Las narrativas digitales en las redes, un elemento decisivo para los derechos humanos
Una investigación impulsada por la UOC y la Fundación Autónoma Solidaria de la UAB concluye que, a pesar de los adelantos en la detección de los discursos de odio y las narrativas antiderechos, todavía se dispone de poca evidencia sobre qué narrativas contribuyen realmente a reforzar los derechos humanos y la justicia globalEl estudio identifica un desequilibrio entre la capacidad para detectar y monitorizar estos discursos y el conocimiento disponible sobre como generar alternativas capaces de transformar los imaginarios sociales y colectivos
Las historias y relatos que circulan en el espacio público condicionan cada vez más la manera en que la ciudadanía interpreta cuestiones como las migraciones, la igualdad de género, la diversidad o los derechos humanos. A pesar del creciente interés por entender cómo operan los discursos de odio, la polarización y las narrativas antiderechos, continúa sin haber un análisis suficiente sobre qué estrategias consiguen transformar los imaginarios sociales que las sustentan.
Esta es una de las aportaciones del estudio “Narrativas transformadoras por la justicia global: discursos de odio, respuestas y horizontes de cambio”, realizado por Ronald Sáenz-Leandro y Asia Selma, y presentado el pasado 14 de octubre en el marco del proyecto Laboratorio de narrativas transformadoras por la Justicia Global, una iniciativa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y la Fundación Autónoma Solidaria de la UAB, con el apoyo de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (ACCD), en el marco de UNIACT!.
La investigación, basada en la revisión de literatura científica, informes especializados y experiencias de intervención relacionadas con los discursos de odio, las narrativas antiderechos y las estrategias de respuesta existentes, pone de manifiesto que durante los últimos años ha aumentado notablemente la capacidad para detectar, clasificar y monitorizar discursos discriminatorios en el entorno digital. En cambio, continúa siendo limitada la producción de conocimiento sobre cómo evaluar y sostener las estrategias capaces de prevenirlos, confrontarlos o transformarlos de manera efectiva.
Según el diagnóstico, uno de los principales cambios de los últimos años es la transformación de las formas a través de las cuales circulan las narrativas antifeministas, los discursos antiinmigración o las narrativas que deslegitiman los derechos humanos y la Agenda 2030. Estos discursos se articulan a través de lenguajes culturales propios de las redes sociales, las comunidades digitales y las plataformas audiovisuales presentes en la vida cotidiana. En algunos casos, se integran en formatos aspiracionales, humorísticos o de entretenimiento, que amplían su circulación y facilitan que lleguen a públicos diversos, más allá de los espacios explícitamente políticos.
El informe también señala el desajuste entre los espacios donde se centran las investigaciones y los espacios donde actualmente se difunden muchas de estas narrativas. Buena parte de los estudios analizados continúan centrándose en X (antes Twitter), mientras que plataformas como TikTok, Instagram, YouTube o aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Telegram reciben una atención comparativamente menor.
Este vacío es relevante porque buena parte de los procesos actuales de construcción de la opinión pública pasan por imágenes, vídeos breves, creadores de contenido, memes y contenidos audiovisuales condicionados por las lógicas algorítmicas de las plataformas digitales. Comprender estos formatos es fundamental para entender cómo se configuran hoy en día las opiniones y percepciones sociales, y cómo se construye el debate en la esfera pública.
En este sentido, el informe identifica también que, a pesar de la abundancia de proyectos, campañas e iniciativas de sensibilización, todavía hay poco conocimiento sobre qué enfoques consiguen reducir la polarización, generar empatía o producir cambios sostenidos en los imaginarios sociales.
Ante este escenario, el informe plantea la necesidad de impulsar aproximaciones más participativas y experimentales, que incorporen a las comunidades y colectivos afectados —junto con los movimientos sociales, los profesionales de la comunicación y los espacios académicos y universitarios— como protagonistas en la producción de conocimiento y en la construcción de relatos transformadores.
Un laboratorio para cocrear narrativas transformadoras por la Justicia Global
Es en este contexto donde se pone en marcha el Laboratorio de Narrativas Transformadoras para la Justicia Global, una iniciativa impulsada por el Vicerrectora de Alianzas, Comunidad y Cultura y los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UOC y la Fundación Autónoma Solidaria de la UAB, con el apoyo del ACCD y en el marco de UNIACT!, que nace con la voluntad de contribuir a llenar los vacíos identificados por el diagnóstico y orienta las fases siguientes: monitorización de narrativas, escucha territorial, cocreación, experimentación narrativa y evaluación.
Más allá de detectar los discursos de odio, el Laboratorio quiere convertirse en un espacio de investigación, cocreación y experimentación orientado a comprender mejor cómo se construyen las narrativas que circulan en el espacio público y qué relatos pueden contribuir a reforzar los derechos humanos, la diversidad, la solidaridad y la justicia global, en un contexto marcado por la polarización y la fragmentación del debate público.
Expertos UOC
Contacto de prensa
-
Núria Bigas Formatjé