Los mediadores nocturnos hacen compatible la fiesta con el descanso de los vecinos

  Foto: Matty Adame / Unsplash (CC)

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29/06/2017
Anna Torres Garrote
Las quejas de los vecinos de Platja d'Aro se han reducido a la mitad gracias a la intervención de estos profesionales

Con el calor y las vacaciones de verano llegan también las quejas de muchos vecinos de municipios catalanes. No pueden descansar ni dormir por el alboroto de los jóvenes que arman gresca en la calle hasta bien entrada la madrugada, sobre todo en zonas con locales de ocio. Es en este contexto que interviene el mediador nocturno, un profesional que lleva a cabo «tareas de prevención y de gestión de conflictos para evitar que vayan a más y se materialicen en violencia», explica el especialista Xavier Pastor.

Este verano, como ya pasó hace un año, estudiantes del máster de Gestión y Resolución de Conflictos de la UOC volverán a trabajar en Platja d'Aro y, por primera vez, en Badalona como mediadores nocturnos. Precisamente, fue el ayuntamiento de aquella población ampurdanesa quien el año pasado puso en marcha por primera vez un servicio de mediación en las zonas de ocio nocturno para evitar problemas de convivencia entre vecinos y usuarios de pubs y discotecas.

El psicólogo y estudiante del posgrado de Gestión y Resolución de Conflictos de la UOC Roger Salmerón es coordinador del servicio de mediación nocturna de Platja d'Aro. Explica que la prueba piloto del año pasado fue tan bien que «las denuncias a la policía se han reducido a la mitad». Y al turno de noche se ha añadido, además, el de la tarde: «Ahora actuamos de las cinco a las nueve de la tarde e intervenimos en conflictos derivados de despedidas de soltero, en terrazas muy masificadas, en conductas incívicas...». Para Salmerón, el trabajo de mediador nocturno es una profesión de futuro, porque «pasas del mundo académico al profesional muy rápido».

Este año, en Badalona empieza también un servicio nuevo de mediación que contará con la estudiante del posgrado de Gestión y Resolución de Conflictos de la UOC Marta Ferrer. Se pondrá en marcha el 30 de junio con el objetivo de evitar conflictos que genera el ocio nocturno los fines de semana en el polígono Badalona Sur. Para Ferrer, hay que diferenciarlo del resto de proyectos de mediación porque tendrá lugar en una zona apartada del casco urbano y de los vecinos y porque tratarán con jóvenes asiduos de la zona de ocio, más que turistas. «Nuestra presencia pretende incidir positivamente en la prevención de la aparición del conflicto mediante acciones que incluyen informar, comunicar y empatizar con los jóvenes, con la finalidad de sensibilizarlos; y en el caso de la aparición del conflicto, mediar para que se transforme en una herramienta de aprendizaje para ellos».

Además de Platja d'Aro y Badalona, los municipios catalanes que también tienen un servicio de gestión de conflictos son Barcelona y Gerona. «Estas intervenciones son pioneras en España», dice Pastor, porque la práctica habitual es que los ayuntamientos contratan «agentes cívicos para recordar a los usuarios cuáles son las ordenanzas de civismo, pero esto no aborda las causas y los factores que provocan estos conflictos ni les da respuesta».

Para el académico, el trabajo de mediación nocturna de profesionales formados en la universidad nace el año pasado, cuando el Ayuntamiento de Platja d'Aro pone en marcha este servicio pionero y contrata a estudiantes de la UOC. En cambio, el mediador o gestor de conflictos vecinales y familiares ya hace unos quince años que existe.


Las tareas del mediador nocturno

El equipo de mediadores tiene formación específica para intervenir en estos casos de conflicto nocturno. Entre sus tareas, Pastor señala que realiza actuaciones de «prevención, sensibilización y de mediación» y ayuda a actuar coordinadamente y junto con todos los actores que operan en las zonas de ocio nocturno. También colabora con el personal de los locales en gestionar «las desavenencias, discusiones y tensiones con los usuarios» y les da apoyo para gestionar los conflictos que se puedan derivar. En caso de que las situaciones conflictivas puedan traspasar al espacio público o representen una mayor gravedad social, este profesional «cooperará con la policía local para gestionarlas», apunta el experto de la UOC. Con todo, el objetivo del mediador nocturno es minimizar al máximo las molestias y favorecer la convivencia entre vecinos y usuarios del ocio por la noche.


El ruido y los gritos, los grandes dolores de cabeza de los vecinos

Según el profesor Pastor, lo que más molesta a los vecinos es el ruido de la «gente que habla y grita en las calles y plazas de las zonas de ocio nocturno» y el que provoca «el volumen de la música de pubs y discotecas». En segundo lugar, añade el experto, están los comportamientos incívicos de los usuarios de los locales por la noche: «micciones, roturas, destrozos de mobiliario, ocupación de las playas o parkings para hacer botellón...».

En estos contextos, el trabajo de los mediadores es hacer compatible la fiesta con el descanso de los vecinos, aunque también intervienen en caso de conflicto entre locales. Por ejemplo: entre un pub con música en directo y un hotel cercano, en caso de que la música no deje dormir a los clientes del hotel.


La formación, clave para que la mediación llegue a buen puerto

La UOC ofrece este verano el seminario de Medicación Nocturna: Gestión de Conflictos en Zonas de Ocio Nocturno. Con 25 horas de formación, los estudiantes serán capaces de analizar las situaciones y los conflictos que se producen en las zonas de ocio nocturno, tanto en el espacio público como dentro de los locales; sabrán diseñar intervenciones y planes de actuación, y serán capaces de establecer puentes de comunicación entre los cuerpos de seguridad y los propietarios y profesionales de los locales de ocio nocturno cuando haga falta.

«La formación y capacitación profesional es clave para adquirir y transmitir la cultura de paz, imprescindible para el progreso social», explica la profesora Blanca Torrubia, directora del máster de Gestión y Resolución de Conflictos (MAGESCO) de la UOC. Este programa formativo, que tiene también una especialidad de mediación deportiva, va ligado a la Cátedra UNESCO de Deporte para la Coexistencia Social y la Resolución de Conflictos.