El WhatsApp, las apps o los videojuegos complementan el tratamiento de problemas psicológicos de niños y adolescentes

Foto: unsplash
11/10/2017
Elisabet Escriche
La aplicación de recursos tecnológicos mejora las dificultades de salud mental de los jóvenes

Aplicaciones, programas en línea, videojuegos, páginas web o incluso WhatsApp o Telegram pueden ayudar a superar las dificultades de salud mental que afectan a niños y adolescentes, como la ansiedad, los problemas de atención en el aula o la prevención del acoso escolar. «Cada vez los médicos y otros profesionales de la salud están más abiertos al uso de los recursos tecnológicos como complemento o apoyo en la atención a los pacientes», explica Noemí Guillamón, directora del máster universitario de Psicología Infantil y Juvenil, que se empieza a impartir el 18 de octubre en la UOC.

De hecho, la propia red pública utiliza cada vez más las TIC para recomendaciones o prescripciones médicas. Un ejemplo es el programa Darweb, dirigido a niños con dolor abdominal recurrente y a sus padres. Según Guillamón, estos recursos, sin embargo, no se limitan a portales o aplicaciones, sino que también incluyen redes sociales que se utilizan diariamente. «Por ejemplo, para muchos adolescentes WhatsApp es un medio de comunicación a menudo más usado que el cara a cara. Hay muchos jóvenes que en medio de una terapia se cohíben, pero que luego tienen más facilidad para explicar cómo se sienten por medio del móvil», concreta.

Los pocos estudios que existen sobre los beneficios de las TIC en estos niños apuntan a que mejoran sus dificultades. «Muestran una disminución de los síntomas clínicos  de ansiedad y depresión y una mejora de la conducta, la autoestima y las cogniciones. También destacan la satisfacción de los usuarios y de sus padres. Al mismo tiempo, sin embargo, alertan de la elevada tasa de abandono del programa», concreta Montse Martínez, profesora del grado de Psicología de la UOC y del máster universitario de Psicología Infantil y Juvenil.

Entre las patologías en las que están aplicándose estos programas están la ansiedad, la depresión, las dificultades de atención, los problemas de comportamiento en el aula o la prevención del acoso escolar, del ciberacoso o del suicidio. Son programas dirigidos a niños con trastornos del desarrollo o programas para la mejora de las emociones y las habilidades sociales.


Recomendables a partir de los 10 años

¿A qué edad el paciente puede empezar a utilizar estas herramientas? Según la profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC Aida Aguilera, algunas pueden aplicarse «en edades muy tempranas», como ABC KIT, pensado para niños de hasta cinco años y que incluye ejercicios para aprender las letras, o el programa Adiós enfados, dirigido a niños a partir de cuatro años y que se utiliza para ayudarlos a controlar la rabia. «Sin embargo, se aconseja que los recursos tecnológicos relacionados con dificultades de salud mental, como la enseñanza de habilidades sociales, la educación en emociones o las intervenciones ante dificultades de ansiedad o de depresión, se apliquen a partir de los seis años y que proliferen, sobre todo, a partir de los 10años», explica Aguilera.

El motivo, matiza la profesora, es que estos recursos requieren una cierta madurez cognitiva por parte del niño para leer, entender, analizar y reflexionar sobre el comportamiento. Además, aunque cada vez son más numerosos los menores de doce años que tienen móvil, muchas aplicaciones están dirigidas a adolescentes, que son quienes hacen más uso de esta herramienta. «Por ejemplo, el programa GESTION@, que sirve para disminuir los niveles de ansiedad en adolescentes, es recomendable a partir de los doce años», añade Martínez.


Las TIC no pueden sustituir el papel del terapeuta

Las expertas dejan claro que las TIC no pueden sustituir nunca el papel del terapeuta. «Existen recursos que tal vez se pueden autoaplicar si el objetivo es prevenir un problema antes que aparezca. Pero en el caso de los niños y adolescentes con dificultades de salud mental es importante que estas herramientas sean un complemento de la terapia presencial y que su aplicación esté supervisada y guiada por un terapeuta que conozca bien la herramienta», matiza Guillamón.
 

#expertosUOC

Noemí Guillamón

Directora del máster universitario de Psicología Infantil y Juvenil.

Experto/a en:

Ámbito de conocimiento:

Montse Martínez

Profesora colaboradora del grado de Psicología y del máster universitario de Psicología Infantil y Juvenil.

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Ámbito de conocimiento:

Aida Aguilera

Profesora colaboradora del grado de Psicología.

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