La UOC abre el curso con un diálogo sobre las nuevas tensiones por los límites de la Tierra
La lección inaugural del curso pone énfasis en la necesidad de repensar el uso de los recursos naturales y el papel de las fronteras para evitar las violenciasLa rectora, Àngels Fitó, defiende que la UOC "se abra" ante un mundo que "se cierra ante la incertidumbre"
La consejera Núria Montserrat destaca las fortalezas de la UOC para repensar la educación superior con la IA
Los límites de la Tierra y las tensiones de todo tipo que esta situación genera han sido materia de reflexión en la lección inaugural del curso 2026 en la UOC este martes. El carácter finito de los recursos, base del crecimiento y el progreso tecnológico, ha sido el nexo de debate, en el cual los expertos han aportado reflexiones desde la geopolítica, la tecnología, los recursos y las nuevas fronteras. La lección, en la que se ha proyectado la videomemoria del curso 2025-2026, la ha conducido Ignasi Gozalo-Salellas, profesor de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación e investigador del grupo de investigación MUSSOL, con la participación de Josep Lladós-Masllorens, profesor de los Estudios de Economía y Empresa e investigador del grupo DigiBiz; Zora Kovacic, investigadora Ramón y Cajal del grupo Transformaciones Urbanas y Cambio Global, y Núria Franco Guillén, profesora de los Estudios de Derecho y Ciencia Política e investigadora también del grupo TURBA.
Gozalo-Salellas ha enmarcado la lección en el contexto del fin de las falsas promesas. Después de la caída del muro de Berlín, la euforia liberal de pensadores como Francis Fukuyama y la globalización prometían "un progreso infinito y el final de las ideologías y las guerras". No obstante, la realidad ha demostrado todo lo contrario porque "la vida material tiene límites físicos infranqueables". Ante esto se ha abierto un "nuevo ciclo de violencia", ya que la aceleración ha llevado a "una lucha por los recursos" escasos y esto ha comportado un desequilibrio planetario, que se traduce en "angustia colectiva y reacciones identitarias". Desde esta perspectiva, Gozalo-Salellas ha invitado a los ponentes a debatir alrededor de la necesidad de "replantear el diálogo entre la cultura y el hecho natural".
Los ponentes han debatido sobre la desmaterialización y la trampa de la tecnología que hacía creer en el mito de que el mundo digital y la transición verde no consumían recursos. Lladós-Masllorens ha avisado que tanto la inteligencia artificial como los móviles exigen una base material masiva. "Para fabricar un móvil se necesitan más de cuarenta elementos químicos", ha advertido el profesor, añadiendo que el 50 % de las reservas de tierras raras se concentra en China. En la misma línea, Kovacic ha añadido que el sistema se basa en un modelo de crecimiento económico sin tener en cuenta el "metabolismo social", es decir, que el sistema social funciona a partir de unos insumos, que necesita para sostenerse, pero que en la naturaleza son limitados. Desde esta perspectiva, el sistema tiende hacia una escasez de recursos absoluta, unos recursos distribuidos de manera muy desigual.
¿Qué pasa con las fronteras?
El límite físico de los recursos está alterando las fronteras políticas y comerciales del mundo. Núria Franco ha explicado que la frontera ya no es solo una línea en el mapa, sino que se ha convertido en un mecanismo "poroso" y maleable al control del Estado, como se ha visto en el caso de la crisis migratoria en Ceuta de este verano. Por un lado, hay estados que delegan la gestión de los flujos migratorios y, por otro lado, hay que los usan como "herramienta de presión". Las fronteras también se desdibujan por la acción de empresas privadas y multinacionales, ha advertido Zora Kovacic: "En una economía dependiente de importaciones, la búsqueda de autonomía estratégica rediseña las fronteras a través de agentes privados". Respecto al campo tecnológico, "la lógica empresarial de aceleración domina sin control democrático", ha añadido, refiriéndose al concepto de Pacing the Frontier, la declaració pública impulsada por profesionales de EE.UU. pidiendo una regulación sobre el desarrollo.
El hecho es que, cuando se habla de fronteras actualmente, no se puede perder de vista la necesidad de control logístico y comercial. Lladós-Masllorens ha apuntado que la transición verde demanda hierro, cobre y cobalto, materias que a menudo se convierten en activos financieros y armas geopolíticas, y que el conflicto ya no es solo para acceder a los materiales, sino también por la logística y el transporte, como se ha visto en las crisis de Ormuz, el canal de Panamá o Groenlandia.
Todas estas tensiones derivan en situaciones de violencia. Kovacic ha advertido que, cuando la escasez es relativa, el mercado la regula, pero cuando nos acercamos a la escasez absoluta, esto da pie a las guerras por la energía como la de Ucrania o Irán. Lladós-Masllorens ha destacado también las violencias que la situación desencadena "en origen", donde están los recursos (con el trabajo infantil, por ejemplo), y ha apuntado que se están externalizando los costes sociales y medioambientales de las transformaciones. Al mismo tiempo, se produce una violencia "en destino" con "condiciones de irregularidad y violencia discursiva contra la inmigración", procedente de los lugares donde se explotan los recursos.
En esta dinámica global, ha avisado Núria Franco, se produce un "retroceso democrático", con una marcada expansión de la extrema derecha, que se organiza con facilidad con el apoyo inédito del capital tecnológico. Por eso ha aparecido el concepto de "tecnofascismo", que incluye prácticas como la vigilancia masiva y la manipulación informativa, que escapan al control democrático. "El ritmo de cambio tecnológico supera a la capacidad de respuesta de las instituciones democráticas y genera desigualdades profundas", ha señalado Franco.
Del lado oscuro, a la luz del futuro
A pesar de que el diálogo ha navegado por el lado oscuro de la doble transformación —tecnológica y ecológica—, las personas participantes han abierto ventanas hacia la esperanza. Lladós-Masllorens ha reclamado más "inteligencia estratégica" y "cohesión territorial" para asumir que "la mejor energía es la que no consumimos", evitando así "el efecto rebote", es decir, el aumento de la demanda porque el coste de un recurso se ha reducido a causa de una mayor eficiencia tecnológica. Kovacic, por su parte, ha dicho que hay que superar el mito que considera que la tecnología lo solucionará todo: "Hay que hablar de equilibrio y construir un discurso basado en la ética y el cuidado". Finalmente, Franco confía en "la fortaleza del espíritu democrático de la ciudadanía para introducir los cambios necesarios antes de que sea demasiado tarde".
La rectora defiende "abrir" la UOC ante la "incertidumbre"
La rectora de la UOC, Àngels Fitó, ha cerrado el diálogo con un discurso en el que ha asegurado que plantearse cuáles son los límites de la Tierra es "ineludible" porque "vivimos en un contexto lleno de paradojas y crisis que se superponen". Fitó ha admitido que la interconexión tecnológica "no nos aleja del peligro de dirigirnos hacia un mundo cada vez más empeñado en cerrarse sobre sí mismo". Y, ante un mundo que "se cierra en la incertidumbre", Fitó ha defendido la respuesta de la UOC: "Esta universidad hace honor, más que nunca, a su nombre: nosotros abrimos". Para la rectora, ante las encrucijadas "lo decisivo es cómo nos posicionamos", y por eso ha subrayado el espíritu de la universidad: "Abrimos el debate, intentando averiguar cómo podemos transitar por todos estos dilemas".
El acto lo ha cerrado la consejera de Investigación y Universidades de la Generalitat de Cataluña, Núria Montserrat, con un parlamento en el que ha defendido las universidades como "orquestadoras de sistemas regionales de innovación" y con "capacidad para conseguir impacto social en colaboración con el tejido colectivo, las administraciones públicas y la sociedad civil". Montserrat ha asegurado que mirar las universidades desde esta perspectiva ha hecho cambiar las políticas públicas con respecto a las universidades, "también hacia la UOC".
Durante su discurso, la consejera también se ha mostrado confiada en la naturaleza innovadora de la UOC para encarar el impacto de la IA en la educación superior: "Si hay una universidad que esté preparada para pensar cómo la IA puede transformar la universidad, es la UOC".
Recupera la lección inaugural del curso 2026-2027 en este vídeo.
Videomemoria del curso 2025-2026, proyectada durante el acto.
Álbum de fotos del acto
Contacto de prensa
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Anna Torres Garrote