Crece en siete puntos el consumo de contenido legal en internet

Foto: Tim Gouw / Unsplash
08/05/2017
Nereida Carrillo
Expertas de la UOC ven un cambio de mentalidad en los usuarios

La piratera ha pasado de moda. Descargar contenidos ilcitos de la red es ahora un comportamiento obsoleto, propio de los internautas que an no han subido al tren del consumo fcil, barato y de calidad que ofrecen plataformas como Netflix, Spotify, Movistar o HBO. Los expertos sealan que hay un cambio de mentalidad y una ruptura de los hbitos anteriores. Una encuesta de la Oficina de la Propiedad Intelectual de la Unin Europea (EUIPO) pone cifras a esta nueva realidad. Segn el ltimo estudio realizado por este organismo, uno de cada cuatro europeos paga por contenidos de fuentes legales, una cifra que ha pasado del 20% el 2013 hasta el 27%. Entre los jvenes, asciende a cuatro de cada diez.

«La piratera es poco moderna, es vivir en el pasado», explica Elena Neira, experta en marketing y redes sociales, profesora de los Estudios de Ciencias de la Informacin y de la Comunicacin de la UOC y autora del libro La otra pantalla (Editorial UOC). Raquel Xalabarder, catedrtica de Propiedad Intelectual de la UOC, se felicita por esta tendencia hacia el consumo de contenidos lcitos en internet: «Estamos empezando a entender que si queremos que los autores sigan creando y los productores continen invirtiendo en la creacin, necesitamos pagar por los contenidos. Los autores y los artistas necesitan ser retribuidos por su trabajo». Por su parte, Neira matiza que no le parece que haya existido una conciencia sobre la propiedad intelectual: «Pagamos no tanto porque haya que respetar a una persona que ha invertido tiempo, dinero y esfuerzo en realizar un contenido, sino porque es ms cmodo que piratear».


Contenidos accesibles y atractivos

La autora de La otra pantalla atribuye el incremento del consumo de contenidos legales a distintos factores, lo que llama «la triple A: es accesible, atractivo y asequible». Neira sita el consumo de vdeo mediante dispositivos mviles como un factor clave: «En el momento en el que los dispositivos mviles son ms grandes y mejoran las pantallas, cada vez hay ms consumo de vdeo en movilidad. Casi todas las plataformas de servicio de vdeo bajo demanda mejoran sus servicios para dispositivos porttiles. Esto marca un punto de inflexin y la cultura del pago. La gente paga por una cuestin de accesibilidad, porque es ms cmodo».

Otros factores que apunta Neira son unas tarifas planas a un precio «razonable» que rondan los 9 euros, una buena experiencia de usuario y unos contenidos «cada vez ms atractivos». Destaca la experiencia de usuario de plataformas como Netflix, que recuerda al usuario por qu captulo va y si lo ve con subttulos, y le sugiere contenidos que le pueden gustar para que los elija en menos de 90 segundos. «Son sistemas», seala esta profesora de Comunicacin, «que estn pensados para poner al usuario en el centro y que no tenga que hacer nada». Todo ello, apunta Neira, confluye en una «tormenta perfecta» que est provocando un «cambio cultural».


Oferta legal tarda

La aparicin de plataformas como Netflix, HBO, Amazon Video o Spotify ha sido determinante para estimular la cultura del pago. «A medida que existe ms oferta de contenido legal, la gente prefiere estas otras vas: son ms seguras, no hay virus y no te dan gato por liebre», afirma Xalabarder. Neira coincide con ella: conlleva basura para el ordenador, es una prdida de tiempo, da problemas de almacenamiento y el contenido es de menor calidad y, a veces, incluso est daado. A pesar de que a menudo se ha criminalizado a los usuarios y las plataformas, las expertas tambin reparten culpas a la industria: «Se ha tardado demasiado en tener oferta legal», lamenta Xalabarder. «Los titulares de la propiedad intelectual se han dedicado a perseguir las plataformas que favorecen la piratera, pero han tardado mucho en ofrecer soluciones para poder desplegar plataformas de contenidos legales. Casi una generacin ha crecido accediendo a contenidos ilegales como si eso fuera algo normal.»

A pesar del incremento del consumo de contenidos lcitos, la piratera no baja. Segn la encuesta de la EUIPO, incluso repunta. El estudio certifica que un 10% de los ciudadanos europeos reconoce haber accedido a contenidos ilegales, una cifra que en 2013 se situaba en el 9%. Neira interpreta que es una cuestin de tipo de contenido. «La piratera en el cine es mucho ms dramtica por una cuestin de cmo se plantea la explotacin comercial», afirma esta experta en marketing digital. Neira cree que se descargan de forma ilegal ms pelculas que series, porque pasa mucho ms tiempo desde que se estrenan en las salas de cine —algunas no llegan a todos los pases— hasta que estn disponibles en servicios de alquiler digital.

Con la televisin y las series, la situacin es distinta: «El contenido televisivo, salvo muy pocas excepciones, suele estar disponible de forma legal en el momento en que el contenido tiene la notoriedad, a diferencia del cine». Sin embargo, existen otros problemas, como el hecho de que cada plataforma tiene unas determinadas series, y se puede dar el caso de que para ver tres series el internauta tenga que suscribirse a tres plataformas distintas. Las televisiones que compran series intentan emitirlas muy poco despus que la emisin en Estados Unidos para satisfacer a los usuarios. «La comunicacin digital y las redes sociales han fomentado que existan muchas filtraciones o spoilers, porque el contenido se consume a velocidades diferentes. Hay una urgencia por parte de los usuarios», explica Neira.


La piratera no desaparecer

De cara al futuro, las expertas confan en que se ampliar esta tendencia a pagar por contenidos lcitos. Sin embargo, dejan claro que la piratera no va a desaparecer. «Siempre existirn infracciones de la propiedad intelectual», vaticina Xalabarder, que aade que la nica va para poner freno a este fenmeno es que «se respete la propiedad intelectual por conviccin». En este sentido, Neira dice que «la piratera no va a desaparecer, porque las plataformas sern incapaces de absorber todos los contenidos».

Las expertas apuntan que ser necesario trabajar en la viabilidad econmica de las plataformas con contenidos legales y tambin en gestionar una incipiente burbuja audiovisual. «Es fundamental que la oferta legal siga creciendo», subraya Xalabarder. Esta catedrtica de la propiedad intelectual de la UOC aade: «Tenemos que asegurar que las plataformas de contenidos legales son viables y que los autores y los artistas son remunerados de la forma adecuada. Adems, como usuarios debemos entender y valorar el rgimen de la propiedad intelectual y nos tenemos que acostumbrar a pagar por contenidos, al igual que pagamos por la conexin a internet, la electricidad, la ropa o la comida».

Por su parte, Neira asegura que plataformas como Netflix debern mejorar los servicios y consolidar su prestigio para «retener a los suscriptores», adems de incrementar el volumen de usuarios. Para esta experta, los problemas econmicos los tienen ms bien las televisiones convencionales. «Lo que le ocurre a la televisin convencional es que su oferta por internet est “canibalizando” la emisin lineal y las televisiones convencionales viven de la publicidad». En este sentido, Neira apunta que algunas televisiones, como la CBS estadounidense, ya estn contando los espectadores de forma global, en todas las plataformas, un cmputo que, en el caso de la CBS, aumenta hasta el 54 % las cifras de audiencia. Un reto de cara al futuro inmediato, segn Neira, ser gestionar la burbuja audiovisual que se est gestando: «Existen tantos contenidos por ver —y no paran de aumentar—, que la visibilidad de estos se est reduciendo. El inters se fragmentar».

 

Foto de catedrtica Raquel Xalabarder Plantada

Raquel Xalabarder Plantada

Experto/a en: Derechos de autor, lmites de los derechos exclusivos, infracciones en la red, Derechode internet y Derecho internacional privado.

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Elena Neira

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