Los efectos de los malos usos de las TIC: infoxicación pasiva

  Los efectos de los malos usos de las TIC: infoxicación pasiva

Flick / Japanexpertena.es

10/11/2015
David Táboas

«Es necesario incorporar protocolos para la normalización del uso de los smartphones y concienciar a la ciudadanía», asegura el experto de la UOC Manuel Armayones. La infoxicación pasiva es un concepto que define el mal uso de los teléfonos inteligentes en espacios públicos, que puede llegar a generar situaciones molestas a terceras personas

Manuel Armayones, profesor de psicología de la UOC y experto en los efectos psicológicos de las TIC, destaca algunas situaciones cotidianas que ocurren por el mal uso del teléfono por parte nuestra o por parte de otros usuarios. Por ejemplo:

  • Chatear con el móvil mientras conducimos, en los semáforos, circulando en bicicleta o incluso a pie por vías transitadas, puede llegar a provocar accidentes viales. Así, el uso del smartphone «circulante» (tal como lo denomina el profesor de la UOC) no solo es ilegal, sino que es también una falta de respecto a la integridad y salud de los demás.
  • Usar aplicaciones que implican aumentar el nivel de ruido (escuchar música sin auriculares, ver vídeos, hablar con voz demasiado alta)
  • Interrumpir espectáculos o acontecimientos culturales con tonos e irrupciones lumínicas de las pantallas de los teléfonos (en cine, teatro, conferencias). 

Así pues, Manuel Armayones recomienda consejos «de etiqueta digital» (es decir, una lista de normas sociales y de cortesía para hacer un mejor uso de teléfonos y otros dispositivos). Por ejemplo:

  • Priorizar siempre a quien tenemos físicamente delante. Hemos de tener los cinco sentidos en la conversación para que la otra persona no se sienta ofendida o menospreciada.
  • Minimizar los ruidos o avisos de nuestros teléfonos. No es necesario tener activado el sonido del teclado o el aviso sonoro de que nos han contestado, ni reproducir audios de nuestros interlocutores en público.
  • Apagar completamente los teléfonos, para respetar el acontecimiento multitudinario y evitar desviar la atención de los asistentes.

La conectividad móvil en adultos jóvenes y menores de edad

El uso de los teléfonos en situaciones públicas es más frecuente y está más normalizado entre los adultos jóvenes entre 18 y 29 años, tal como indica un estudio del Pew Research Center.

Paralelamente, un estudio revela las cifras sobre la expansión de la conectividad móvil y sus consecuencias en menores de edad. Se manifiesta el descenso de la edad de inicio del uso de los teléfonos inteligentes: en España el 30 % de los niños de 10 años tienen móvil, mientras que esta cifra va creciendo hasta el 70 % en el caso de los niños de 12 años, y es del 83 % en los jóvenes de 14.

Las «psicopaTIClogías»

Otra consecuencia derivada del mal uso de las TIC son los nuevos trastornos existentes, que a diferencia de los trastornos psicológicos diagnosticados y establecidos, se derivan de un mal uso del móvil y de las redes sociales. Manuel Armayones destaca cuatro que denomina «psicopaTIClogías»:

  • Whatsapitis: el sufijo-itis significa inflamación, que en este caso se aplica a la inflamación de los tendones de los dedos o tendinitis causada por el uso del chat del Whatsapp.
  • Nomofobia: “no mobile phobia” es el miedo irracional a estar sin el móvil o sin batería.
  • La FOMO: se trata del miedo a perderse algo de lo que puede estar pasando en las redes sociales relacionado con las personas con quienes el individuo interactúa en línea.
  • El efecto Google, que según Manuel Armayones «es un problema causado por la "pérdida" de nuestra capacidad de almacenar información y que implica utilizar el teléfono como una extensión de nuestra memoria».

Manuel Armayones asegura que «no son patologías en sí mismas», pero sí son «indicadores del comportamiento que hay que tener en cuenta por si derivan hacia otros problemas que requieran la atención de psicólogos», y asegura que «es importante que la tecnología no nos determine el comportamiento y que tomemos conciencia nosotros mismos de hacer un buen uso».

La expansión y democratización del uso de aparatos plantea la «necesaria incorporación de normas sociales para concienciar de los efectos de los malos usos de estos aparatos, para evitar la infoxicación pasiva y otros trastornos en el comportamiento que pueden afectar a cualquier colectivo de la sociedad», concluye el experto.

Expertos UOC