es que puede ser realmente muy barato gracias a las nuevas tecnologías y el uso inteligente de los recursos.

¿La clave de éxito para que una pyme sobreviva hoy en día es que sea internacional?

No. La clave del éxito es que sea el propio mercado quien te guíe y te haga de mentor. Metodologías como la SCRUM o el Kanban son ideales para aplicar bien esta receta. El tema internacional depende caso a caso y no necesariamente es ninguna receta ni garantía de éxito.

 

«La internacionalización no es ninguna garantía de éxito para una empresa.»

 

Eres ingeniero informático por la Universidad Ramon Llull y doctor en Inteligencia Artificial Aplicada al Diseño de Fármacos por la UPC; también has cursado el programa Ignite de Dirección y Administración de Empresas de la Universidad de Cambridge y el máster universitario de Fiscalidad en la UOC. ¿Todo lo que has aprendido ha tenido aplicación real?

De formación básica soy ingeniero y eso creo que siempre te imprime un carácter eminentemente práctico en todas las cosas que haces. Es por eso que, probablemente, toda la formación que he hecho tiene una clara y directa aplicación a mis necesidades profesionales.

Ganador hace un par de años del Premio Fundación Princesa de Girona (Empresa) por ser un joven emprendedor. ¿Qué representó este reconocimiento en tu carrera profesional?

El premio Princesa de Girona es un premio a mi carrera como emprendedor. De los dieciocho premios que he recibido a lo largo de mi carrera profesional, este es el que realmente ha marcado un antes y un después. La Fundación Princesa de Girona te hace sentir un premiado siempre.

Tu tesis doctoral fue seleccionada por la UPC como una de las diez mejores tesis en informática de la década; aquí en la UOC, tu trabajo de final de máster ha sido también el mejor. ¿Cómo llevas eso de ser el alumno más brillante de la promoción?

A lo largo de mis estudios tanto en la UPC, en la UOC, como en la Ramon Llull –donde mi proyecto final de carrera de Ingeniería Informática también fue premiado por la AGAUR– siempre he tenido compañeros de estudios infinitamente más brillantes que yo. Yo me limito a tratar de aprender de los mejores, ya sean profesores u otros alumnos, y dar lo mejor de mí mismo.

¿Nos das unas pinceladas de tu trabajo de final de máster de la UOC?

Mi proyecto final de máster, dirigido por el Dr. Rafael Oliver, es un estudio de derecho comparado sobre los diversos incentivos fiscales a la I+D que existen en Alemania, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, España, Francia, Italia, Países Bajos, Reino Unido y Suiza. Para ser un científico emprendedor con sedes internacionales, obviamente, este es un tema que profesionalmente me interesa mucho.

¿Algún consejo básico para todo emprendedor que se encuentra en los inicios de su proyecto profesional?

Daré dos. El primero es que si emprendes en equipo, elabora antes de nada un buen pacto de socios, justo, equilibrado y sensato. El segundo, de nuevo, es hacer que el mercado guíe el desarrollo del proyecto.

 

«Si emprendes en equipo, elabora un buen pacto de socios.»

 

¿Qué es más necesario: tener un espíritu emprendedor o una buena idea?

Por supuesto, espíritu emprendedor. Vengo de una familia de emprendedores y puedo constatar que si tienes un espíritu emprendedor, ideas tienes cada día con la mera observación de la realidad que nos rodea. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que solo unas pocas de esas ideas son válidas para emprender nuevos proyectos. Como anécdota añadiré que, mi abuelo, gran emprendedor, hasta los últimos días de su vida, de vez en cuando todavía iba sugiriendo nuevas ideas para emprender porque había identificado tal o cual necesidad de mercado.