25/2/26 · Entrevista

«Si no fuera por la UOC, no estaría donde estoy. Fue maravilloso, me permitió trabajar y estudiar a la vez»

Gemma Suárez, alumni en Marketing e Investigación de Mercados por la UOC.

Gemma Suárez es graduada en Marketing e Investigación de Mercados por la UOC. Ha montado su propia empresa de marketing en Canadá (Brainstorming Marketing), país al que llegó hace dos años mediante unas prácticas internacionales de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) para trabajar en la embajada española en Ottawa.

- ¿Cómo te definirías? 

Tengo ideas claras de dónde quiero llegar y voy a por ello. Intento ser positiva aunque las cosas salgan mal y salto los obstáculos que sea necesario para llegar a conseguir mi objetivo. 

- ¿Qué ha supuesto la UOC en tu trayectoria profesional? 

Un paso enorme. Si no fuera por la UOC, no estaría donde estoy. Era malísima para estudiar, creía que no servía. De hecho, dejé de estudiar y empecé a trabajar como azafata de vuelo. Después de graduarme en Marketing e Investigación de Mercados en la UOC, hice dos másteres (Inteligencia de Negocio en la UNIR y un MBA en línea en la MCA Business School), me fui a vivir a Canadá y he montado mi propio negocio. Fue todo un descubrimiento. 

- ¿Qué cambió para que desterraras la idea de que eras una mala estudiante? 

El sistema. No podía estar ocho horas quieta delante de alguien que me explicaba contenidos. Algunos profesores son increíbles, pero otros… Estamos acostumbrados a ir a clase, escuchar y estudiar. Ese sistema a mí no me funcionaba. Estudiar en línea te permite filtrar lo que consideras más importante. Tú decides cuándo y cómo estudias. 

- ¿Y personalmente?

Fue maravilloso, me permitió trabajar y estudiar a la vez. El sistema de la UOC requiere esfuerzo y dedicación, pero también te ofrece la posibilidad de estudiar en cualquier parte del mundo.

- ¿Cómo llegaste a la UOC? 

Me mudé a Barcelona en 2016, cuando empecé como azafata. No me gustaba el trabajo y buscaba alternativas, tenía la idea de estudiar en línea. Ahora hay muchísimas opciones, pero entonces no encontré tantos recursos. Pensé que la UOC era la mejor opción, aunque al principio me asustaba que las asignaturas fueran en catalán, pero todo fueron facilidades. Tuve los materiales en español e inglés.

- ¿Tenías claro que querías hacer prácticas?

Cuando me gradué, en 2020, dejé el trabajo de auxiliar de vuelo y me mudé a Madrid. No sabía qué hacer. ¿Cómo podía pasar de azafata a meterme en el mundo del marketing? Coincidió que estaba estudiando el máster de Inteligencia de Negocio y empecé becada como analista de datos en Línea Directa. Sabía que la UOC tenía becas y ayudas para conseguir trabajo y prácticas internacionales, y conseguí unas prácticas de cuatro meses en la embajada española en Ottawa. Desde que era pequeña mi sueño era vivir en Canadá.

- ¿Por qué?

Pues no lo sé, me imaginaba que el país era un paisaje de ensueño. Me gusta muchísimo la montaña, me he criado en el norte de España. Creía que Canadá eran árboles y lagos, y que la gente era feliz y amable. Son amables y muy educados, pero no existe una cultura de acogida. Cuesta hacer amistad con los canadienses.

- ¿Qué ha sido lo más sorprendente de tu experiencia en la embajada española en Canadá? 

Trabajar en una embajada es curioso. Lo más destacable fue toda la gente a la que conocí, con la que en situaciones normales no llegas a coincidir. Más allá de figuras políticas y diplomáticas, muchos artistas, pintores y escritores, entre otros. Fue toda una experiencia trabajar allí. Me ocupaba del marketing y las redes sociales, acompañaba al embajador a eventos, actualizaba el web y todo lo que tuviera que ver con la promoción de la cultura española.

“«Ya es hora de volver a casa. Solo llevo dos años en Canadá, pero los inviernos son muy largos. La idea es montar una sucursal de mi empresa en España»”

- ¿Y lo más difícil?

El tiempo. Las condiciones climáticas son horribles la mitad del año. Los inviernos son muy largos, no ves el sol, no hay vida, no puedes salir de casa. Aunque esa falta de vida te permite tener tiempo para pensar y ser ocurrente. 

- ¿Canadá cumplió con tus expectativas? 

No, para nada, me ha decepcionado en muchos sentidos. No todo es como los paisajes idílicos de postal que imaginaba. Sin embargo, después de mucho esfuerzo, tengo un trabajo que me gusta, un sueldo decente que me permite vivir bien y una calidad de vida que, seguramente, no podría tener en España.

- ¿Cuándo y por qué decidiste que te quedarías en Canadá a montar tu empresa de marketing?

Cuando acabé mi trabajo en la embajada, conocí al que después fue mi jefe y ángel de la guarda. Pidió una beca ICEX para que pudiera trabajar con él y, al acabarse el contrato, me ayudó a montar mi propia empresa y a conseguir clientes. Supongo que nos une la españolidad. Él es español y tiene una compañía que importa comida a Canadá. 

- ¿Hay algo que te haya gustado especialmente de la cultura del trabajo propia de Canadá? 

Tienen muy buenas condiciones laborales y protegen muchísimo a los trabajadores. La forma de trabajar es más relajada, van por objetivos, pero nadie se queda horas extra para terminar el trabajo. La mayoría de las empresas tienen beneficios de salud, puedes pedirte días si no te sientes bien sin necesidad de ir al médico, todo son facilidades para ser autónomo. Saben cuidar a los trabajadores. 

- ¿Echas algo de menos?

Lo que más echo en falta es a la gente, que en España es mucho más acogedora, el ambiente, la cultura de salir a la calle a tomar algo o poder hablar con todo el mundo. 

- ¿Te planteas volver a España?

Sí, ya es hora de volver a casa. Solo llevo dos años aquí, pero los inviernos son muy largos. La idea es montar una sucursal de mi empresa en España y volver a Canadá cada tres o seis meses. Empezaría en Madrid, que es donde está mi familia, y después ya vería si me instalo en otra ciudad. La zona del Garraf siempre me ha gustado, podría ser una opción. 

- ¿Cómo desconectas? 

Leo y medito. Hace poco encontré una aplicación que me ayuda a meditar y desconectar. 

- ¿Algún descubrimiento que hayas hecho últimamente?

Banff, un pueblo de Calgary al que fui hace unos días y me ha encantado. Es como la típica imagen de postal de Canadá que siempre imaginaba. Ha sido una experiencia increíble. Todo era precioso: los lagos helados, los restaurantes, los locales de fiesta a los que fuimos, incluso la gente. Todo maravilloso.