«El 5G permitirá ver las primeras demostraciones de vehículos no tripulados y trabajar con brazos robóticos inalámbricos»

  Foto: UOC

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19/12/2018
Ainhoa Sorrosal
Xavier Vilajosana, investigador del IN3 de la UOC

 

El año 2019 será el de la consolidación de la tecnología 5G, de las empresas de ciberseguridad, del uso expansivo de los sensores en la industria, de un internet de las cosas más inteligente y de la cadena de bloques (blockchain) como auditora de las líneas de producción. Todos estos avances, y otros, serán posibles gracias al progreso en el aprendizaje automático, a la capacidad de extraer valor de la digitalización de la industria y a la automatización de procesos en la robótica. El investigador Xavier Vilajosana, del grupo de investigación Wireless Networks Research Lab (WINE) del IN3 de la UOC, avanza algunas de estas claves.

 

Todo el mundo espera las novedades de los teléfonos inteligentes y ahora también de las aplicaciones. ¿Qué debemos esperar de este 2019?

En cuanto a los aparatos, continuarán las mejoras vinculadas a la imagen y a la cámara de fotos. Ahora, por ejemplo, ya existen algunos aparatos que ofrecen un modo de belleza facial, que disimula las arrugas y estiliza la fisonomía. Los usuarios no saben que esto es posible gracias a un módulo de inteligencia artificial. Este campo continuará desarrollándose durante el 2019 y, con respecto a las aplicaciones, la oferta se adaptará más a los gustos particulares de cada usuario.

Este 2018 se ha consolidado la infraestructura 5G: ¿cuál es el siguiente paso?

La investigación se inclina por aplicar el 5G en casos en los que aporte un valor añadido. Gracias al 5G, este 2019 veremos las primeras demostraciones de vehículos no tripulados. El 5G también es fundamental para poder utilizar la tecnología Ultra-Reliable Low-Latency Communication (URLLC), que permite transmitir datos en muy poco tiempo y que ahora ya está lista para desarrollarse de forma masiva. Tiene aplicaciones en seguridad, como el botón que llama a emergencias en caso de accidente, una característica que ya incorporan los vehículos de última generación y que cada vez será más habitual.

¿La tecnología URLLC y el 5G tienen alguna aplicación en la industria?

Sí. Empezamos a trabajar con brazos robóticos inalámbricos.

Más allá de tender a reemplazar los cables por sistemas URLLC, ¿qué más veremos, en la industria?

Este 2019 observaremos un uso expansivo de los sensores industriales. Este hecho no es nuevo, pero la gracia es que ahora empezamos a pensar en cómo hacemos que la máquina aprenda cosas gracias a lo que podemos ver con los sensores. El 2019 será el año en el que combinaremos el internet de las cosas y el aprendizaje automático (machine learning) y en el que, por lo tanto, empezaremos a extraer valor de la digitalización de la industria.

La cadena de bloques también está preparada para que pueda funcionar como herramienta a fin de auditar el proceso de producción industrial. Por ejemplo, la combinación de macrodatos (big data) y cadenas de bloques permitirá llevar a cabo esta auditoría en la línea de producción y detectar posibles errores. También habrá avances importantes en los campos de la computación y de la sensórica pasiva. Se trata de producir sensores y ordenadores que computan intermitentemente y de forma oportunista cuando pueden captar energía. Ello hace que tengan una estructura muy sencilla y que sean muy baratos. Esta es la base del sensor de humedad que hemos desarrollado en la UOC y que puede revolucionar la cadena de producción de vehículos.

¿Y en cuanto al internet de las cosas (IoT)?

La mayoría de los temas sobre los que hablamos ya están relacionados con el internet de las cosas, pero podemos destacar algunos aspectos más. Por ejemplo, este año se comercializará el internet de las cosas de banda estrecha (NB-IoT), que es la tecnología de comunicación orientada al IoT gestionada por los operadores de telefonía. O sea, veremos operadoras de telefonía que tendrán esta línea de negocio aparte de la fibra óptica o la televisión. Esto se puede utilizar en el control y el seguimiento de las flotas de bicicletas de la ciudad (por ejemplo, el Bicing) o en el chip de seguimiento que llevan algunas mascotas.

Además, empezamos a ver un cambio de paradigma: hasta ahora, el IoT nos permitía monitorizar. Ahora damos el salto y ayudamos a la máquina a actuar y a aprender. Un ejemplo fácil son las aspiradoras autónomas: actualmente se mueven en función de los objetos que se encuentran por casa, pero cada vez serán más inteligentes a la hora de aprender cómo es el espacio por el que se mueven.

En lo que respecta a la investigación, señalas que el gemelo digital (digital twin) empezará a tener un papel relevante. ¿A qué te refieres?

El gemelo digital es una tecnología que permite hacer pruebas en la ficción sin que tengan un efecto real sobre el sistema. Permite simular y trabajar en un sistema real. Existe una línea de investigación muy específica vinculada al gemelo digital: la de los sentidos. Se trabaja con vistas a transmitir el sentido del tacto por medio de internet. Calculan que en un par de años lo habrán conseguido.

Las empresas trabajan cada vez más en la nube. Desde el punto de vista de la seguridad es un gran reto...

También es una oportunidad de negocio para las empresas que son proveedoras de seguridad en este ámbito. Hay que pensar que cada vez trabajaremos más en la nube y menos en el circuito local de las empresas. Empezaremos a ver, también, que los servicios de diferentes empresas se integran en estructuras de nube o multinubes conectadas.