Uso no sexista de la lengua

Cuando nos comunicamos, uno de los aspectos que debemos tener en cuenta, en el marco del lenguaje respetuoso y no discriminatorio, es la diversidad de género. Esto significa que debemos evitar usos sexistas y discriminatorios por razón de género que perpetúen estereotipos o invisibilicen o subordinen a personas en el discurso.

Aunque gramaticalmente el masculino, en español y en catalán, así como en otras lenguas románicas, puede tener un uso no marcado y se puede referir a hombres y mujeres, existen diferentes estrategias alternativas para incluir y visibilizar ambos sexos.

Como norma general, por tanto, debe procurarse que haya simetría en los tratamientos de hombres y mujeres; así, debe decirse el señor gerente y la señora decana y no el señor gerente y la decana. Y también hay que procurar que los términos que se utilizan incluyan tanto a las mujeres como a los hombres; por lo tanto, es mejor utilizar la juventud que los jóvenes.

A continuación se presentan algunos recursos que pueden ser útiles a la hora de hacer un uso no sexista de la lengua. Son soluciones posibles que deben estudiarse para cada caso y que, sobre todo, no deben aplicarse mecánicamente: el uso de una forma u otra (por ejemplo, sustantivo genérico o sustantivo concreto, sustantivo precedido o no de artículo, etc.) puede cambiar el sentido o el matiz de la expresión. Además, debe tenerse en cuenta el contexto, el tipo de documento, el grado de formalidad, etc.; a veces el genérico masculino es la forma más adecuada.