La comunidad UOC se une al movimiento maker para luchar contra el coronavirus

   Foto: Immersium Studio

Foto: Immersium Studio

31/03/2020
ngela Casal
Participa en el movimiento en el que miles de voluntarios disean y fabrican elementos de proteccin y los distribuyen a centros hospitalarios

Ms de 15.000 makers de toda Espaa estn creando de manera altruista material sanitario de proteccin que ya es utilizado en distintos hospitales. Coordinados por medio de las redes sociales y con tecnologa como impresoras 3D, estos voluntarios estn paliando la falta de viseras, gafas o mascarillas para afrontar la crisis del coronavirus. Aunque llevan ms de una dcada agrupados bajo este nombre, es ahora cuando consiguen mayor visibilidad. La comunidad UOC participa en este movimiento desde hace tiempo, y sus miembros ahora aportan, cada uno desde su domicilio, empresa o laboratorio, su parte de conocimiento a la causa: la lucha contra la COVID-19. Pero ¿quines son algunos de los makers de la UOC?

 

El CEO de Immersium Studio, una spin -off de la UOC, Luis Villarejo, y miembro de la comunidad Cervemakers, del municipio barcelons de Cervell, explica que muchos, como es su caso, son profesionales de sectores relacionados con la tecnologa, pero tambin existen otros perfiles. «En el colectivo hay un poco de todo: gente en edad profesional que tiene vinculacin con el mundo de la informtica o del diseo industrial, hay personas jubiladas que se han dedicado a estas cuestiones, o jvenes que se interesan por el movimiento», apunta. ¿Y qu hacen? Los makers utilizan la tecnologa para disear y fabricar objetos, por medio de impresoras 3D o corte lser, entre otras tcnicas, y tambin buscan compartir conocimiento en formatos de acceso libre.

En Cervell, los vecinos makers, por ahora una veintena, estn centrados en ofrecer viseras a cuatro centros sanitarios de la provincia de Barcelona. Cervemakers, la entidad que los agrupa en el municipio, naci hace menos de dos aos, pero ha conseguido que en pocos das las impresoras 3D funcionen a pleno rendimiento en varios domicilios. Entre ellos, est el de Luis Villarejo, con el aparato que mont su hijo, Vctor, de once aos, en un taller impartido por el colectivo. A partir de modelos de la comunidad, de manera «autnoma», destaca su padre, el adolescente est imprimiendo viseras que ayudarn a proteger a personal sanitario. «Es una oportunidad para que l sea consciente de la situacin y se sienta partcipe del movimiento solidario; que vea que con su conocimiento, desde casa y coordinndose con otros makers, puede ayudar en una emergencia global», seala Villarejo, quien se enorgullece de que los makers sean un ejemplo de cmo la combinacin de «la disponibilidad de la tecnologa y la buena voluntad de las personas sin vinculacin profesional» puede ayudar a afrontar esta crisis sanitaria. Los implicados en Cervemakers han elaborado ms de 200 viseras en una sola semana, ya que «cada impresora tarda horas en imprimir cada visera», detalla Villarejo. Finalmente es el ayuntamiento, por medio de las patrullas de Proteccin Civil, el que gestiona el traslado del material a su destino hospitalario. Actualmente han entregado unas 140 viseras en el Hospital de Matar, de Bellvitge, de Molins, en residencias y en farmacias.

La empresa que dirige, Immersium Studio, se dedica a generar experiencias de realidad aumentada y virtual para cultura, educacin, turismo y salud. Anteriormente haba trabajado en el desarrollo de tecnologa educativa en la propia UOC. Despus, la universidad lo ayud a crear esta empresa —con Hubbik, su plataforma de emprendimiento—, que busca divulgar conocimiento gracias a la tecnologa inmersiva. Una muestra reciente son sus desarrollos para una exposicin que visibiliza un yacimiento arqueolgico en Castelldefels (Barcelona).

La enseanza que aporta el movimiento maker hoy en da, y que los protagonistas esperan que se reconozca en el futuro, es la de la solidaridad. «El valor de la solidaridad y de compartir conocimiento es muy identitario de este movimiento. Por definicin, cuando hay alguna emergencia o tema social, el que puede colabora. No pasa ni un minuto y la gente se apunta», resalta Villarejo.

 

Algoritmos para suministrar material a los hospitales

En un estado de alarma, con los movimientos limitados, la distribucin de todo el material que se est produciendo de manera dispersa por todo el territorio tambin es un reto. Diferentes administraciones pblicas o empresas se encargan de esta tarea, pero tambin hay expertos trabajando en mejorar esta situacin. El grupo de investigacin Internet Computing & Systems Optimization (ICSO), del Internet Interdisciplinary Institute (IN3) de la UOC, junto con la empresa Fhios, est desarrollando algoritmos inteligentes para «optimizar la logstica de la recogida a domicilios y el reparto en los hospitales». En respuesta a la peticin de un grupo de voluntarios del rea metropolitana de Barcelona y bajo el mando del catedrtico ngel A. Juan, investigador lder del grupo ICSO, los investigadores cuentan con una tecnologa que permite calcular computacionalmente qu orden debera seguir la ruta de reparto para que sea lo ms eficiente posible. Con solo «unos segundos de computacin», explican desde el grupo, se ofrecen soluciones «de calidad» a esta difcil tarea de recoger cientos o miles de materiales en otros muchos domicilios de la comarca barcelonesa.

 

La validacin de los materiales es fundamental

Los makers, pues, no dudaron hace ya ms de una semana, al inicio del estado de alarma, en poner su conocimiento y la tecnologa que poseen en talleres o en sus domicilios al servicio de la sociedad. ¿Qu haca falta? Material sanitario. Miles de cerebros comenzaron entonces a trabajar en buscar soluciones, innovadoras pero factibles, a la carencia de viseras o respiradores en hospitales de toda Espaa. El nmero de voluntarios fue creciendo da a da hasta los ms de 15.000 que estn integrados en redes sociales y pginas web como www.coronavirusmakers.org o http://3dcovid19.tech/. Desde todas las comunidades autnomas se adhieren personas que quieren ayudar y que se distribuyen en grupos, el ms numeroso de los cuales es el de fabricacin. En su mayor parte, son impresoras 3D las que funcionan a destajo, pero hay otras personas que trabajan sobre los diseos, en la creacin, en la decisin de uso de materiales y, tambin, en la validacin de los objetos por parte de los profesionales.

«Esta iniciativa se gener hace aos porque las personas tenan el mpetu de hacerlo todo en casa y se formaron grupos donde se ayudaban entre ellas», resalta Sergio Morales, profesor colaborador del mster de Industria 4.0 de la UOC y ESUPT, y coordinador de iniciativas Industria 4.0 de la empresa Fluidra. Para que el mpetu no se vea frenado por la ineficacia, la coordinacin y la informacin son fundamentales. «Hay que hacer una advertencia: todo el mundo puede tener una impresora 3D, pero para que una pieza sea til o que funcione bien tiene que cumplir unos requisitos».

«Hay que ir con cuidado», explica Morales, quien por medio de Fluidra est integrado en el movimiento 3DCovidTech, que funciona entre el Laboratorio 3D del Parc Taul y el Hospital Universitario de Sabadell. En su caso, son los profesionales del Colegio de Mdicos de Barcelona los que validan los modelos que despus se imprimen en empresas (como Seat o HP) y domicilios. «Los mdicos estn revisando los modelos, tanto de diseo como de material, para que sean funcionales, por ejemplo, en la desinfeccin o esterilizacin», relata el docente, quien aade que existe un «control» de qu se est fabricando y de la logstica para poder llevar el material a los centros sanitarios.

«La produccin es sobre todo de fungibles y es a discrecin, hasta que no se necesiten ms», apunta. Cuando la crisis est superada habr, seguro, un reconocimiento social a estos creadores, pero los expertos creen que tambin puede haber un «cambio de paradigma». Morales destaca que, hasta ahora, «la impresin 3D se ha utilizado para prototipos, antes de fabricar en masa, para validar y mejorar modelos». La capacidad y msculo que est mostrando esta red de conocimiento en estos das puede mejorar su estatus. «Se est viendo su versatilidad en la fabricacin. Ha tenido que llegar una situacin como esta para decir o esto o nada. Servir para darle valor como un medio ms de produccin», explica el colaborador de la UOC.

 

La generosidad, en el ADN de los makers

Susanna Tesconi, profesora de los Estudios de Informtica, Multimedia y Telecomunicacin de la UOC, subraya el componente de «generosidad» de los makers. «El do it yourself es muy individualista, pero este movimiento se pasa a la lgica del do it with others y es espacio de encuentro y aprendizaje horizontal. En el ADN del movimiento maker est la colaboracin, aunque sea a distancia», defiende, y aade que el «contacto con el territorio» tambin es una caracterstica propia del fenmeno. As, los grupos, dice, «identifican necesidades» cercanas e intentan solucionarlas, sobre todo en un momento, aade, «en el que hay dificultades para movernos». Pone como ejemplos el caso de Bilbao, donde se donaron protecciones para el personal de ambulancias, o el de Castelldefels, donde se trabaja en material sanitario. Tesconi valora la «visibilidad» que le dar al movimiento esta aportacin a la crisis sanitaria, pero asegura que, como pedagoga que disea programas educativos de este tipo, ya hay muchas experiencias en educacin primaria y secundaria, as como en la universitaria, que llevan aos en funcionamiento. Ahora, prev, «se entender ms y se ver que detrs de las mquinas, que se llevan mucha atencin, hay personas. Esto es posible porque hay mucha gente que genera conocimiento y que lo comparte».

«Ahora mismo hay un torrente de actividad maker». Con una mezcla de orgullo y preocupacin por la situacin, Csar Garca, alumni de la UOC, cuenta por medio de un vdeo de YouTube cmo estn siendo estos das para el colectivo. «La idea es trabajar para construir conocimiento abierto, con licencias libres, de forma que cualquier persona pueda unirse a estos grupos y aportar lo que pueda», explica el tambin creador del pdcast «La Hora Maker», que lleva muchos aos impulsando este movimiento y que estos das est absolutamente desbordado por la cantidad de personas que se han puesto en contacto y trabajan con un nico fin: combatir la COVID-19. Fue el primer fin de semana de confinamiento cuando se cre un grupo por medio de Telegram para dirimir qu poda hacerse para ayudar al sector sanitario.

«El primer da haba veinte personas, el siguiente, cien, y el tercero haba mil…», exclama Garca, que define la situacin en estos momentos del movimiento maker en Espaa: «Se ha montado una comunidad muy grande de makers que tiene ganas de colaborar, de hacer algo que sea til». Y, aunque l es uno ms y deja claro que no es portavoz ni representante porque se trata de una comunidad entre iguales, tambin detalla que no existe ningn nimo de lucro y todas estas labores se desempean de forma voluntaria. Sin pedir nada a cambio, miles de personas ponen todo su esfuerzo y creatividad para elaborar viseras, cascos, gafas y hasta respiradores, que an estn en fase de pruebas en Asturias. «Ahora lo ms importante es paliar carencias de suministros y materiales para el personal que est cara a cara con la gente. No debera haber nadie que no tenga protecciones si est con enfermos», reclama. Las ganas de ayudar son tan grandes que ahora mismo no solo hay diseadores y fabricantes, sino que tambin se impulsan proyectos de software, aplicaciones de ayuda mutua o chatbots, aun sin destino definido. «Estamos todos creando, a ver cmo se encaja todo», admite, sonriente, Garca en el despacho de su casa.

Sin embargo, el movimiento maker de Madrid ha sufrido un revs estos ltimos das, ya que la Consejera de Salud de esta comunidad, despus de haber dado el visto bueno para uno de los modelos de mascara de plstico, ha dado marcha atrs y ya no los autoriza.