Los e-nomads: una nueva especie de trabajador

  Foto: Flickr / Jean-Etienne Minh-Duy Poirrier (CC)

Foto: Flickr / Jean-Etienne Minh-Duy Poirrier (CC)

De un entorno laboral plagado de nuevos dispositivos, aplicaciones y nuevas tecnologías surgen los e-nomads, una nueva especie de trabajador. «Son trabajadores que no tienen un territorio fijo para trabajar, que utilizan todos los recursos tecnológicos de que disponen y siempre están "disponibles", son nómadas electrónicos o tecnológicos del siglo XXI», afirma la profesora colaboradora de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC Inés Dalmau. Pueden acabar siendo la cara oscura de la implantación masiva de las tecnologías de la información y la comunicación en el mundo laboral.

Cinco claves para saber si eres un e-nomad

  • Estar presente, física o virtualmente, donde está el trabajo.
  • Utilizar necesariamente TIC.
  • Estar hiperconectado, no delimitar el tiempo de trabajo y el personal; tener horarios de trabajo no estables y sin hora de finalización.
  • No tener referentes claros del entorno físico, social o cultural de trabajo, es decir, cambiar con frecuencia de entorno físico, de costumbres sociales, de horarios, etc.
  • Utilizar y transformar gran cantidad de información, «estar hiperinformado».


¿La culpa es de la tecnología?

«Las TIC nos han dado la posibilidad de volver a ser "nómadas", podemos teletrabajar deslocalizados desde cualquier punto del planeta» y existen miles de apps para facilitarnos la vida; pero es «esta misma tecnología –afirma Dalmau– la que hace que estemos prácticamente siempre conectados, siempre "disponibles", "en línea", que en cualquier momento podamos recibir un mensaje, buscar una información, ver si otra persona está conectada», explica Dalmau. Llevado al extremo, el e-nomad «puede llegar a inquietarse por estar unas horas sin recibir ningún mensaje nuevo o estar sin conexión, lo que se conoce como nomofobia», considera la experta.

Para Inés Dalmau, la tecnología ha conquistado completamente la vida del e-nomad, «la carga de trabajo y la complejidad de tareas se multiplica en proporción al número de tecnologías utilizadas, se pierde el sentido de selección de información por la ilimitada cantidad de datos disponible, las relaciones personales se sustituyen por relaciones virtuales». Afirma contundente que «el balance de vida laboral y profesional es imposible de establecer porque los dos aspectos están mezclados».


Problemas de salud relacionados con los e-nomads

Los problemas más comunes son «no poder o no saber desconectar del trabajo, hecho que puede comportar un aumento de la angustia, de fatiga mental o de agotamiento emocional, entre otros; sufrir tecnofatiga», afirma Inés Dalmau, que añade que «en algunas personas se pueden agravar tendencias adictivas y en concreto al uso de las nuevas tecnologías». Además, suele haber «desórdenes musculoesqueléticos y de fatiga visual derivados de las inadecuadas posturas y condiciones lumínicas adoptadas para el uso de los dispositivos en cualquier momento y lugar», concluye Inés Dalmau.


Algunas orientaciones preventivas

Los expertos de la UOC Xavier Baraza e Inés Dalmau apuntan en el último número de la revista Oikonomics una serie de orientaciones para prevenir problemas cuando se teletrabaja:

  • Gestionar bien el tiempo, cuantificar el tiempo que se está disponible para trabajar, tener conocimiento y diferenciar las horas laborales de las no laborales.
  • Priorizar tareas adecuadamente, diferenciando entre urgente e importante y definiendo el grado real de urgencia. Que haya llegado ahora un mensaje de correo no quiere decir que se tenga que contestar ahora.
  • Preservar las relaciones interpersonales en el entorno laboral, mantener vivencias positivas en el trabajo, facilitar el mantenimiento del sentimiento de pertenencia.
  • Que el puesto de trabajo cumpla con la normativa vigente en materia de prevención de riesgos, medio ambiente, confidencialidad de datos, derechos laborales; prevenir los riesgos ergonómicos, disponer de toda la tecnología necesaria, valorar la adecuación de los programas que se utiliza, definir funciones y responsabilidades, identificar costes, etc.


¿Puede a las empresas interesarles este perfil?

Inés Dalmau afirma que aunque no hay suficientes datos, «todo parece indicar que quizá a corto plazo si». Según la experta «la gran duda es si este perfil interesa a medio o largo plazo, donde prevé que no». Añade que «las personas tienen límites y no es positivo ni para la empresa ni para el trabajador tener un perfil laboral tan tensionado personal y laboralmente».

Expertos UOC

Inés Dalmau

Profesora colaboradora de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC.

Experto/a en: psicosociología, ergonomía, carga mental y prevención de riesgos laborales.

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