20/3/26 · Salud

Una investigación analiza la experiencia española en refugios climáticos como ejemplo global

Un comentario científico publicado en 'Nature Climate Change' propone un marco global que integre el clima, la salud y la gobernanza para afrontar el aumento del calor extremo

El calor provocó más de 15.000 muertes en España el pasado verano y más de medio millón por año en todo el mundo
sombra en la ciudad

La experiencia española en refugios climáticos puede contribuir a un debate global sobre cómo proteger a la población frente al calor extremo (foto: Adobe)

Un equipo científico en el que ha participado la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) firma un "Comentario" de la revista Nature Climate Change sobre cómo proteger a la población del calor extremo mediante refugios climáticos, con especial atención al caso español.

En la publicación, liderada por la Misión Biológica de Galicia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han participado, además de la UOC, el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua, el Basque Centre for Climate Change, el grupo Georiesgos de la Universidad de La Laguna, el Grupo de Climatología de la Universidad de Barcelona y el Observatorio Fabra - Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona.

“Los refugios climáticos se están convirtiendo en componentes críticos de las estrategias de adaptación urbana”

"El calor provoca alrededor de 500.000 muertes al año en todo el mundo, lo que lo convierte en el riesgo ambiental más letal. Así, a medida que los eventos de temperaturas extremas se vuelven más frecuentes, intensos y prolongados debido al cambio climático, garantizar el confort térmico se ha vuelto imperativo para los gobiernos locales, especialmente en las zonas y para las poblaciones más vulnerables. En este contexto, los refugios climáticos se están convirtiendo en componentes críticos de las estrategias de adaptación urbana", explica el equipo investigador, en el que ha participado Elvira Jiménez Navarro, estudiante de doctorado de los grupos Nuevas perspectivas de Turismo y Ocio (NOUTUR) y Sustainability, Management and Transport Research Group (SUMAT), de la UOC.

Los autores de la investigación detallan que "para ofrecer una reflexión fundamentada sobre este asunto, de gran interés científico y relevancia social, hemos elaborado un comentario con perspectiva científica para clarificar el debate y contextualizar esta investigación". El texto, disponible en acceso abierto, analiza cómo la experiencia española en refugios climáticos puede contribuir a un debate global sobre cómo proteger a la población frente al calor extremo.

"Los refugios climáticos se están popularizando como medida de adaptación a las temperaturas extremas. Es esencial que cumplan unas características técnicas, sociales y de gobernanza para que sean efectivos", reflexiona Elvira Jiménez, quien realiza su tesis bajo la dirección de los catedráticos Pere Suau y Francesc González, del centro de investigación UOC-DIGIT.

 

Barcelona, la pionera

"Nuestro país, con Barcelona como pionera, ha desarrollado una de las redes de refugios climáticos más avanzadas del mundo, con principios extrapolables a distintas regiones y contextos. Esta experiencia ha demostrado que los refugios climáticos pueden ser una poderosa herramienta para reducir la exposición térmica, pero solo si se consolidan como servicios estables, accesibles y diseñados para cubrir necesidades reales, no como medidas puntuales", explican los autores, quienes consideran que "al diseñarlos es fundamental considerar factores ambientales como la temperatura, la humedad, la radiación solar y la velocidad del viento en los espacios exteriores, así como la capacidad de refrigeración pasiva de los edificios en los refugios interiores".

"En España, el verano de 2025 fue el más cálido registrado y el segundo con mayor mortalidad atribuible al calor, con más de 15.000 muertes relacionadas, de las que más de 10.000 se vinculan a la exposición prolongada a temperaturas moderadamente altas, cuyos efectos se acumulan incluso en ausencia de alertas por calor. Esta realidad subraya la necesidad de contar con redes de refugios que brinden protección fiable durante el estrés térmico prolongado, y no solo durante episodios de calor intenso", consideran.

Los autores analizan ejemplos de redes de refugios climáticos en evolución en España, incluyendo buenas prácticas y áreas de mejora en las dimensiones de clima, personas y salud, y gobernanza. Todo ello, en colaboración con organizaciones como la Oficina Española de Cambio Climático (OECC), la Red Española de Ciudades por el Clima, la Generalitat Valenciana, el Gobierno de Canarias o el Ayuntamiento de Barcelona.

 

Diferentes usos

"Los refugios pueden albergar actividades culturales, recreativas y sociales, servir como espacios para trabajar, estudiar o descansar durante fenómenos climáticos extremos y actuar como centros de resiliencia comunitaria, más allá de ser meras instalaciones de emergencia. Los estándares de accesibilidad, la entrada gratuita, los horarios de apertura extendidos y las condiciones dignas son cruciales. El éxito operativo depende de la integración entre las alertas por calor, la gestión de la salud pública y la activación de refugios", señalan.

Tal y como se apunta en el texto, los gobiernos locales suelen ser los principales responsables de la creación y el mantenimiento de redes de refugios climáticos, pero su éxito depende de una red de actores comprometidos, coordinados y empoderados.

"Lo que observamos en nuestro entorno puede inspirar a otros países, pero cada territorio debe adaptar los refugios climáticos a su clima, a sus patrones de vulnerabilidad y a su cultura del espacio público. No existe un modelo único; lo esencial es garantizar justicia climática y participación ciudadana", añaden los expertos, "aunque su implementación requiere adaptar las estrategias a las vulnerabilidades locales, a las capacidades institucionales y a las condiciones socioeconómicas diversas".

El equipo resalta tres elementos que deben guiar el diseño y la expansión de estas redes: el conocimiento climático local, la integración operativa con sistemas de salud pública y la consolidación de modelos de gobernanza que prioricen la equidad y la colaboración institucional.

"Las administraciones deben fortalecer el apoyo técnico y económico a estas redes. La respuesta actual al calor extremo suele ser reactiva y ad hoc, pero debe transformarse mediante una planificación continua que integre las dimensiones climáticas, sociales, sanitarias y de gobernanza. Solo así los refugios climáticos podrán consolidarse como infraestructuras de protección, cuidado y resiliencia urbana a largo plazo", concluyen.

"Se requiere mayor exploración y práctica. En primer lugar, el intercambio de conocimientos sigue fragmentado, la adopción de las directrices es limitada y existe poca evidencia empírica sobre la efectividad real de los refugios climáticos en España, lo que dificulta la ampliación de los proyectos piloto españoles a gran escala. En segundo lugar, aún es necesario transferir las lecciones específicas de cada contexto a diferentes entornos, teniendo en cuenta las necesidades locales, los recursos y las tradiciones de uso del espacio público y privado. La efectividad de las redes de refugios climáticos depende de la gobernanza local y el apoyo regulatorio e institucional, así como de la participación comunitaria, la financiación sostenible y una gestión adecuada de los recursos. En tercer lugar, es fundamental comprender quiénes son vulnerables, a qué y por qué", avanzan de cara al futuro.

Para Elvira Jiménez, investigadora de la UOC del programa de doctorado de Turismo, "el análisis tiene un interés adicional para destinos turísticos, ya que, además de la protección y el bienestar de la población residente, puede mejorar el confort térmico de las personas visitantes".

 

Esta investigación se enmarca en las misiones de investigación de la UOC sobre Salud y bienestar planetario y Transformación digital y sostenibilidad, así como en los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) 3 (Salud y bienestar) y 13 (Acción por el clima).

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Royé, D., Amorim‑Maia, A. T., Jiménez‑Navarro, E., López‑Díez, A., Tobías, A., Martín‑Vide, J. y Olazabal, M. (2026). Pioneering Spanish experience in climate shelters practice. Nature Climate Change. https://doi.org/10.1038/s41558-026-02587-z

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Más información: https://www.uoc.edu/es/investigacion

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