Smart Classroom Project expone en el Parlamento la importancia del diseño de los espacios para la mejora de la educación
La iniciativa para innovar en el diseño de espacios educativos es una spin-off creada por la UOC y la UBA lo largo de los últimos años se han desplegado múltiples proyectos de innovación educativa tanto a escala local como internacional
El diseño de los espacios educativos se revela como un factor clave para el bienestar del alumnado y la mejora del aprendizaje. Llevar a la práctica la investigación en el diseño y el uso de los espacios educativos para transformarlos y mejorar el aprendizaje es el objetivo principal de Smart Classroom Project. Esta empresa derivada (spin-off) de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y la Universidad de Barcelona (UB) tiene una amplia trayectoria en el desarrollo de intervenciones con impacto real, tanto en el ámbito local como internacional, basadas en la investigación científica.
Los resultados de su investigación se materializan en innovaciones concretas en centros educativos y el éxito de su implementación ha despertado el interés de numerosos ayuntamientos de Cataluña e incluso del extranjero, como es el caso del gobierno de Uruguay. Guillermo Bautista, cofundador de la empresa derivada e investigador del Grupo de Investigación en Educación (GREDU) del centro UOC-FuturEd, ha sido invitado hoy a exponer la experiencia de Smart Classroom Project en la comisión de Educación y Formación Profesional del Parlamento de Cataluña.
Ante los diputados y diputadas, Bautista ha expuesto las evidencias obtenidas en la investigación realizada hasta ahora en el marco del proyecto, incidiendo en la influencia que los espacios educativos tienen en el bienestar, la participación y los procesos de aprendizaje del alumnado. La trayectoria de investigación de Smart Classroom Project ha confirmado que "el espacio no es simplemente el lugar donde se desarrolla la actividad educativa, sino un elemento que condiciona las oportunidades de aprendizaje, las relaciones entre las personas y las prácticas pedagógicas", apunta el experto de la UOC. Las investigaciones muestran que los espacios diseñados con criterios pedagógicos "pueden favorecer una mayor participación e implicación del alumnado, facilitar metodologías más activas y flexibles y contribuir a generar entornos más adecuados para su bienestar", dice Bautista, profesor de los Estudios de Educación. La investigación también permite identificar las condiciones y limitaciones que hay que tener en cuenta para que las mejoras sean efectivas.
En la presentación, Bautista ha puesto en valor la necesidad de abordar los espacios educativos "desde una perspectiva pedagógica, arquitectónica y científica", reivindicando que su mejora debe formar parte de las políticas de calidad e innovación educativa. "No se trata únicamente de modernizar las instalaciones escolares, sino de reflexionar sobre cómo los espacios pueden ayudar a construir una educación con más bienestar y mejores aprendizajes, y a la vez más inclusiva, participativa y adaptada a las necesidades actuales de los centros", remarca el experto de la UOC.
“El espacio no es solo el lugar donde se desarrolla la actividad educativa, sino un elemento que condiciona las oportunidades de aprendizaje, las relaciones y las prácticas pedagógicas”
De la teoría a la práctica
La investigación de Smart Classroom Project se ha aplicado en los últimos años en numerosos centros educativos y administraciones públicas, tanto en Cataluña como en el resto del mundo. Destaca el proyecto llevado a cabo en colaboración con la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) del gobierno de Uruguay, centrado en la mejora de los espacios de aprendizaje de centros de educación primaria y secundaria. El proyecto ha consistido en procesos de análisis, asesoramiento y codiseño con las comunidades educativas.
En Cataluña, se han iniciado proyectos en varias comunidades educativas colaborando con ayuntamientos como los de Viladecans y Santa Coloma de Gramenet. En esta última ciudad, por ejemplo, se está desarrollando el proyecto Sentirme bien, pensar y aprender, orientado a analizar y mejorar los espacios de los centros educativos públicos para mejorar el proyecto educativo, el bienestar y los resultados del aprendizaje. La empresa derivada de la UOC y la UB también ha trabajado en el diseño de aulas flexibles de centros de primaria y secundaria, espacios polivalentes, bibliotecas escolares, aulas universitarias, aulas maker, patios, laboratorios y otros entornos destinados a favorecer metodologías activas, la inclusión y el bienestar.
En paralelo al proyecto, se han realizado investigaciones en centros educativos como la Escuela Marina de Montgat, la Escuela Lola Anglada de Esplugues, la Escuela Norai de Montgat o la Escuela Miquel Martí i Pol de Viladecans. Esta investigación ha permitido "estudiar, en situaciones reales del aula, las relaciones entre las características de los espacios, las prácticas docentes, el bienestar y los resultados de aprendizaje", explica Bautista.
Una iniciativa de largo recorrido
Smart Classroom Project es desde hace cuatro años una empresa derivada y hace diez años que lleva a cabo proyectos de transferencia. Proviene de la investigación universitaria sobre la relación entre los espacios educativos, el bienestar y los procesos de enseñanza y aprendizaje. La iniciativa empezó a consolidarse en 2016, con un proyecto de investigación competitivo financiado por RecerCaixa, que permitió a la UOC estudiar y experimentar cómo el diseño de los espacios escolares podría contribuir a la mejora educativa, recuerda Bautista.
"Uno de los hitos más importantes de aquella primera etapa fue el diseño y la implementación de cinco espacios de aprendizaje innovadores, desarrollados mediante procesos participativos de codiseño con las comunidades educativas", añade el investigador. Fruto de aquellos primeros pasos, "se evaluaron tanto los procesos de participación como los resultados de las intervenciones, y se obtuvieron valoraciones muy positivas de los nuevos espacios en comparación con las aulas tradicionales". El equipo impulsor hizo difusión de los resultados de la investigación y empezó a recibir numerosas peticiones de centros educativos y administraciones públicas que se interesaron para "repensar sus espacios para dar una mejor respuesta a sus proyectos educativos", comenta Bautista.
En aquel momento, se desarrollaron más de veinte proyectos mediante contratos de transferencia. Gracias a la ayuda Innovadores 2019, para proyectos de valorización y transferencia de conocimiento de la Generalitat de Cataluña, se impulsó la creación, en 2023, de Smart Classroom Project como empresa derivada de la UOC y la UB con el objetivo de transferir el conocimiento científico a la práctica educativa. Desde entonces, Smart Classroom Project ha desplegado proyectos en centros educativos, instituciones y administraciones tanto en el ámbito local como en el internacional. "Una de las principales características diferenciales —explica Bautista— es que las intervenciones se basan en la investigación científica, una actividad que hemos mantenido de forma continua mediante proyectos competitivos y publicaciones científicas internacionales. El objetivo no es simplemente transformar físicamente las aulas, sino contribuir a crear entornos que favorezcan el bienestar, la participación, la inclusión y el aprendizaje de todo el alumnado".
Fundamentar las mejoras o las transformaciones de los espacios educativos
Actualmente, el proyecto sigue trabajando en el análisis, la evaluación, el diseño y la mejora de los espacios de aprendizaje, integrando tres dimensiones fundamentales: "la pedagógica, la ambiental y la digital", subraya Bautista. "El espacio educativo debe responder a las necesidades de las personas que lo utilizan, facilitar diferentes maneras de enseñar y aprender, y ofrecer unas condiciones adecuadas de confort, bienestar y uso de la tecnología", añade el experto. La empresa derivada sigue desplegando los proyectos con administraciones públicas de ámbito local, nacional e internacional, centros educativos de todas las etapas y otras instituciones, como por ejemplo bibliotecas, ludotecas y equipamientos dedicados a la infancia y adolescencia.
Los servicios de asesoramiento que se ofrecen incluyen desde el diagnóstico y la evaluación de los espacios existentes hasta el codiseño y la implementación de nuevos entornos educativos, así como el asesoramiento y la formación de los equipos docentes. Bautista expuso ante los diputados que la mejora de los espacios "no siempre implica hacer grandes obras o adquirir equipamiento nuevo: a menudo empieza por reflexionar sobre cómo se utilizan los espacios disponibles y cómo se pueden aprovechar mejor para potenciar el proyecto educativo de cada centro".
Esta iniciativa se enmarca en la misión de investigación de la UOC La educación del futuro y contribuye a alcanzar el objetivo de desarrollo sostenible (ODS) 4, educación de calidad.
Investigación con impacto y vocación transformadora
En la UOC entendemos la investigación como una herramienta estratégica para avanzar hacia una sociedad de futuro más crítica, responsable e inconformista. Desde esta visión, desarrollamos una investigación aplicada, interdisciplinaria y conectada con los grandes retos sociales, tecnológicos y educativos.
Los más de 500 investigadores e investigadoras y los más de 50 grupos de investigación de la UOC trabajan alrededor de cinco unidades de investigación centradas en cinco misiones: educación a lo largo de la vida, tecnología ética y humana, transición digital y sostenibilidad, cultura para una sociedad crítica, y salud digital y bienestar planetario.
Además, la universidad impulsa la transferencia de conocimiento y el emprendimiento de la comunidad UOC con la plataforma Hubbik.
Más información: https://www.uoc.edu/es/investigacion
Preguntas frecuentes
Expertos UOC
Contacto de prensa
-
Anna Sánchez-Juárez