Una emprendedora de la UOC crea una tecnología para abrir puertas y controlar el interfono de casa desde el móvil

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Foto: @worthyofelegance / Unsplash

12/08/2020
Sílvia Oller
DOOD es uno de los proyectos finalistas del programa de emprendimiento de la universidad, el SpinUOC

Abrir la puerta de casa, del garaje o del portal sin llaves es posible gracias a DOOD, un portero automático inteligente que permite gestionar aperturas o llamadas al interfono mediante el teléfono móvil. Detrás de esta herramienta, que ya se está comercializando, está Helena Calva, estudiante del grado de Diseño y Creación Digitales de la UOC. Particulares, pero también empresas de mensajería, de logística o de alquiler de pisos vacacionales, son algunos de los mercados de este producto domótico que sus creadores aspiran a poder comercializar en toda Europa.

Una cerradura eléctrica, una aplicación en el teléfono móvil y un aparato que se instala junto al interfono son los tres elementos necesarios para que funcione DOOD, uno de los proyectos finalistas del SpinUOC, programa anual de emprendimiento de la UOC, impulsado desde la plataforma Hubbik, y que celebrará su final el 1 de octubre.

Las posibilidades que ofrece esta herramienta a particulares son muy diversas, ya que no solo permite acceder al domicilio con el móvil, sino también abrir la puerta o contestar de manera remota a las llamadas o videollamadas hechas al interfono de casa.

Por ejemplo, puedes abrir el portal a un repartidor sin necesidad de estar presente en el domicilio, incluso la puerta de casa si le tienes suficiente confianza. O podrías permitir la entrada de un familiar en tu hogar estando en la oficina o en otro país. En estos casos el usuario recibiría una llamada al móvil, avisándole de que alguien ha picado al timbre, y desde el propio móvil podría abrir las puertas como si estuviera en casa. También permite conceder permisos temporales o específicos a otros usuarios, por ejemplo, a personal de limpieza o de mantenimiento para que puedan entrar en el domicilio a una hora determinada. La herramienta también registra cuándo este usuario abandona el hogar.

 

Gestión de horarios en las empresas

También las empresas pueden beneficiarse de este servicio, ya que, aparte de dar acceso a los trabajadores, puede utilizarse como un sistema de registro y control del horario laboral. Sus impulsores lo han instalado también en una guardería, de modo que los padres pueden abrir la puerta a través de la aplicación del móvil siempre y cuando la directora les haya dado los permisos correspondientes. Además, el personal de la guardería tiene siempre el control de registro de todos los accesos.

 

Viviendas vacacionales sin llaves

Empresas de cotrabajo o plataformas de alquiler de pisos vacacionales son otros de los destinatarios de este producto domótico. El aparato facilita la llegada (check-in) y la salida (check-out) sin necesidad de entregar llaves o tarjetas o de acudir a taquillas. Los inquilinos podrán comunicar su llegada picando al timbre del portal, que a su vez hará una llamada al dueño del apartamento, y este permitirá el acceso, en los periodos autorizados, sin el uso de llaves.

«De esta manera el cliente gana en satisfacción y la empresa, en gestión y optimización de recursos, ya que solo tiene que programar a qué hora permite que el cliente entre en el apartamento y se despreocupa del resto», explica Calva, ideóloga del proyecto junto con el ingeniero de telecomunicaciones César de la Torre, que se ocupa del desarrollo, del software, del hardware y del diseño del sistema de fabricación, y Francisco González Sotres, encargado del desarrollo del software del dispositivo, de la aplicación y del servidor.

 

Sin miedo a olvidarse las llaves de casa

Helena Calva explica que DOOD tiene muchas ventajas para el particular. En primer lugar, el usuario no tiene que llevar llaves, con lo cual evita la posibilidad de que se pierdan o de tener que cambiar el bombín con el gasto que ello significa; por otro lado, es él quien controla en todo momento quién entra en su casa. «Además, te ahorras el dinero de hacer copias de llaves y es más fácil olvidarse las llaves en casa que el móvil», bromea Calva, que destaca también la utilidad de esta herramienta para personas mayores o con problemas de movilidad o necesidades especiales, ya que permite dar acceso a los cuidadores sin que ellas tengan que desplazarse hasta la puerta en caso de emergencia o durante un tiempo específico.

Incluso, llegados hasta el extremo de olvidarse el teléfono móvil en casa, DOOD permitiría también entrar en casa. Los creadores están trabajando en el desarrollo de una especie de asistente virtual que, en caso de que el usuario no lleve el móvil consigo o este se quede sin batería, le permita acceder al domicilio facilitando una clave por voz.

La empresa también está desarrollando un modelo de cerradura eléctrica propia. Actualmente en el mercado pueden encontrarse opciones de todos los precios, algunas por solo 35 euros. Sus impulsores destacan que la diferencia con otros interfonos inteligentes es que DOOD permite hacer actualizaciones de software de manera remota y que no es necesario modificar la instalación comunitaria.

El aparato básicamente va dirigido a particulares de entre 35 y 65 años que tienen un domicilio en propiedad y manejan la tecnología, y el precio ronda los 89 euros. Por ahora, sus creadores han instalado más de una veintena de dispositivos en Cantabria, zona donde residen, pero su idea es ampliar el ámbito de comercialización a toda Europa. De momento, se vende a través de la web y buscan financiación para acelerar la cadena de montaje.

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Helena Calva

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