«El análisis de 'big data' puede ayudar a predecir, diagnosticar o tratar un cáncer»

  Foto: UOC

Foto: UOC

01/02/2018
Carme Carrion, coordinadora del ámbito de diseño y evaluación de intervenciones en salud digital del eHealth Center de la UOC

 

Doctora en Químicas y directora del doctorado de Bioinformática, Carmen Carrion ha sido investigadora de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña. Ha colaborado en la elaboración y la implantación de diferentes guías de práctica clínica y en la evaluación del impacto de la investigación biomédica y las tecnologías sanitarias. Desde su cargo en el eHealth Center de la UOC, promueve el diseño y la validación científica en el ámbito de la eSalud.

 

¿Qué impacto tienen los macrodatos o big data en la investigación del cáncer?

Los datos masivos o big data es una herramienta potencialmente muy poderosa para muchos ámbitos y el campo de la salud no es una excepción, sino todo lo contrario. Hoy día, todavía no somos capaces de explotar todo el potencial que conlleva el análisis de este tipo de datos. En el caso del cáncer, este potencial parece especialmente relevante. El cáncer es un conjunto de patologías complejas. A menudo hablamos de cáncer en singular, pero los tipos existentes son muy variados, y los subtipos aún más.

¿En qué sentido supone una mejora cualitativa?

Existen muchas variables que pueden condicionar que alguien desarrolle un cáncer. El análisis masivo de datos puede ayudarnos potencialmente a establecer correlaciones de entrada e, incluso, la causalidad entre diferentes variables genéticas y ambientales que nos ayuden a predecir, diagnosticar o tratar un cáncer.

¿Disponer de más información clínica de este tipo se traducirá en un mayor índice de supervivencia de los enfermos?

Es muy difícil predecir cuál será el impacto sobre los enfermos del uso de los macrodatos, y todavía más difícil predecir que habrá más supervivencia. Lo más probable es que un conocimiento más profundo de los genes implicados en el desarrollo de un cáncer y los factores que incrementan de forma relevante su manifestación nos ayude a hacer un mejor diagnóstico (en los estadios más iniciales del cáncer), y nos ayude también a definir cuál es la mejor intervención para cada paciente; por lo tanto, que nos ayude a «personalizar» el tratamiento e incrementar la prevención en las personas que, según su código genético, tengan más predisposición al cáncer.

¿Qué reto supone integrar en una gran base de datos información proveniente de diferentes fuentes?

Es un reto muy, muy grande. Ahora mismo disponemos de datos, pero no sabemos cómo hacerlo para manejarlos de forma que podamos integrarlos todos, a pesar de que provengan de distintas bases de datos, y conseguir poder hacer preguntas lógicas que nos generen respuestas relevantes. Cada vez que vamos al médico se incorporan nuevos datos nuestros en diferentes registros y sistemas de información de salud. Estos sistemas son cada vez más finos, pero llevamos relativamente poco tiempo intentando recoger información en formato de datos que sea fiable y, sobre todo, manejable.

En los macrodatos es necesaria la inteligencia artificial, es decir, el aprendizaje del hardware y el software para trabajar datos complejos. A medio plazo, ¿trabajarán nuestros hospitales con estos elementos?

El uso del tratamiento masivo de datos en el ámbito de la salud todavía está en sus inicios. Lo que sí tenemos más al alcance son datos concretos provenientes de varios registros de la salud pública de Cataluña y otros entornos. No puede hablarse de macrodatos, pero es un primer paso. Como decía antes, tenemos en las manos una herramienta potente, que todavía no sabemos cómo hay que emplear para sacar un buen rendimiento de ella. Probablemente, a medio plazo los datos serán de gran ayuda, y combinados con la evidencia científica, las experiencias de los profesionales de la salud y el empoderamiento del paciente, harán que los actos médicos, la relación entre el profesional de la salud y el paciente o nuestra interacción con las organizaciones y el sistema sanitario cambien radicalmente.

¿Cómo está esta cuestión en el Estado?

En Cataluña se lleva tiempo recogiendo datos y desde hace relativamente poco tiempo se intenta integrarlos y ponerlos a disposición de los investigadores para que puedan encontrar respuestas a varias preguntas de investigación. El PADRIS (Programa público de analítica de datos para la investigación y la innovación en salud) tiene como objetivo poner a disposición de la comunidad científica los datos sanitarios relacionados, para impulsar la investigación, innovación y evaluación en salud mediante el acceso a la reutilización y el cruce de los datos sanitarios generados por el sistema sanitario integral de utilización pública de Cataluña (SISCAT), de acuerdo con el marco legal y normativo y los principios éticos y de transparencia hacia la ciudadanía del programa. Este programa todavía está en fase de desarrollo y hay tiempo para que sea implantado y esté en pleno funcionamiento.

¿Hay algún aspecto más que haya que destacar sobre el futuro de los macrodatos en la lucha contra el cáncer?

Solo el hecho de que desde que se descubre una molécula hasta que esta puede acabar siendo un fármaco de quimioterapia que mejore significativamente la calidad de vida y el pronóstico de los pacientes con cáncer pueden pasar varios años. Hace poco que conocemos los macrodatos y todavía no sabemos lo suficiente para que su uso tenga un impacto real sobre los pacientes; probablemente lo tendrá, pero necesitamos esperar más tiempo.