El método que convierte las recomendaciones sobre salud en palancas de cambio
Entrenamiento, nutrición, fisioterapia y tecnología: un proyecto emprendedor impulsa un método para hacer accesible un plan personalizado de saludEl método Fitter ha sido uno de los proyectos finalistas del programa de emprendimiento SpinUOC 2026
Cuidarse parece sencillo sobre el papel: moverse más, comer mejor y dormir bien. Sin embargo, en un mundo cada vez más acelerado y exigente, mantener hábitos saludables sostenidos se ha convertido en un reto para muchas personas. La falta de tiempo, el estrés, el sedentarismo y el coste de acceder de forma continuada a servicios especializados de entrenamiento, nutrición y fisioterapia hacen que el cuidado de la salud quede, a menudo, en segundo plano.
El problema es que muchas veces se llega tarde. La escasa actividad física y los malos hábitos alimentarios no solo afectan el bienestar diario, sino que también se relacionan con un aumento de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares o la pérdida de funcionalidad. En España, más de cinco millones de personas adultas conviven con diabetes tipo 2, una patología estrechamente vinculada a factores como el sedentarismo, la alimentación, el exceso de peso y el envejecimiento de la población.
“Tenemos en cuenta las características individuales de cada persona para crear planes de salud integrales”
En este contexto nace el método Fitter, que, según su equipo, "busca democratizar el acceso a una vida más saludable combinando entrenamiento, nutrición, fisioterapia y tecnología en un mismo sistema integral". Su propuesta de valor, apuntan sus creadores, es "convertir la intención en acción: pasar de la información general y dispersa a planes personalizados, adaptados a las necesidades, patologías o dolencias de cada persona, y siempre desde la evidencia científica y la educación en salud".
"El método Fitter nace del trabajo desarrollado por Gerard Planagumà, cofundador del proyecto, quien entiende la salud desde una vida activa y consciente, y se basa en tres pilares: el entrenamiento, la nutrición y la fisioterapia", explica Beth Iriarte, quien fue profesora colaboradora del grado de Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y es cofundadora de Fitter, proyecto finalista del programa de emprendimiento SpinUOC 2026. Así, explica que la aplicación Fitter es "la evolución digital y natural de este método". "La aplicación Fitter es el spin-off digital del método Fitter", sintetiza Beth. Según sus creadores, su objetivo es facilitar el seguimiento de los planes de salud, ampliar el alcance del método y permitir el acceso a más personas, aunque no acudan físicamente al centro.
El centro Fitter, en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), es una pieza clave del proyecto. Allí, el equipo trabaja cada día con personas y perfiles de salud diversos, lo que les permite detectar necesidades, ajustar protocolos y comprender qué barreras dificultan mantener hábitos saludables en la vida cotidiana. El equipo define este espacio como "un living lab, un laboratorio vivo en el que el método se prueba, se mejora y se valida en la práctica diaria. El centro y la aplicación Fitter funcionan de forma simbiótica: la experiencia presencial permite detectar necesidades no resueltas, ajustar protocolos y aprender de cada caso; la aplicación traslada ese conocimiento al entorno digital para dar continuidad a los planes y hacer que el método llegue a más personas".
Tecnología con supervisión humana y basada en ciencia
Uno de los elementos diferenciales del proyecto, según el equipo emprendedor, es el uso de la inteligencia artificial (IA) para ayudar en la personalización y el seguimiento de los planes. Sin embargo, desde Fitter insisten en que la tecnología no sustituye al criterio profesional. "Utilizamos lo que nosotros llamamos inteligencia artificial supervisada porque en salud no todo puede quedar en manos de la tecnología", afirma Iriarte. Es lo que el equipo define como un modelo human-in-the-loop: la IA ayuda a ordenar la información, adapta y acelera procesos, pero la validación final siempre la realiza un profesional.
Este punto resulta clave para entender el posicionamiento de Fitter. No se trata solo de un negocio local ni de una aplicación más de rutinas genéricas, sino de un método que busca integrar el conocimiento profesional, los datos personales y el acompañamiento continuo. "Usamos tecnología para escalar, inteligencia artificial para optimizar, centros físicos para acompañar y profesionales para sostener", resume la cofundadora.
Así, otro de los principales aspectos diferenciales del método Fitter frente a otras aplicaciones o métodos similares en el mercado es su enfoque en la salud. A diferencia de propuestas asociadas al fitness estético, Fitter sitúa el entrenamiento, la nutrición y la fisioterapia como herramientas para la salud. "El método Fitter no aborda desde el plano de lo estético, sino para potenciar la salud", explica Iriarte. "No introducimos nada en nuestros protocolos de actuación que no tenga una validación o evidencia científica detrás y un enfoque claro en la salud". El objetivo, según la cofundadora, no es negar la dimensión estética, sino situarla en su lugar. "La estética puede llegar a ser una consecuencia, pero nuestro enfoque principal es mejorar la salud de las personas", añade.
Un método personalizado y con acompañamiento
Otro de los factores diferenciales de Fitter es la personalización y el seguimiento. Cada persona parte de una situación distinta. Por eso, Fitter trabaja con protocolos propios de abordaje integral, desarrollados a partir de criterios profesionales y orientados a diferentes perfiles, patologías y dolencias. La idea es introducir estos protocolos en la herramienta digital de Fitter, donde la IA ayuda a personalizar los planes a partir de la información de cada persona usuaria.
Diseñar un plan realmente personalizado es una tarea compleja. "Tenemos en cuenta las características individuales de cada persona para crear planes de salud integrales", concreta Iriarte. "El objetivo no es decirle a la gente lo que tiene que hacer, sino acompañarla para que llegue a hacerlo". La figura del asesor o coach en salud es clave en este proceso. Se trata de un profesional que realiza seguimiento, revisa la evolución de cada persona usuaria y ajusta el plan cuando es necesario. La tecnología ayuda a escalar la personalización, pero el acompañamiento humano sigue siendo el elemento que permite sostener el cambio a lo largo del tiempo.
Longevidad activa y calidad de vida
El objetivo del método Fitter es "democratizar el acceso a estos servicios de salud y ayudar a que más personas puedan cuidarse antes de que aparezca el problema". Unos servicios que su fundadora describe como "poco accesibles" para la mayoría de la población y que suelen estar enfocados en deportistas de alto rendimiento, pero que resultan altamente beneficiosos para la gente en general. "Lo que queremos es que cualquier persona pueda tener un entrenador, que pueda mantener contacto con un nutricionista y, por supuesto, que tenga la valoración de un fisioterapeuta antes de que haya dolor".
Potenciar la longevidad es, en consecuencia, otro de los objetivos claros de sus fundadores. En una sociedad cada vez más longeva, pero también más estresada y sedentaria, "es fácil sufrir descompensaciones, tanto físicas como mentales". Por lo tanto, "el reto ya no es solo vivir más años, sino vivirlos con más autonomía, energía y calidad de vida", sostiene la fundadora. "La salud no es una meta, es un proceso", reflexiona Iriarte. "En Fitter queremos ser una opción de acompañamiento y autoconocimiento para mejorar el día a día de manera sostenible en el tiempo", finaliza.
Este proyecto emprendedor se alinea con el objetivo de desarrollo sostenible (ODS) de la ONU 3, salud y bienestar.
Investigación con impacto y vocación transformadora
En la UOC entendemos la investigación como una herramienta estratégica para avanzar hacia una sociedad de futuro más crítica, responsable e inconformista. Desde esta visión, desarrollamos una investigación aplicada, interdisciplinaria y conectada con los grandes retos sociales, tecnológicos y educativos.
Los más de 500 investigadores e investigadoras y los más de 50 grupos de investigación de la UOC trabajan alrededor de cinco unidades de investigación centradas en cinco misiones: educación a lo largo de la vida, tecnología ética y humana, transición digital y sostenibilidad, cultura para una sociedad crítica, y salud digital y bienestar planetario.
Además, la universidad impulsa la transferencia de conocimiento y el emprendimiento de la comunidad UOC con la plataforma Hubbik.
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Anna Sánchez-Juárez