«La piratería se puede combatir con precios competitivos y contenidos de calidad»
Foto: UOC
27/01/2017
Germán Sierra

Es probable que, si han visto cualquier contenido de no ficción en Movistar+ durante el último año, haya sido escogido por Cristina Merino, encargada de la selección de no ficción de esta plataforma y trabajadora de Canal+ desde hace más de diez años. Merino es también profesora del posgrado de Distribución y Marketing Audiovisual: VoD y Nuevos Actores de Negocio de la UOC. Hablamos con ella de la televisión de hoy, de la audiencia y del futuro de los contenidos en un mercado fragmentado y multiplataforma.

¿Cómo desembarca el vídeo bajo demanda en España (VoD)?

El VoD nace de la mano de las distribuidoras y los exhibidores de cine, que hace ya algunos años empezaron a ver en el consumo por internet una ventana de negocio para explotar. Algunos de los pioneros fueron Youzee o Filmin. Yomvi, el servicio VoD de Canal+, salió al mercado en 2011, aunque no de la mano del cine: las primeras emisiones en línea fueron de canales de deporte. En estos años todos los operadores han ido aumentando su oferta, tanto en cantidad como en calidad. En el último año podemos hablar de un boom con la llegada de Netflix, que ha hecho una gran campaña de publicidad que ha funcionado muy bien porque es un producto global.

¿Las series han sido las principales responsables de la consolidación de este modelo?

No necesariamente. Ha sido una combinación de factores: la estrategia de las televisiones y los servicios de suscripción en línea ha sido ofrecer contenidos de calidad, de forma diferente, atractiva para el usuario de internet y sin publicidad. Respecto a las series, sí se han preocupado por invertir en producción original y por crear una marca distintiva a través del contenido. HBO creó hace unos años un modelo que hoy es el paradigma de la buena televisión. Netflix sigue esa estela. Otros están embarcados en ese modelo, como Showtime; y Amazon, que acaba de aterrizar en nuestro país, también se ha sumado a la producción propia. Es una estrategia en la que eres productor y responsable final de las series y, por lo tanto, de las historias que quieres dar a conocer y los valores que deseas que tu marca transmita. Movistar+ también está trabajando en proyectos propios muy interesantes que pronto verán la luz.

España es uno de los países del mundo donde más arraigada está la piratería; sin embargo, hay un incremento evidente de suscriptores a este modelo de televisión.

Sí, desde que Telefónica compró Canal+, en el último año la televisión de pago ha llegado a más de 700.000 nuevos hogares y está penetrando en el mercado. Cada vez hay más gente que paga por ver televisión, porque las ofertas convergentes están funcionando. Está demostrado que los paquetes a precios competitivos con internet y televisión tienen buena acogida. A todo esto hay que sumar la llegada de Netflix y HBO, que dinamizan el mercado aportando nuevos usuarios. En breve, además, llegarán nuevos estrenos de historias que nos tocan, españolas. La piratería está ahí y es un problema, pero se puede combatir con precios competitivos y con buenos contenidos. También es importante ponérselo fácil a la gente.

¿Cómo han cambiado nuestros hábitos de consumo de televisión?

Cuantas más posibilidades de consumo ofreces al usuario, este más responde y las tendencias se han multiplicado. Hay usuarios para todo. Gran parte de los espectadores consumen cine y series bajo demanda, sobre todo el segmento más Premium de la oferta, aunque los canales lineales también siguen funcionando. Últimamente nos ha llamado la atención un dato. En Movistar+ ofrecemos los episodios de Juego de tronos simultáneamente a su estreno en Estados Unidos. Estamos hablando de las tres de la madrugada y en versión original subtitulada. Pues hay gente ahí, sin dormir, episodio tras episodio. Unos días más tarde, los abonados ya pueden verlos en versión doblada. Y las dos opciones se pueden consumir a la carta. Pues bien, según nuestras métricas, los ven más usuarios en versión original subtitulada que en versión doblada. Es un dato llamativo, porque antes siempre se consumían más las series en la versión doblada. Con Juego de tronos la gente no quiere esperar ni un día, quiere evitar filtraciones (spoilers) a toda costa. Pero tampoco diría que es una tendencia, porque Juego de tronos es un fenómeno tan brutal, que suceden cosas muy extrañas.

¿Y respecto a los dispositivos?

Como decía anteriormente, los usuarios utilizan todo lo que está en su mano para ver tele, todas las posibilidades. La televisión y la televisión inteligente se usan mucho: lo que llamamos canales lineales siguen funcionando muy bien. Las series se consumen mucho en la tableta y también observamos picos de consumo en dispositivos pequeños, como teléfonos inteligentes para comprobar cómo va el partido de fútbol. No diría que existe un predominio de unos dispositivos sobre otros: está muy repartido.

¿Qué tipo de programación interesa más al espectador? ¿Qué tendencias observáis?

En nuestra plataforma ofrecemos deporte, mucho deporte de fin de semana y competiciones como la Champions. Un segundo bloque es el cine, que en Movistar+ funciona muy bien porque ofrecemos películas muy recientes. Otro producto que funciona muy bien es el cine infantil. Y las series, por supuesto.

En la televisión de pago no estáis sujetos a la dictadura de la audiencia...

Funcionamos de un modo diferente, es un negocio por suscripción y nos basamos en aumentar la cuota de abonados y que estos estén contentos con los contenidos que les ofrecemos. El modo de medirlo está cambiando, porque también hay dispositivos nuevos y operadores nuevos. Se tiende hacia una convergencia en la medición para que se puedan equiparar todos los operadores, y también porque ayuda a la toma de decisiones respecto a los contenidos y la programación. En el caso de la audiencia, es cierto que esta cada vez adquiere más importancia, porque el negocio de la publicidad se está consolidando también, avanzando hacia un modelo mixto.

Sin embargo, sí que se pueden dar conflictos de derechos. Con el desembarco de Netflix en España, tanto ellos, que son sus creadores, como vosotros, desde Movistar+, ofrecéis House of Cards, que es una de sus series estrella.

En televisión se compran derechos de explotación por un año. Las ventas internacionales también son un elemento importante en la financiación de las series y fue a través de esta modalidad como llegó a Movistar+. Estrenó House of Cards cuando Netflix no había aterrizado aún aquí y negoció en su día con la distribuidora que tenía los derechos y adquirió la exclusiva de las nuevas temporadas en nuestro territorio. Eso no ha cambiado con la llegada de Netflix a nuestro país. La nueva temporada de House of Cards se estrenará en Movistar+ y un año más tarde lo hará en Netflix, al igual que ocurre con Orange is The New Black.

¿Qué le dices a la gente que pasa por tu posgrado?

Que hay muchísimas oportunidades y sinceramente auguro un futuro maravilloso a la gente que quiere crear contenidos y dedicarse a este mundo. También es un gran momento para aquellas personas que buscan televisión de calidad, de relevancia y accesible. Creo que siempre existirá una oferta que vaya con su estilo de vida.