Los chinos son la comunidad de extranjeros con más trabajadores autónomos

  Foto: Lan Pham / Unsplash

Foto: Lan Pham / Unsplash

Una migración dispersa geográficamente, el carácter emprendedor y la empresa familiar son claves de sus negocios en España

Cada vez es más habitual encontrar a una persona de origen chino tras el mostrador de un pequeño comercio o de la barra de un bar de una ciudad española. La población nacida en China que vive en España se ha multiplicado por 16 en una década, y ha pasado de unas 12.000 personas en 1998 a casi 200.000 en 2018, según los datos del Instituto Nacional de Estadística recogidos por EpData.

La china es, además, la comunidad de extranjeros que tiene más trabajadores autónomos, ya que el 53 % de las personas de origen chino afiliadas a la Seguridad Social figura con este régimen laboral. Los siguen en el ranking países como Dinamarca o Bélgica, pero solo la comunidad china tiene más de la mitad de trabajadores afiliados como autónomos.

«Las migraciones de carácter diaspórico (como las migraciones china o india) tienden a dispersarse mucho geográficamente y eso hace que haya una mayor presencia de pequeñas y medianas empresas», explica Carles Brasó Broggi, profesor colaborador de los Estudios de Artes y Humanidades de la UOC.

Según Brasó, que es investigador del grupo de investigación de la UOC ALTER, «los chinos son una de las comunidades inmigrantes más dispersas geográficamente. El pequeño comercio (el bazar) o la restauración (bares y restaurantes) son idóneos para este tipo de migración, porque los establecimientos deben estar alejados el uno del otro, para llegar al máximo número de consumidores y no saturar el mercado».

Así pues, con la excepción de algún centro de distribución, como los almacenes de importación y exportación en Badalona o una zona de comercios como la de la Estació del Nord de Barcelona, la comunidad china no se concentra en un mismo barrio o ciudad. En cambio, sí que suelen proceder de una misma región de China. «El porcentaje de autónomos chinos en España (53,1 %) es superior al porcentaje de autónomos que hay en China (que ya es alto, de un 47 %). Esto se debe a que la comunidad china que vive en España mayoritariamente procede de una región especialmente reconocida por su carácter emprendedor, que es la ciudad de Wenzhou, en la provincia de Zhejiang», explica Brasó.

De todos modos, las pequeñas y medianas empresas han tenido un gran crecimiento en toda China en las últimas décadas: «Es un país que ha experimentado un crecimiento económico extraordinario en los últimos 40 años. Y este crecimiento ha venido dado, en parte, por el carácter emprendedor de la población china», explica Brasó.

La proliferación de pequeñas empresas en el gigante asiático ha sido una consecuencia de la reforma económica emprendida por Deng Xiaoping en los años ochenta, según Brasó, que es experto en historia económica de China. «Aunque la ley sobre la empresa privada no llegó a China hasta los años noventa, antes ya se permitieron las empresas individuales y estas experimentaron un gran crecimiento. Deng Xiaoping consideró que en las empresas de menos de ocho trabajadores no se producía explotación capitalista (siguiendo una cita de Marx) y, por tanto, las permitió desde el principio. La empresa individual fue uno de los grandes logros de la reforma económica y aún tiene un papel muy relevante en la economía china actual», explica.
 

 

Alta dedicación al negocio de empresas familiares que incorporan a las mujeres

Otro rasgo de la comunidad china en España es que «también tiene un elevado porcentaje de mujeres autónomas, lo que demuestra la importancia de la mujer emprendedora en China», según Brasó.

Así, Carles Brasó concluye que «la mayor parte de la población china en España vive dispersa y trabaja en pequeñas empresas familiares». Coincide con él Daniel Viader, profesor colaborador de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC, que considera que el elevado número de autónomos entre la comunidad china se «puede atribuir a una cuestión sociocultural de esta comunidad, muy enfocada a la empresa familiar y el autoempleo. No solo trabaja en el negocio el titular de la explotación, sino también muy a menudo otros miembros de la familia», afirma Viader.

El sector del comercio al por menor está en crisis, con un descenso de los trabajadores del sector afiliados a la Seguridad Social. Viader, que es asesor de pequeñas y medianas empresas, considera que «un factor esencial para poder entender esta situación es atribuible a las grandes dificultades que tienen los propietarios de pequeños comercios para conciliar vida personal y familiar. Muchas veces a los propietarios de pequeños comercios no les sale a cuenta contratar a una persona para poder mejorar la conciliación familiar», explica.

«En el caso de la comunidad china, esta dificultad se gestiona de manera más eficiente, en tanto que conceptúan esta actividad comercial como negocio familiar», considera Viader.

Además de disponer de la dedicación de varios miembros de la familia, existe el tópico de que los trabajadores chinos están dispuestos a destinar más esfuerzos a sus negocios y disfrutar de menos descanso.

«Por un lado, la disposición a trabajar y a tener pocas vacaciones es una característica común del trabajador autónomo, sea de donde sea», afirma Carles Brasó. «Por otro lado, la China actual es un país en crecimiento donde hay muchas oportunidades, pero también es un mercado muy competitivo. Por lo tanto, es probable que, ahora mismo, la comunidad china tenga una disposición y capacidad de trabajar superior a la media», explica Brasó, que también subraya su dinamismo. «China ha experimentado un crecimiento económico que no tiene parangón. Como consecuencia, los chinos se han acostumbrado a vivir en un contexto económico muy dinámico y a adaptarse rápido a situaciones cambiantes. Por ejemplo, hay mucha rotación de trabajadores y las empresas se crean y se destruyen con mucha facilidad», afirma.

Finalmente, según Viader, otro factor que explica la elevada ratio de trabajadores autónomos «puede ser consecuencia de las dificultades de la comunidad china para acceder al mercado de trabajo por cuenta ajena, dadas las carencias en competencias lingüísticas de los miembros familiares de la primera generación que llegó a España», explica. Viader considera que este modelo de pequeña empresa familiar podría dejar de ser mayoritario en la comunidad china «cuando la segunda y tercera generación accedan al mercado laboral después de formarse aquí y con las competencias lingüísticas y técnicas que se exigen para poder trabajar por cuenta ajena».

 

Contenido relacionado:

https://www.uoc.edu/portal/es/news/actualitat/2019/337-china-hegemonia-mundial.html