Un estudiante de la UOC crea la primera tienda en línea de productos etiquetados en braille

  Foto: Unsplash/Rawpixel

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16/07/2019
Roser Reyner
El proyecto Alblin ofrecerá un servicio de consultoría de accesibilidad para comercios electrónicos

¿Cómo puede una persona ciega o con discapacidad visual identificar y diferenciar unos productos de otros en el supermercado? Es la pregunta que se hizo hace un año Felipe de Abajo, estudiante del máster universitario de Educación y TIC (E-learning) de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Fue el punto de partida del proyecto Alblin, la primera tienda en línea del mundo de productos con etiqueta en braille, que las personas con ceguera pueden identificar por el tacto. La inciativa de este estudiante fue una de las ocho que se presentaron a mediados de junio en la séptima edición de la jornada de emprendimiento Spin UOC. El lanzamiento de la tienda está previsto para septiembre. Más adelante, Alblin ofrecerá un servicio de consultoría de accesibilidad para comercios electrónicos.

Al intentar responder a esa pregunta inicial, Felipe de Abajo descubrió que algunos fabricantes etiquetan sus productos de consumo añadiendo el sistema braille (que es obligatorio en el caso de los medicamentos) y que muchos menos utilizan un código QR con relieve, pero que la mayoría no incluye ninguno de ambos.

«Calculo que en España deben de haber alrededor de 1.500 productos etiquetados en braille, aunque no tengo datos exactos de ello, porque no existe un catálogo de ámbito estatal», explica. «Si te pones en la piel de una persona ciega, ir al supermercado y buscar estos productos es muy difícil. Además, el personal de atención al cliente no suele tenerlo muy claro», añade el estudiante de la UOC, que es licenciado en Educación Social y técnico superior en Desarrollo de Aplicaciones Web. Alblin pretende facilitar el acceso a esos productos etiquetados en braille.

 

Fase de pruebas con la ONCE

Para crear la tienda en línea, Felipe de Abajo y el equipo de familiares y amigos que lo acompaña en este proyecto de emprendimiento priorizaron la usabilidad y la accesibilidad. En la fase de pruebas, el estudiante de la UOC contó con la colaboración de la ONCE y de la asociación B1+B2+B3, que presta sus servicios a personas con discapacidad visual de Cataluña.

A día de hoy las personas ciegas o con discapacidad visual ya pueden acceder a la tienda mediante los dispositivos que habitualmente les sirven de apoyo: la línea braille, que traduce a braille el contenido de otro dispositivo como el ordenador, o el lector de pantalla, que traduce texto a formato de voz. Además, Alblin está diseñada para facilitar la navegación a través del tabulador del teclado, un recurso que las personas ciegas utilizan con frecuencia.

En cuanto se obtenga el permiso de las empresas que etiquetan en braille para vender sus productos y se active el modo de compra, la tienda en línea funcionará de la siguiente manera: primero, se deberá seleccionar la categoría; luego, habrá que buscar el producto que se desea comprar; y, por último, habrá que consultar la información para saber en qué supermercado adquirirlo o para comprarlo directamente desde la web. En este caso, el pago deberá realizarse mediante PayPal o tarjeta de crédito y la entrega se hará en un máximo de 72 horas, a domicilio o en puntos de recogida. Para organizarlo, Felipe de Abajo ha contactado con Correos.

 

Primero el proyecto social, luego la rentabilidad

Pero, ¿en qué almacén estarán los productos de la tienda en línea? De momento, en ninguno. El estudiante de la UOC explica que, en esta primera fase, será el equipo de Alblin el que adquirirá el producto y lo enviará por correo postal. «El producto será ligeramente más caro que en el supermercado, pero esto solo nos servirá para cubrir gastos. La tienda en línea es una iniciativa prioritariamente inclusiva y sin ánimo de lucro», subraya.

De hecho, el proyecto incorporará también un servicio de voluntariado que, entre otras cosas, pondrá en contacto a personas voluntarias con personas ciegas para que las primeras acompañen a las segundas al supermercado a encontrar el producto que han visto en la web.

La rentabilidad llegará más adelante. «La accesibilidad es obligatoria en las webs de la Administración pública, pero no en los comercios electrónicos, aunque el Acta Europea de Accesibilidad probablemente vaya a hacer necesarias muchas mejoras. Con la experiencia del proyecto Alblin nos proponemos obtener rentabilidad mediante servicios a medida de consultorías de accesibilidad centradas en el comercio electrónico o mediante la venta o el alquiler de software accesible», anuncia Felipe de Abajo.

 

Abiertos a nuevas líneas de financiación

Asimismo, el equipo de Alblin está abierto a colaboraciones para obtener financiación en dos direcciones: por un lado, para disponer de un servicio integral de logística que permita tener un almacén y gestionar el transporte; y por el otro, en el ámbito del marketing. De momento, ya tiene abiertas cuentas en TwitterInstagramFacebook YouTube y ha diseñado una línea de productos de promoción comercial con su logotipo.

Felipe de Abajo está satisfecho del trabajo realizado en el último año, a pesar de que ha sido muy intenso: «Lo que nos ha llevado a todo esto es la pasión por la tecnología, la innovación y la inclusión. El proyecto ocupa todo nuestro tiempo libre y animamos a contactar con nosotros a todo aquel que comparta esas motivaciones», concluye.

#expertosUOC

Felipe Abajo

Estudiante del máster universitario de Educación y TIC (E-learning). Licenciado en Educación Social y técnico superior en Desarrollo de Aplicaciones Web.

Experto/a en: Educación Social i Desarrollo de Aplicaciones Web

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